HOLGUÍN.–La torre de control en construcción en el Aeropuerto Internacional Frank País es un formidable mirador. Desde la décima planta son perfectamente visibles, de un extremo a otro, los 3 200 metros de longitud de la pista. La posición también permite dominio absoluto sobre el resto de las instalaciones y los aviones, como es el caso del que está a punto de partir rumbo a Europa con decenas de pasajeros, casi todos vacacionistas, ahítos de sensaciones agradables vividas en playas u otros lugares turísticos.
Aplazada por un largo periodo, debido a atrasos de suministros provenientes del exterior, la obra hoy experimenta un despertar orientado a ponerla en uso este año. «Es muy necesaria para asimilar las operaciones de seguimiento de las aeronaves que recibimos, así como de las que transitan por rutas cercanas. Con el equipamiento de alta tecnología que instalaremos habrá un salto de calidad en el servicio», refiere el ingeniero civil Manuel Saúco Méndez, a cargo de la inversión.
Es una edificación con soportes de carga de acero fabricados por la Empresa de Estructuras Metálicas de Las Tunas (Metunas), de acuerdo con un diseño de la Compañía Contratista de Obras para la Aviación.
El hormigón solo se ha empleado en la construcción de los elementos de la base y en los entrepisos, detalla Raúl Velázquez, quien representa a la Empresa Constructora de Obras Industriales Número 9, ejecutora principal.
«Las paredes exteriores serán de paneles tipo sándwich, formadas por láminas de metal rellenas con una resina especial. Iniciaremos el montaje tan pronto concluyan los trabajos de mantenimiento dirigidos a eliminar el óxido acumulado en algunas partes por la larga permanencia a la intemperie, bajo el efecto de lluvias y otros elementos naturales».
Un vistazo a los planos de la obra satisface la curiosidad. Tendrá 32 metros de alto desde la base hasta la cubierta por colocar, a la que se añadirán antenas de comunicación que serán superadas por un pararrayo. El nivel del piso donde trabajarán los controladores está a 24 metros del suelo y en las dos plantas inferiores siguientes, en orden descendente, estarán instalados los equipos técnicos y las facilidades para descansar y alimentarse. Contará, además, con un ascensor.

REVESTIMIENTO CON 32 000 TONELADAS DE HORMIGÓN ASFÁLTICO
La importancia que el aeropuerto concede a las operaciones, tanto para vuelos nacionales como internacionales, es igualmente evidente en el proceso de revestimiento de la pista y las calles de rodaje, sobre las cuales se han vertido, hasta ahora, 13 000 toneladas de hormigón asfáltico, de acuerdo con la información ofrecida por Carlos Pérez Alfonso, director general de la Zona Oriental Norte de la Empresa Cubana de Aeropuertos.
«Para este año está previsto concluir dos kilómetros, de manera que completemos la tarea en el 2019, cuando hayamos empleado unas 32 000 toneladas.
Como promedio, la capa que se añade tiene nueve centímetros de espesor».
Mejorar es una opción permanente, razona. Aquí aterrizan o despegan aviones de gran porte, entre ellos el AT-330 y los Boeing 767, 777 y 787, empleados habitualmente por las 20 compañías extranjeras con las que opera al año el aeropuerto.
La de más reciente presencia es la rusa NordWind, hasta ahora con una frecuencia a la semana. Enlaza a la ciudad de Moscú con esta parte de Cuba y transporta pasajeros acogidos a la modalidad de paquete turístico.
«En la temporada de invierno atendemos semanalmente 63 vuelos internacionales. Al sumar el número de pasajeros a los que prestamos servicios cada mes, la cifra es mayor a los 72 400. El 43 % procede de Canadá y el resto de Europa, América Latina, el Caribe y otras áreas como Estados Unidos».
A los visitantes que frecuentemente emplean esta puerta de entrada y salida a Cuba, entre ellos el holandés Martin Hoffman, se les escapan observaciones favorables acerca de las nuevas escaleras móviles y las cintas transportadoras de equipajes, adquiridas recientemente junto a las «Jardineras» (ómnibus) que los transportan desde y hasta los aviones.
En sitios específicos exteriores es posible ver otros medios comprados a firmas especializadas, como es el caso de vehículos de empuje de aviones y carros cisternas con seguros sistemas de abastecimiento de combustible, mientras que en los salones de la Terminal Internacional funcionan modernos equipos de Rayos X para el control aduanero en Frontera y el chequeo automático de pasajeros.
MÁS INSTALACIONES TURÍSTICAS, MÁS PASAJEROS
En los años venideros, asegura Pérez Alfonso, el flujo de pasajeros alcanzará niveles muy altos en correspondencia con los planes de crecimiento del turismo en la provincia de Holguín. De acuerdo con la información que maneja, hacia el 2021 la capacidad hotelera de los polos turísticos de Guardalavaca, Pesquero, Esmeralda y Yuraguanal, fijada hoy en 5 511 habitaciones, crecerá a cerca de 10 000.
La mirada también debe dirigirse hacia el polo turístico del Ramón de Antilla, en exitoso avance constructivo con el fin de alcanzar unas 19 000 habitaciones.
Por eso hay previstas sucesivas inversiones, entre ellas la construcción de los locales de un comando contra incendios con medios diseñados para actuar en aeropuertos y las ampliaciones de los parqueos de los aviones y del estacionamiento de autos del área pública de la Terminal Internacional.
«Una obra importante será la reparación general de la plataforma de estacionamiento de las aeronaves, porque está previsto eliminar el pavimento asfáltico y en su lugar colocar hormigón, para darle mayor fortaleza. Implica prestar mucha atención a la red soterrada de drenaje y a otros elementos técnicos», dice.













COMENTAR
Jge dijo:
1
4 de mayo de 2018
09:17:08
Wilkier dijo:
2
4 de mayo de 2018
18:13:07
Teresita dijo:
3
4 de mayo de 2018
21:39:21
Responder comentario