En el taller de metrocontadores de la Empresa Eléctrica santiaguera, sus 19 integrantes asumen la verificación y reparación de los metrocontadores monofásicos y trifásicos de energía eléctrica del sector residencial, la atención a los medios de medición de alto consumo en entidades estatales, la calibración de los instrumentos eléctricos y el ensayo de alta tensión en equipos de protección.
«Todos son servicios altamente sensibles –refiere el jefe del taller, ingeniero Vladimir Luis Peña–, pero la mayor incidencia en la población recae en la atención a los metrocontadores de procedencia china existentes en las viviendas, ya sea por quejas del cliente sobre un supuesto alto consumo o sospecha de los inspectores acerca de posibles fraudes.
«La provincia tiene más de 186 200 consumidores privados –añade–, y cualquiera puede considerar que el importe reflejado en su factura no es real, o por el contrario, ante una baja cifra, sospechar el inspector que han alterado el metro. En ambos casos, dentro de las 72 horas de recibido el equipo, debemos verificarlo y dar una respuesta cabal».
Lejos de tratarse de una operación sencilla, el proceso requiere de instrumentos de comprobación y técnicos especializados, ya que dotado de componentes electrónicos, el equipo puede presentar fallas que deban repararse. De lo contrario se aconsejará categóricamente al cliente buscar el problema dentro del hogar o en la voluntad del ahorro.
En no pocas ocasiones ese examen ha corroborado la existencia de fraudes por alteración del equipo, que partiendo de la violación de los sellos de seguridad van a la colocación de puentes para impedir el registro real del consumo, al cambio de registro de un metro de 110 volt al de 220 volt, y otras violaciones que implican pérdidas comerciales.
Para sustentar la tecnología a disposición de la protección al consumidor y el diáfano desempeño del colectivo, Luis Peña asegura que el laboratorio encargado de esa alta responsabilidad cuenta con equipos e instrumentos que poseen patrones de lectura 20 veces más exactos que el metrocontador residencial.
Además, completa ese aval la reciente acreditación de su sistema de gestión de la calidad con la Norma Cubana ISO/IEC 17025: 2017, para la competencia de los laboratorios de ensayo y calibración, otorgada por la Oficina Nacional de Normalización.
El Taller dispone de un departamento destinado a atender las fallas de los equipos de medición de alto consumo del sector estatal, mientras que a través del laboratorio de instrumentos eléctricos calibra y certifica el estado de los voltímetros, pinzas amperimétricas, multímetros y demás medios utilizados por técnicos y electricistas.
Por último, vital en la seguridad de los linieros resulta el laboratorio de ensayo de medios de protección humana, el cual comprueba, con corriente de alta tensión, si semejante voltaje puede pasar los guantes, botas, mantas, escaleras y demás equipos utilizados por ese personal durante el trabajo en circuitos en caliente.
Especial atención reciben en ese sentido las varas de conexión y desconexión de las líneas eléctricas, las cuales –para conocimiento de la población– son de fibras de vidrio dieléctrico (material sintético no transmisor de electricidad); se conoce de personas ajenas al sector electrocutadas, al tratar de manipular las líneas con varas de bambú u otro tipo de madera.
Tal examen se brinda igualmente a medios de la Empresa Eléctrica de Guantánamo, la Central Termoeléctrica Antonio Maceo (Renté), la Fábrica de Cemento José Mercerón, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y otros organismos que ejecutan manipulaciones del sistema electroenergético.








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juan padron dijo:
1
8 de junio de 2018
21:34:12
alberto dijo:
2
9 de junio de 2018
09:51:58
Jorge Respondió:
11 de junio de 2018
09:20:55
jorge dijo:
3
11 de junio de 2018
14:27:57
Mayra González Acosta dijo:
4
11 de junio de 2018
16:59:28
Yanet Bell dijo:
5
28 de agosto de 2019
17:00:23
Leonardo Viada Gonzalez dijo:
6
22 de julio de 2022
11:09:47
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