De raigal importancia resultaron las palabras del Dr. Eduardo Torres Cuevas en la conferencia inaugural de la Convención de Radio y Televisión Cuba 2018 cuando expresó: «La historia es lo que realmente sucedió y la memoria lo que de eso se recuerda. La historia no conocida no es memoria».
Inaugurada el pasado jueves en el Centro de Convenciones Plaza América para clausurarse esta tarde, la cita, en su tercera edición, ha tenido como eje vertebrador la memoria histórica y la preservación del patrimonio cultural en la radio y la televisión públicas, teniendo en cuenta que en el contexto contemporáneo las transnacionales de la información y la comunicación arbitran a su antojo el modo en que se «fabricará» la realidad publicada en sus respectivos medios.
Unas 50 ponencias se presentan en este espacio donde una franca retroalimentación ambienta las jornadas. Ponentes de diversas universidades del orbe, directores de programas televisivos y radiales, agencias, y televisoras extranjeras debaten en torno a «la terquedad de la memoria digital» y la importancia de preservar los archivos (Sonia González, directora de Yansa Comunicación); el saldo desastroso del terrorismo, destructor de la memoria y la civilización histórica en Iraq y Siria (a cargo de Ghassan Ben Jeddou, presidente de la televisora libanesa Al Mayadeen), y comparten experiencias, como las que acumula la Agencia de Información y Radio de Rusia Sputnik, en la preservación del patrimonio histórico cultural del país.
Las prácticas vietnamitas en el uso de la radio y la televisión con fines de conservación de patrimonio (Nguyen The Ky, director general de La voz de Vietnam) y la necesidad de la solidaridad para cambiar el orden global de la radio y la televisión, debatido por Suhas Borker, director ejecutivo de CFTV News, India, son solo otros de los asuntos abordados por conferencias individuales, paneles, talleres y foros interactivos.
Los dilemas y estrategias de la radio pública para la preservación del patrimonio sonoro fueron explicitados en la opinión de la Dra. Perla Olivia Rodríguez, de México. Partiendo de la importancia de la radio como medio transmisor de la mayor cantidad de los contenidos sonoros, la ponente destacó que una buena parte de las producciones radiales fueron tiradas a la basura o se deterioraron por el olvido y la falta de valoración de los responsables, y también de financiamiento.
Destacó que son minoría las emisoras que conservan totalmente sus programas y aseguró que la transferencia de los contenidos grabados en soportes analógicos hacia plataformas digitales es la única vía para salvaguardar los contenidos producidos en la radio.
Como contestación a varias preguntas convocadas para la reflexión conjunta, la doctora insistió en la necesidad de que sea selectiva. «La radio debe ser el vehículo a través del cual se construya la historia contemporánea con sonidos» y, defendiendo que el medio público debe ser el principal generador de contenidos con fines educativos, recomendó que la forma de entenderlo debe ser bajo una perspectiva sustentable y que es preciso construir la radio para el futuro.
De especial acogida fue la alocución del periodista y profesor francés Salim Lamrani (Universidad Paris Descartes y Universidad París-Est Mame -la- Valée), quien comenzó explicando que la prensa libre e independiente, esencial en toda democracia, debe defender la verdad informativa hacia los ciudadanos.
El ponente explicó que el fenómeno de concentración de la prensa entre las manos del poder económico y financiero transnacional controla el mundo de la prensa y de la edición, por lo que es de gran envergadura el reto al cual se enfrentan los medios de comunicación de las sociedades occidentales.
Para desarrollar su materia central, circunscrita al análisis del discurso mediático que sobre Cuba sostienen esos medios –«un caso de manual» en lo que concierne a la censura y la desinformación»– se hizo las siguientes preguntas: ¿Acaso la misión de la prensa es proporcionar información objetiva a los ciudadanos o preservar el orden económico, político y social? ¿Acaso consiste en defender la pluralidad de opiniones o de imponer un marco ideológico destinado a descartar todo pensamiento heterodoxo?
La respuesta –en la que acusó a esos medios de comunicación hegemónicos que privilegian un punto de vista negativo sobre Cuba descartando el debate de ideas– dio paso a un exquisito discurso sobre el diferendo Estados Unidos-Cuba.
«Hay una razón: el proceso de transformación iniciado en 1959 puso en tela de juicio el poder de las élites y propone una alternativa de poder donde el dinero ya no es el amo, y los recursos se destinan a la mayoría», dijo.
Una de las más aplaudidas intervenciones fue la de Juan Ramón Quintana Taborga, embajador del Estado Plurinacional de Bolivia. En su conferencia La mano invisible de la comunicación, el diplomático se refirió al papel de los medios de comunicación hoy a escala planetaria, regional y nacional y demostró a través de documentos del Departamento de Estado el papel que se les asigna a los medios de comunicación en los países considerados hostiles, para defender los intereses norteamericanos.
En un detallado examen, se refirió a la negativa propaganda que sufren hoy también Nicaragua, Venezuela y Bolivia, y demostró que «los medios hegemónicos han adquirido hoy la dimensión de grandes aparatos militares».
La Convención, sin duda una cita de crecimiento profesional que devuelve a sus respectivos puestos de trabajo a profesionales más fortalecidos, concluye hoy con la premiación a los mejores realizadores en el Concurso Alberto Luberta Noy.













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