ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Desde hace dos años el Ministerio de Educación Superior establece el requisito del dominio del idioma inglés, «como usuario independiente», para obtener un título universitario. Foto: Juvenal Balán

Flexibilidad cognitiva, agilidad mental, perspicacia cultural, mejoramiento de las dotes comunicativas…, podría listarse un número mucho mayor de las ventajas de hablar un idioma extranjero, según arrojan las investigaciones científicas. Pero para ello, también se necesita crear las posibilidades de acceso y aprendizaje, y sentir la necesidad de aprender.

De ahí que el Ministerio de Educación Superior (MES), hace dos años, estableciera el requisito del dominio del idioma inglés «como usuario independiente» para obtener un título universitario, a partir de una política que se implementaría en los centros con las condiciones materiales y humanas, para garantizar la enseñanza.

No obstante, en días recientes directivos del organismo formador informaron el reajuste de la política de enseñanza de ese idioma, centrada en la disminución de la exigencia de alcanzar el nivel B1+ –según el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL)–, al nivel A2. La decisión se debe, entre otras razones, a los problemas que se arrastran con el aprendizaje del inglés desde los subsistemas anteriores, la movilidad y el déficit de docentes, y la insuficiencia de recursos.

Granma ofrece a sus lectores un resumen de las preguntas y respuestas más recurrentes de un reciente forodebate desarrollado en su portal digital, con directivos del MES, para abundar sobre la política de enseñanza del idioma inglés en la universidad.

–¿Existe alguna estrategia integrada entre el Ministerio de Educación y el Ministerio de Educación Superior para fortalecer la enseñanza en los niveles precedentes?

Todavía es incipiente la enseñanza del inglés en todos los niveles y tenemos que perfeccionarla. En nuestro país, la enseñanza del idioma inglés comienza en la educación primaria y debido a dificultades con la cobertura docente, no siempre se logra su impartición y tampoco los resultados esperados.

Se proyecta una estrategia integrada con el Mined para perfeccionar la enseñanza del inglés desde los niveles iniciales y facilitar un proceso gradual en la formación de los estudiantes que los lleve hasta el dominio de ese idioma, con fines sociales y profesionales. Confiamos en que las políticas van a dar los resultados esperados en la formación de nuestros estudiantes.

–¿Cómo el MES puede garantizar la permanencia de los profesores de inglés en las aulas y que no migren a oficios más lucrativos y ventajosos?
La movilidad del claustro es una de las problemáticas de la Educación Superior y que no solo funciona para los profesores de inglés. Está aprobada por el Consejo de Ministros la política para asegurar los recursos humanos e infraestructura para el incremento de la calidad de la educación superior, desde el 2014.

Esta política se ha implementado parcialmente, pero no se han podido aplicar las propuestas vinculadas al salario y la remuneración de los trabajadores, ni en toda su magnitud lo concerniente al mejoramiento de la infraestructura, debido a la situación financiera del país. La total implementación de esta política permitiría minimizar la movilidad de los profesionales.

–¿Tuvo en cuenta la política las opiniones de los docentes y las condiciones de los centros?

La política, desde sus inicios, tuvo en cuenta las opiniones de especialistas de las diferentes universidades, a partir de lo cual se implementó solamente en aquellas universidades y carreras que tenían creadas las condiciones. Es la propia universidad la que decide cuándo y en qué carreras iniciarla. Hoy existen universidades en las que solo algunas carreras implementan la política y tres de ellas, dadas sus condiciones, la implementan en todas las carreras (la UCI, la Universidad de Cienfuegos y la Universidad de Holguín).  

También se proyecta hacer un diagnóstico inicial al entrar los estudiantes a las universidades, para conocer el nivel que tienen y poder ofertarles cursos que estén ajustados a sus experiencias desde un nivel muy inicial y poder, de esta manera, compensar las insuficiencias que traen desde los niveles educativos precedentes e impartir cursos variados para cubrir las necesidades de los estudiantes.

Las universidades asumen la responsabilidad de garantizar las condiciones y ofrecer las opciones de cursos, recursos de aprendizaje y servicios especializados como tutorías y consultas para facilitar el estudio del idioma. Esta política considera el equipamiento necesario para los Centros de Acceso de Idioma y Laboratorios de Idioma en todas las universidades, que se unen a los textos seleccionados por carreras.

Es parte de la proyección de la política desarrollar convenios de cooperación con instituciones y organismos internacionales a través de los cuales se puedan capacitar nuestros profesores y preparar nuestros estudiantes. Hasta el momento se han desarrollado varios cursos con profesores y estudiantes con el Consejo Británico y con algunas universidades estadounidenses con buenos resultados y con perspectivas de desarrollo.
–¿Por qué implementar el nivel A2, considerado bajo para un profesional?

El  A2 es un eslabón transitorio y deberá elevarse de manera gradual en la medida en que vayamos creando las condiciones en nuestras universidades y también en línea con las experiencias nuestras y con las tendencias internacionales, hasta lograr un nivel satisfactorio de las habilidades comunicativas para desenvolverse en contextos sociales y profesionales en un futuro.

–¿Los cursos que se brindan tienen algún tipo de certificación que avale el dominio del inglés?

Hasta el momento, en la universidad no se ha establecido una certificación, aunque se evalúa la posibilidad de hacerlo; sin embargo, sí se le reconoce el cumplimiento del requisito establecido para poder graduarse.

 –¿Qué pasa con niños y adolescentes que desde pequeños están estudiando otros idiomas?

La política ha establecido el estudio del idioma inglés, porque además de ser la lengua de más amplia difusión internacional, en nuestras universidades tenemos un grupo de condiciones creadas para garantizar la formación de los estudiantes en él; pero, además, se evalúa la posibilidad de que puedan incorporar otros idiomas también.

–¿Cuáles son las vías e instituciones a las que puede acudir una persona para aprender inglés?

Si se es estudiante universitario, tiene la posibilidad de aprender el inglés en la propia universidad, si no, entonces las personas se pueden dirigir a las escuelas de idioma del Ministerio de Educación.

–¿Cómo conseguir las grabaciones de los cursos de Universidad para Todos?

Los materiales de Universidad para Todos son excelentes para poder aprender el idioma inglés y tenemos la posibilidad de poderlos ubicar en la RedUniv del Ministerio de Educación Superior.  Además, es necesario conocer que en la RedUniv tenemos muchos otros materiales que son muy valiosos y permiten acelerar el aprendizaje del idioma y se puede acceder a ellos desde la página reduniv.edu.cu del Ministerio de Educación Superior.

–¿Qué importancia se le concede a la lengua materna, indispensable para el dominio de otro idioma?

Continuamos fortaleciendo también la enseñanza de la Lengua Materna, desde la implementación de la estrategia aprobada por el MES, tanto en el Pregrado como en el Posgrado, que comprende la correcta redacción, observancia de las reglas ortográficas y pronunciación.

En el caso del Pregrado, esta estrategia transversaliza a todas las disciplinas y asignaturas del currículo. Además, como parte de las exigencias que se requieren para el egreso de un estudiante del nivel universitario, se exige su correcto uso en los exámenes y en la redacción de las tesis de diploma, maestrías y doctorados.

Respondieron a las interrogantes Marta del Carmen Mesa Valenciano, viceministra primera del MES; María Irene Balbín Arias, directora de Comunicación; María Rosa Milán Licea, asesora de la Dirección de Formación de Profesionales; Santiago Jorge Rivera Pérez, asesor de la Dirección de Formación de Profesionales, y Mindrey Marrero Zamora, asesora de la Dirección de Comunicación. Usted puede acceder a toda la entrevista en la página web de Granma.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

FASV dijo:

1

10 de junio de 2018

20:56:42


Específicamente en los países escandinavos debido a la extrema complejidad de sus idiomas nativos el Inglés se enseña desde la primaria y la televisión tiene subtítulos en Inglés y audio secundario también en Inglés..esperar a entrar a la Universidad es demasiado tarde...

j.columbie dijo:

2

11 de junio de 2018

02:56:20


Me parese que estamos bastante atrasado con respecto al aprendisaje de diferentes idiomas pero encuentro este articulo muy importante .El idioma ingles es super importante en este mundo de hoy hay que saber que el idioma ingles se habla en el mundo entero por eso es el mas hablado asi que Cuba tiene que actualisar este prolema y buscar una solucion el ejemplo esta en que los miles demedicos y otros profecionales que salen de Cuba no dominan el ingles y tienen prolemas en la comunicacion hay que comensar el aprendisaje de diferentes idiomas en los circulos infantiles y en la primaria yebarlo como asignTura basica .nuestros hermanos del caribe y latinoamerica estan mas abansado que nosotros .Asi que no podemos quedarnos atras.saludo desde alemania

pedro rodriguez Respondió:


11 de junio de 2018

20:10:38

j. columbie. Su escritura deja bastante que desear. No se si lo hace a conciencia o no. Por favor, mejore su ortografia

Gualterio Nunez Estrada dijo:

3

11 de junio de 2018

08:43:09


Si Cuba tuviera la posibilida de cursos Rosseta Stone con los cuales aprenden idiomas los academicos y diplomaticos norteamericanos y cualquier persona que compre el curso porque se veden libremente, no harian falta tantos profesores, un profesor guia abarcaria cientos de alumnos por internet. Considero que Rusia debe tener cursos parecidos a Rosseta Stone y se pudieran adpatar a Cuba, son cursos en dvd que hacen que aprendas cualquier lengua del planeta en tres meses.Incluso a escribirla.Y no se requiere internet.Esa seria la solucion real, invertir en ese curso ya que la inversion en profesores es 5000% mas costosa, compleja y dificil de cumplir.

Mari dijo:

4

11 de junio de 2018

09:19:49


Mi hijo comenzará sus estudios universitarios en septiembre próximo, y se mantiene muy al tanto de estos temas, y siempre se hace la misma pregunta ¿cual es la estrategia del ministerio de educación (no superior) para garantizar que los estudiantes lleguen a ese nivel superior con un nivel básico o medio del idioma inglés?

betty dijo:

5

11 de junio de 2018

11:08:13


soy una estudiante de curso por encuentro de marxismo e historia y como tal queremos coo estudiante tener tambien en nuestra preparacion la asignatura de ingles, para ampliar asi nuestroa acervo cultural y linguistico. esperamos con ansias ese anhelado cambio. saludos

Hector dijo:

6

11 de junio de 2018

12:34:10


Es en el nivel primario donde puede ganarse la batalla . Si desde los primeros grados se enseñará él inglés todo fuera más fácil . Los niños aprenden con más facilidad e inclusive obligan a los padres a aprender para poder ayudarlos En otros países se hace y la población en general puede comunicarse en este idioma

Karina L. Santana Tagle dijo:

7

11 de junio de 2018

12:46:07


Pienso que se debe asegurar el completamiento de los profesores de inglés en las escuelas primarias y secundarias, para cuando los alumnos alcancen el nivel superior, posean una mejor base para el conocimiento de una lengua extranjera.

otto dijo:

8

11 de junio de 2018

13:09:07


El problema principal para el estudio del idioma ingles en Cuba es la deficiente base del dominio del idioma espanol, que poseen los estudiante en su generalidad sino se domina el propiio idioma como se puede aprender otro, ejemplos existen muchos leer solo los textos de los mensajes de diferentes usuarios de la redes sociales o en la propia prensa se manifiestan los errores gramaticales como las faltas de ortografias

Anabel Gonzales Gonzales dijo:

9

11 de junio de 2018

15:57:36


estoy de acuerdo con todo lo comentado pero nuestros hijos no tienen muy buena base ni en la secundari, ni pre universitario asi que se podran himaginar cuando entren a la universidad y no todos los padres pueden pagar clases particulares hay que comenzar muy temprano con esa preparación.

diviana dijo:

10

11 de junio de 2018

18:43:14


Soy profesora de Español como Lengua Extranjera en la universidad y creo que la medida no soluciona los problemas que existen hoy con ese usuario independiente del que habla la viceministra primera de Educación Superior. Creo que ese experimento debe hacerse con un grupo más pequeño de modo que pueda ser reevaluado sin mayores riesgos. Resulta increíble ver a africanos, árabes, rusos y chinos hablar español en 3 meses mientras que los estudiantes cubanos llegan a la universidad, incluso se gradúan y no tienen competencia comincativa en inglés.

Alex Michel dijo:

11

11 de junio de 2018

20:41:34


A algunas preguntas no le dieron buenas respuestas ni completo mejoramiento a la situación . Resultado : los problemas van a continuar.

amarilys dijo:

12

12 de junio de 2018

12:50:33


Es posible que el que estudia inglés desde niño, se presente a una prueba para el B+1 o A2, para ya cumplir ese requisito desde que inicio el curso. y no cada semestre como tienen algunas facultades

Bertha Elena Romero dijo:

13

14 de junio de 2018

09:51:20


En la época contemporánea impera una cultura que ejerce su dominación también en el plano lingüístico. ¿Hasta dónde legitimamos esa hegemonía? ¿Hasta qué punto nos plegamos y hasta qué punto nos independizamos de dicha influencia cuando el inglés se usa a nivel internacional de manera mayoritaria en las relaciones socialesy es preciso conocerlo a plenitud? Para toda persona comprometida con el desarrollo dela sociedad cubanaresulta importante el debate a propósito del “dominio” del idioma inglés en las universidades, llegar a consensos y trazar rumbos que satisfagan las necesidades estatales y las individuales. Como tantos otros compañeros, en mi caso agrego un interés profesional: soy profesora de inglés desde 1991.Actualmente la estrategia trazada por el Ministerio de Educación Superior (MES) respecto al idioma inglés en la universidadestá sometida a debate nacional. Debo decir que coincido plenamente con muchos foristas, en especial con la Dra. C. Thamara Junco. Me referiré a aquellos aspectos que me parecen controversiales y no a los positivos, de los que ya se ha aportado bastante. La “escasa preparación en idioma inglés” planteada se origina durante 10 cursos escolares de aprendizaje en la educación primaria, media y media superior debido a las causas y factores objetivos y subjetivos que ampliamente se han debatido y de los que no está exenta la universidad con insuficiencias, deficiencias y errores propios aparte. Me preocupa que se está planteando el estudio de estrategias y acciones conjuntas MES-MINED y la medida nacional es valorar y resolver el problema desde el MES, de manera aislada e inconexa con las etapas previas de aprendizaje. En todo caso, ofrecer como solución en la universidad que la enseñanza parta de ser necesario “de un punto equivalente a cero”, no parece ser parte de colaboración alguna. Tomar como referencia el Marco implica no solo hacer adecuaciones en la valoración (assessment) del aprendizaje en la universidad sino en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje del inglés en niveles precedentes. ¿Realmente es lo que necesitamos? Se ha dicho que el claustro y los estudiantes muestran problemas de concientización y comprensión respecto a la nueva política aprobada para la enseñanza del inglés en las universidades donde se establece como requisito de graduación aprobar un nivel del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL), originalmente el B1, que es intermedio y se considera el de un “usuario independiente”, ahora rebajado al A2, un nivel básico. Considero que ninguna política académica de esta relevancia debiera haberse aprobado sin antes hacer suficientes consultas a los estudiantes, profesores de inglés y al claustro universitario en general pues allí descansan las bases de la comprensión y concientización de cualquier tema, así como para su enriquecimiento por el genio colectivo como acostumbramos. Ahora desafortunadamente, da la impresión de que se hubiera diseñado y aprobado la política para luego entonces sobre la marcha ver qué podía hacer cada universidad y cómo hacerlo. No se comprende bien cómo aprobar una política académica cuando solo la podían cumplir tres universidades. Deseo referirme a dos aspectos que siguen resultando polémicosluego de esta primera adecuación de la política para la enseñanza del inglés en la universidady con los que difiero: eliminar el idioma inglés como asignatura de los Planes de estudios de las carreras universitarias cubanas y establecer como requisito de graduación la aprobación de dicho idioma (a través de un nivel del MCERL). Comenzaré por elúltimo. El MES a partir de la Reforma Universitaria de 1962 incluyó el idioma inglés como una asignatura obligatoria en todas las carreras universitarias. Esta voluntad política se implementa a partir de una recomendación de Fidel quien comprendió que la preparación en lenguas extranjeras (no solo en inglés, pero sí en esteidioma en particular), de los recursos humanos altamente calificados propiciaría simultáneamente la inserción en el mundo y la independencia en nuestros modos de hacer. La inclusión desde fecha tan temprana de la enseñanza del inglés en las carreras puso a la isla en la vanguardia de la educación en América Latina puesto que en las universidades latinoamericanas no se integraba el inglés a la formación profesional. En la época actual no se ha alcanzado todavía una proyección homogénea y dentro de un mismo país determinadas universidades lo incluyen durante las carreras, algunas lo han eliminado como asignatura curricular pero lo han convertido en un requisito de titulación y otras aún no consideran el aprendizaje del inglés en el plan de estudios. La necesidad sociopolítica y económica identificada en Cuba de conocer y emplear el idioma inglés, mantiene su vigencia totalmente. A pesar de las limitaciones que sobre el desempeño lingüístico impone un contexto escolar y social donde no se habla la lengua extranjera a aprender y enseñar, las carencias materiales que impone el bloqueo norteamericano y otros obstáculos numerosos y diversos, en Cuba no nos hemos subordinado en el campo de la enseñanza del inglés, como países pobres y periféricos, a las teorías y experiencias de los países ricos y dominantes del centro, aunque las tenemos en cuenta. Se ha implementado un fuerte trabajo metodológico y científico en torno al proceso de enseñanza-aprendizaje del inglés en Cuba, el cual ha permitido lograr aproximaciones autóctonas a la pedagogía de la lengua inglesa, específicamente en cuestiones metodológicas y didácticas. Como se educa y no solo se instruye en idioma inglés se han elaborado, no siempre con todos los requisitos necesarios y tampoco siempre con la última o la penúltima tecnología, aquellos métodos y materiales que responden a nuestras necesidades y valores sociales. Es decir, la comprensión y análisis del aprendizaje del inglés se vincula en Cuba a la perspectiva sociopolítica y económica nacional ytiene fundamentos filosóficos, sociológicos y pedagógicos bien determinados y en correspondencia que se aprecian en el entrenamiento de profesores, libros de texto y exámenes entre otros aspectos. Nuestra práctica hasta ahora no ha caído en el error de limitarnos a las cuestiones pedagógicas y técnicas de la enseñanza-aprendizaje, con lo que estaríamos apoyando el profesionalismo de la enseñanza de inglés, uno de los mecanismos que legitima elllamado imperialismo lingüístico.No parece coherente con esta trayectoria la propuesta actual donde se limita el aprendizaje del inglés en la universidad a demostrar determinado nivel de conocimiento, el cual es básico y fundamentalmente orientado a temas no especializados y quepor último, debeaprobarse como requisito de graduación. Con esto se hace dejación de las experiencias positivas de los cursos de inglés en la educación superior cubana por muy mínimas o poco significativas que parezcan. El Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (publicado en 2001, luego de 10 años de investigaciones) fue elaborado paralograr un consensode las competencias lingüísticas y habilidades socio-culturales que debían aprendersepara favorecer la integración europea, entiéndase la libre circulación de mano de obra, servicios, bienes y capitales. Constituye una baseque implica uniformidadregional para el diseño de programas de estudio, materiales didácticos, exámenes y criterios metodológicos que incluyen la evaluación, y también la emisión de certificados homologables (que nunca tiene quién no paga los 100 euros que cuestan). En el Marco se presta atención a los niveles de comprensión y expresión oral y escrita en varias lenguas de los estados miembros del Consejo de Europa y algunas lenguas extranjeras como chino, árabe y japonés; no se concede un papel hegemónico al inglés, antes más bien queda en entredicho la necesidad de contar con una lengua franca porque debe protegerse y fomentarse el conocimiento y uso de las diferentes lenguas autóctonas. El Marco en sí no establece requisitos, es una guía para el diseño de cursos.No he encontrado información de que en Europa aprobar determinado idioma extranjero sea requisito para graduarse en la universidad; en varias universidades latinoamericanas, aprobar el inglés sí lo es, lo cual me parece una manifestación de anglocentrismo que no debiéramos imitar. Debemos tener presente en el análisis que en la universidad cubana los cursos de inglés de cada carrera estaban elaborados para un nivel intermedio de conocimiento y debían aprobarse en base a 3, 4, y 5 puntos que es la escala evaluativa establecida en el Reglamento para el Trabajo Docente-Metodológico en la Educación Superior. En la práctica esto significa que en los centros de enseñanza superior cubanos para graduarse siempre ha sido obligatorio aprobar Inglés lo que indica que su importancia ha estado sistemáticamente al mismo nivel que el de las restantes asignaturas. Este es un nivel de exigencia alto y con la carga ideológica apropiada. Al plantear ahora que un estudiante universitario cubano no podrá titularse si no vence determinado nivel de inglés (del MCERL o cualquier otro estándar) ponemos la importancia del inglés por encima de las demás asignaturas de la carrera y estamos propiciando una especie de discriminación lingüística o lingüicismo en favor del idioma inglés y de subordinación al imperialismo lingüístico del inglés (que en mi opinión, también se observa cuando en las maestrías se exige tener aprobado un examen de inglés como un requisito para cursarlas). Pienso que no debemos contribuir a afirmar en el sistema educativo cubano la dominación de un poder político, económico y cultural ajeno a través de la forma en que asumimos la enseñanza de una lengua, en este caso con referencia a la evaluación del aprendizaje. Al imponer nosotros mismos aprobar el inglés como requisito de graduación, estándar europeo mediante con sus metas irrelevantes para nuestras necesidades y objetivos en la universidad, incurrimos en una práctica discriminatoria, alejada del papel liberador y emancipatorio que procuró Fidel al promover la inclusión curricular del inglés como asignatura obligatoria en todas las carreras. Las necesidades sociales cubanas exigen que no se dejen fuera de la formación en inglés de los estudiantes universitarios los conocimientos y habilidades relacionados con su campo de especialización. Para ello los estudiantes deben transitar en la universidad por el inglés con fines específicos (IFE), ajustado a los contenidos técnicos de las carreras. Lo que puede hacer el estudiante con un nivel A2, según el MCERL, se refiere más bien a la comunicación en la vida cotidiana, no a la que se produce en la vida profesional; por tanto, limitarnos a lograr ese nivel en la universidad significa un retroceso en comparación con los objetivos anteriores, más complejos y adecuados a las necesidades de los estudiantes de pregrado como serían, grosso modo, demostrar un adecuado uso de la bibliografía especializada y de la expresión oral y escrita en inglés para la elaboración de los informes técnicos de proyectos de cursos y trabajos prácticos, elaborar y presentar documentación científico-técnica con valor cultural, técnico y social. ¿Por qué no emplear los recursos disponibles y los que se van a incorporar en elevar la calidad de la enseñanza y lograr esos objetivos, manteniendo el énfasis en el esfuerzo personal del aprendiz y la mediación de tecnologías? Si se retira el idioma extranjero del currículo y los estudiantes durante la carrera solo deben aprobar un nivel de idioma determinado, sea según el Marco o cualquier otro estándar, no ocurrirá adecuadamente el tránsito por el inglés de especialidad en la universidad, tan necesario para contribuir a la inserción eficiente en el mundo profesional, al acceso a la cultura, al conocimiento y al intercambio con sus pares. Mucho menos tendremos la deseada interacción en inglés en eventos internacionales, la cual no es la actividad más importante o común que realizan los estudiantes de pregrado y que requiere de un entrenamiento adicional, incluso para los más avanzados. No se trata de que la universidad “asuma la responsabilidad de asegurar las condiciones para el aprendizaje, así como una oferta variada y diferenciada por cursos, por niveles” y que los estudiantes, si lo desean, en su tiempo libre puedan tomar dichos cursos y elevar su conocimiento por encima del nivel establecido para graduarse. No es justo ni provechoso que la formación en inglés de los recursos humanos altamente calificados del país se deje a la responsabilidad o conciencia individual, sino que deben crearse las condiciones para poder exigir a los futuros graduados actuaciones correspondientes a su especialidad y a su nivel académico. Por eso el aprendizaje debe ser dentro del currículo. En algunos países europeos se plantea que los cursos de inglés con fines específicos se están haciendo cada vez más importantes en determinadas áreas del saber y que se están ofertando según la demanda de los estudiantes por determinadas sumas adicionales pero que debieran incorporarse al currículo porque esa práctica de pedir cuotas extras puede desalentar la participación de muchos, especialmente de los menos adinerados. Nosotros en cambio ya tenemos esos cursos incorporados al currículo de nuestras carreras gratuitas y ¡los quitamos! cuando lo que debiéramos hacer es perfeccionarlos. Reitero que teniendo en cuenta el valor tradicionalmente otorgado al idioma inglés en la universidad, debiéramos incluir esos cursos especializados dentro de la malla curricular y no dejarlos a la espontaneidad de cada cual. Algún ajuste puede hacerse para que se conserve el inglés de especialidad en el currículo, incluso en carreras de 4 años y podamos asumir los aspectos ventajosos del Marco en correspondencia con la orientación y alcance de los intereses de la nación para la preparación en inglés en la universidad. Una alternativa pudiera ser el acomodo de las experiencias que se han producido en las universidades durante estos dos años y la inclusión de otras acciones: 1. Mientras se van mejorando las condiciones en los niveles precedentes, los estudiantes que ingresan a la educación superior primeramente tomarían exámenes de diagnóstico para determinar si alcanzan el nivel básico al empezar los estudios universitarios. 2. En caso de no aprobar ese nivel básico de inglés general, deberán cursar un semestre de nivelación el cual sería un requisito aprobar para poder continuar en la carrera y cursar las asignaturas del inglés orientado a la especialidad. 3. En caso de aprobar ese nivel básico de inglés general, los estudiantes ingresarían directamente en los cursos de inglés con fines académicos orientados a las especialidades.Puede ser objeto de análisis la experiencia de la UCI con el Idioma Extranjero V, donde los estudiantes se preparaban durante el semestre final de la disciplina para defender un tema de la especialidad a través de una presentación oral ante una plenaria, además de realizar una prueba escrita. Los descriptores del Marco funcionan como guías generales, muy generales, que de alguna forma podrían emplearse al igual que las 54 escalas que aparecen en Structured Overview of all CEFR scales, más específicas y los descriptores de la autovaloración (los Can do) por habilidades, pero como serían cursos de inglés con fines específicos, su rediseño se haría a partir de las necesidades e intereses de los aprendices, las cuales son concretas para cada especialidad. Los cursos tendrían un nivel intermedio y sería obligatorio aprobarlos con 3, 4 o 5 puntos. 4. Se mantendrían las pruebas de suficiencia en cada asignatura de la disciplina para quien lo desee. 5. Los estudiantes que lo deseen pueden medir su conocimiento del idioma inglés siguiendo los estándares internacionales. Aunque el certificado no sea homologable.