MATANZAS.–El ritmo creciente en la producción de fertilizantes es señal de los progresos en este frente industrial y de la recuperación, paso a paso, de la antigua industria Rayonitro, situada al norte de la ciudad cabecera provincial.
En el 2017, la fábrica yumurina entregó un volumen superior a las 59 400 toneladas de fertilizantes mezclados (NPK), producción ligeramente inferior a lo previsto en el plan pero por encima de lo alcanzado en el 2016 y en los años precedentes.
Dicha cantidad afirma la tendencia al rescate y permite cumplir los compromisos con la agricultura de manera puntual, sobre todo con el propósito de elevar los rendimientos agrícolas de cultivos como el frijol y la papa, sostuvo Wilber Carbonel Pérez, director de la legendaria fábrica.
Dijo que en la reanimación resulta clave la puesta en marcha de la moderna planta, con capacidad para procesar poco menos de 100 000 toneladas al año, inversión que cumplimenta uno de los Lineamientos del Partido en virtud de la rehabilitación de la mencionada industria.
El directivo expuso que la producción de fertilizantes mezclados completos es una variante de mezclas físicas que elabora fórmulas bases mediante materia prima semielaborada, con el beneficio adicional de no impactar el medio ambiente en tanto no utilizan ni el ácido sulfúrico ni el amoniaco en el proceso productivo.
Los equipos y componentes de la planta son completamente cubanos, aseguró Mabel Pedroso Ruiz, quien dirige el grupo técnico-operativo, tras recordar que la inversión se coronó con la entrada de dos cargadores frontales y la recuperación de los techos de varios almacenes.
No obstante, señaló que para incrementar las entregas del producto es preciso ampliar y mejorar el esquema logístico de la planta, algo que en opinión de Antonio Orlando Camacho, jefe de esa unidad, es posible lograr con un sistema de estera que facilite el trasiego de la materia prima hasta los distintos compartimentos.
Ambos especialistas están a favor, además, de la restitución de la estructura y la cubierta de otros inmuebles para elevar hasta 20 000 toneladas las capacidades de almacenamiento como garantía de la materia prima y del producto terminado.
Carbonel Pérez significó que no han afrontado dificultad con el arribo de la materia prima, y que la transportación del abono, uno de los problemas más añejos de la industria, mejoró sustancialmente desde el segundo semestre del año anterior.
El directivo insistió en que aunque el proceso de producción de fertilizantes es bastante complejo, han logrado estabilidad en la fuerza de trabajo y se respiran nuevos aires en la entidad. Las cosas han mejorado, incluido el salario, admitió Iván Almiral, operario de la planta.













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mercedez dijo:
1
16 de febrero de 2018
13:27:52
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