CIENFUEGOS.–Al cumplirse un mes exacto, el viernes 29 de junio, de iniciarse aquí las labores de recuperación del derrame de aguas oleosas de la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos a la Bahía de Jagua –como consecuencia de las fuertes y súbitas lluvias asociadas a la tormenta subtropical Alberto–, solo resta alrededor de un 1 % de la rada por limpiar.
Lo anterior fue asegurado a Granma por Iván Figueroa, jefe de la Unidad de Supervisión Ambiental del Citma, e Irenaldo Pérez, gerente de Servicios de Ingeniería de la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos, quienes realizaron –junto a un grupo de autoridades del territorio– un amplio recorrido por la Bahía.
A bordo de la embarcación, este reportero pudo comprobar cómo solo quedan algunos pequeños islotes de manchas en la Ensenada de Punta Ladrillo, algo de veras impresionante, al repararse en que más del 60 % de la bahía (fundamentalmente su lóbulo norte y área central) fue afectado por la contaminación.
TODOS EN DEFENSA DE LA BAHÍA
Un concepto esencial explica cómo ha sido posible tan favorable reversión en solo un mes: esfuerzo, unidad e intencionalidad del pueblo cienfueguero y de sus autoridades, aunados todos en el amor hacia su Bahía y el objetivo de sanearla lo más rápido posible.
Este ha sido un tiempo de quehacer ininterrumpido de las propias fuerzas de la Refinería y de un vasto universo de instituciones y personas que respaldaron el empeño, en jornadas que alcanzaron en ocasiones las 12 o 14 horas y picos de cerca de medio millar de hombres sobre el terreno.
De acuerdo con Irenaldo, «ello trajo como resultado la limpieza del 99 % del segmento perjudicado
de la Bahía de Jagua, con la consiguiente recolección de más de 800 metros cúbicos de aguas oleosas, una cifra superior a los 880 metros cúbicos de petróleo, y más de 7 000 metros cúbicos de tierra y cerca de 1 600 metros cúbicos de flor de agua impregnados del producto».
Irenaldo destaca, además, la limpieza de todos los cascos de la flotilla de barcos de la Marina Marling (esta área del litoral de la ciudad de Cienfuegos fue muy dañada); así como los de 96 embarcaciones de las zonas marineras de El Perché, Castillo de Jagua y el muelle de la Ciudad Nuclear, entre otras zonas golpeadas.
«A partir de una orientación política de la provincia, la bahía fue dividida en diferentes porciones y se le fue entregando a las distintas empresas y a los sindicatos, como parte de una movilización total de todo Cienfuegos en la recolección de aguas oleosas, que contó además con el apoyo de entidades de otras provincias», remarca el directivo.
La miembro del Comité Central del Partido y primera secretaria de la organización política en la provincia, Lydia Esther Brunet Nodarse, refiere a Granma que «es importante destacar el trabajo realizado por los distintos organismos del territorio: primeramente por la propia Refinería, que desplegó a todos sus cuadros y trabajadores en la tarea; y además por las empresas del Ministerio de Energía y Minas, la Central de Trabajadores de Cuba con sus gremios, la Unión de Jóvenes Comunistas, los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas.
«Los hombres del Ministerio de la Construcción desarrollaron un movimiento de tierra muy intenso. Puedo afirmar rotundamente que el trabajo acometido por los cienfuegueros para limpiar su querida bahía ha sido digno de encomio», sostiene la Primera Secretaria del Comité Provincial del Partido
De igual manera, las Fuerzas Armadas Revolucionarias apoyaron.
Interrogados por nuestro medio en torno a qué se hará para impedir la ocurrencia de otros percances de este tipo en el enclave energético, tanto la Secretaria del Partido como Irenaldo refieren que una comisión multifactorial estudia a fondo el fenómeno ocurrido para determinar las medidas a implementar, las cuales podrían ser inversiones a mediano o largo plazo; si bien es algo que todavía está por definir.

EL IMPACTO AMBIENTAL EN LA RADA
Iván Figueroa, jefe de la Unidad de Supervisión Ambiental, indica que «el impacto ha de verse en tres miradas: una visual o paisajística, pues el fenómeno se apreció entre el 60 y el 70 % de la bahía».
Una segunda mirada –prosigue– «se relaciona con las afectaciones directas a las especies vinculadas a las primeras capas de agua del litoral y, en un periodo a mediano y largo plazo, en los sedimentos: a partir del hecho de que todo ese hidrocarburo podría descansar en el fondo marino y ocasionar un perjuicio sobre las especies, debido a las concentraciones totales históricas de crudo presentes en el lecho de la rada».
Serán evaluaciones que irán emprendiéndose de forma paulatina, complementa. «Está previsto, en julio, realizar una campaña de monitoreo del Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos, la cual permitirá disponer de la evaluación precisa en torno al volumen actual de hidrocarburo en el sedimento de la rada».
La tercera mirada «es de carácter social y se vincula al perjuicio ocasionado por el derrame a una comunidad de pescadores como El Perché (las aguas oleosas bañaban sus patios pegados al mar e inundaron las quillas de sus pequeñas embarcaciones), así como en las áreas de baño interiores de la bahía, donde hubo que hacer un gran trabajo de rescate, saneamiento y vertido de arena».
De acuerdo con el experto, en unos 15 días la Bahía de Jagua debe recuperar sus niveles tradicionales de salinidad y, por ende, disminuir las actuales concentraciones de microalgas provenientes del embalse Damují, cuyas aguas dulces penetraron con fuerza inédita en la superficie marina.
En estos momentos son retiradas las barreras distribuidas por las fuerzas de la Refinería a lo largo del lóbulo norte, para limpiarse y ser devueltas a las distintas industrias del país que las facilitaron.













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la cienfueguera dijo:
1
4 de julio de 2018
07:56:26
Ernesto René Salcedo R dijo:
2
4 de julio de 2018
09:18:34
Briceida ARCAZ dijo:
3
4 de julio de 2018
10:09:04
Miguel Angel dijo:
4
4 de julio de 2018
13:22:12
Idalmis dijo:
5
4 de julio de 2018
16:13:33
Marineros dijo:
6
5 de julio de 2018
14:46:07
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