Holguín.–Basta la sonrisa del ingeniero geólogo Alexei Rueda Rueda para saber su agrado cuando lo identifican como «sanador de playas», sobrenombre proveniente de la labor científica que realiza en beneficio de los ecosistemas costeros junto a competentes especialistas del Centro de Investigaciones Ambientales y de Servicios (Cisat), perteneciente a la delegación provincial de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
Los ojos y sentidos del grupo de investigadores no se apartan hoy de las playas de uso turístico y de las que tendrán igual destino en periodos próximos. Sus estudios son herramientas para el manejo adecuado de los recursos naturales localizados en esos sitios.
Miles de turistas extranjeros y nacionales disfrutan anualmente de la playa aledaña al hotel Las Brisas, en Guardalavaca. Los seduce su blanca y fina arena, pero muy pocos saben que gran parte de ella, en puja con la permanente acción erosiva de las olas del mar, ha sido repuesta por personal especializado del Cisat que, siguiendo rigurosos procedimientos técnicos, la ha extraído de un sitio cercano donde se acumula constantemente de forma natural.
Así lo cuenta Alexei, quien precisa que las acciones de mantenimiento contemplan la descompactación de dunas con el empleo de máquinas dotadas de medios apropiados para remover la arena y devolverle su movilidad. Además, pueden manejar la vegetación en estos lugares.
De igual forma, poseen capacitación y acumulan experiencia en la reforestación de playas totalmente desprovistas de vegetación y de aquellas donde las plantas son insuficientes. Una referencia de peso acerca de la efectividad de las referidas acciones se localiza en las áreas de Pesquero y Guardalavaca.
DESDE LA SUPERFICIE HASTA EL FONDO
Empiezan a hacerse habituales las notas periodísticas sobre el quehacer constructivo del prometedor desarrollo turístico focalizado en la Península del Ramón de Antilla y en el este de Banes.
En beneficio del programa en marcha allí, el cual apunta al levantamiento de varios miles de habitaciones y otras instalaciones, los especialistas del Cisat colaboraron con la División de Ingeniería Costera de la Sociedad Mercantil Cubana Inversiones Gamma en la elaboración de un minucioso diagnóstico de las playas Carmona, Baracutey, Caimán, Morales, Puerto Rico, Larga y Punta de Mula.
«Los estudios contienen descripciones geológicas, geográficas y paisajísticas. Son tan minuciosos que relacionan la existencia de 155 especies de plantas nativas y 26 introducidas. También detallan que 13 son endémicas y seis están amenazadas de extinción.
«Sobre la fauna se ha determinado que conviven 112 especies pertenecientes a seis grupos», refiere el ingeniero.
Otro elemento aportado por el estudio es la existencia en la zona del Ramón de Antilla de una duna sobre la que el ser humano ha actuado negativamente durante años, situación ante la que se ha reaccionado con diversas recomendaciones que van desde el vertimiento de arena hasta la rehabilitación del paisaje en varios sitios.
El quehacer científico en marcha no puede verse desvinculado del Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, conocido como Tarea Vida, asegura Alexei, apoyado por Antonio Vega Torres, otro de los investigadores del Cisat.
En ese sentido se ubica el Monitoreo topo-batimétrico de perfiles de playas, que tiene en cuenta el relieve emergido y sumergido de las mismas, lo cual es importante porque permite determinar la pérdida o ganancia de arena en situaciones de normalidad y durante eventos extremos como huracanes
«Así hemos determinado con certeza que la erosión es un fenómeno permanente en las playas holguineras. Gracias a las investigaciones conducidas con visión integral podemos hacer recomendaciones para eliminar problemas o minimizarlos».
El estudio topo-batimétrico tiene carácter sistemático, lo cual resulta palpable en las playas Don Lino, Yuraguanal, Esmeralda y Caimán, entre otras.
COHERENCIA DE SERVICiOS Y APORTES CIENTÍFICOS
La estrecha relación que mantienen los manglares, arrecifes y pastos marinos con las playas de uso turístico apasiona a Antonio Vega, quien exhibe en su currículo valiosas investigaciones, entre ellas la relacionada con la irrupción del pez león en nuestras zonas costeras y su comportamiento depredador.
No vacila al calificar de valiosos los servicios científicos enfocados en los últimos cinco años a la evaluación ambiental de los referidos ecosistemas. Y no hay dudas que está al corriente de los resultados.
«Han estado sometidos a presiones ambientales de origen natural, como es el propio cambio climático y los huracanes y tormentas tropicales.
«Desafortunadamente, sufren el comportamiento irresponsable de las personas. Hay sitios de buceo que carecen de boyas de amarre de las embarcaciones, desde las cuales se arrojan las anclas sobre pastos marinos y arrecifes. Así se producen daños mecánicos a corales y otros organismos del fondo.
«El impacto negativo también es evidente, entre otras cosas, en las extracciones de arenas en playas, vertimientos de residuales líquidos y sólidos, tala de árboles, relleno de lagunas costeras y obstrucción del flujo del agua a causa de la creación de vías de acceso».
Muestra de la incesante labor científica es el proyecto en desarrollo orientado a la valoración económica de ecosistemas marino-costeros en áreas protegidas y de uso turístico. Su fin, explica el también máster en Biología Marina, es cuantificar los bienes y servicios ecosistémicos que proveen los arrecifes, manglares y pastos marinos.
Cuando la conversación parece llegar a su fin, Antonio retoma el tema de los manglares, a los que muchos naturalistas califican como jardines de la infancia de los peces. Asegura que mantiene buen paso la evaluación de los que están asociados a las playas Pesquero, Yuraguanal, Estero Ciego y Guardalavaca.
No manifiesta pesar al referirse a la intensidad de las investigaciones y las condiciones difíciles en las que transcurren por lo general. Eso sí, su permanente preocupación ronda en torno al uso efectivo de los resultados de las evaluaciones. No se puede ignorar que estas contienen argumentos científicos que ofrecen integralidad a las decisiones de quienes explotan las playas e instalaciones turísticas ubicadas en el litoral o trazan planes de crecimiento en ese ramo vital para la economía.














COMENTAR
Responder comentario