
SANCTI SPÍRITUS.–El accidente ferroviario ocurrido en la medianoche de este miércoles en la terminal de Sancti Spíritus, ubicada en la sureña barriada de Colón, es apenas la punta del iceberg del pernicioso comportamiento que viene aguijoneando al sector en los últimos tiempos en esta parte del país.
El suceso, que milagrosamente no trajo mayores consecuencias, ocurrió al encontrarse en posición inadecuada un chucho de cambio, lo cual provocó que la locomotora 51209, que arrastraba diez carros de caña proveniente de la zona sur de la provincia, se proyectara contra el llamado coche médico, un vehículo que transporta enfermos hasta La Habana y que al momento del impacto se encontraba estacionado en un ramal de depósito aledaño al lugar.
Como consecuencia de la colisión entre la locomotora y el coche, este último se precipitó contra un costado de la terminal, donde destruyó el área de baños y oficinas administrativas del inmueble, en un episodio que si no tuvo un desenlace fatal, fue gracias a la ausencia de personas en dicha zona en el instante del siniestro.
Yalier Pérez González, director provincial de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Ferrocarriles Sancti Spíritus, confirmó a la prensa que aunque lo ocurrido no comprometió la totalidad del inmueble, los daños materiales fueron considerables y obviamente conspiran contra la calidad de los servicios que se prestan en la unidad ferroviaria.
No hace falta esperar por los informes oficiales del Ministerio del Interior para suponer que detrás de la incorrecta posición del chucho de cambio pueden estar agazapados la indisciplina y el descuido.
Hace menos de un año, el pasado 24 de abril del 2017, en la zona de Lajitas, cerca de Jatibonico, fue preciso evacuar a los cientos de pasajeros que viajaban en el tren No. 10 –cubría la ruta Santiago de Cuba-Santa Clara– y cerrar por varias horas la llamada línea central para acometer su inmediata reparación, luego de un incidente similar en el que tampoco hubo que lamentar ni heridos ni daños de consideración.
Una suerte muy diferente corrieron, también hace menos de un año, exactamente el 24 de febrero del 2017, los viajeros del coche motor que se desplazaba entre la localidad de Tuinucú y la capital provincial, que terminó su recorrido contra la nariz de otro tren cañero, con seis fallecidos y cerca de 50 lesionados, en este caso como resultado del irrespeto al derecho de vía.
Tiempo antes, en octubre del 2013 y en junio del 2015, sendos trenes de carga que transportaban silos de cemento y otras mercancías quedaron descarrilados en zonas aledañas a Zaza del Medio y a Cabaiguán, respectivamente, donde no hubo que lamentar pérdidas de vidas humanas, pero sí cuantiosos daños materiales y, al menos en el primero de ellos, Granma constató con los expertos que la violación de los límites de velocidad enseñó su oreja peluda.
Cuando el país desembolsa no pocos recursos para modernizar su infraestructura ferroviaria, adquirir nuevos medios y rehabilitar talleres y plantas, como informara esta propia publicación en su edición de ayer jueves, indisciplinas y violaciones, léanse el irrespeto al derecho de vía, el exceso de velocidad y la proliferación de animales sueltos en las líneas, no debieran poner la noticia, y mucho menos los fallecidos, en nuestros diarios.













COMENTAR
Gustavo dijo:
1
2 de febrero de 2018
09:06:05
rene dijo:
2
2 de febrero de 2018
09:21:59
Ismael dijo:
3
2 de febrero de 2018
09:42:15
Miriam López dijo:
4
2 de febrero de 2018
14:07:28
Lydia dijo:
5
2 de febrero de 2018
14:37:28
Dieudome dijo:
6
2 de febrero de 2018
15:16:42
Dieudome dijo:
7
2 de febrero de 2018
15:18:50
manolo ortiz dijo:
8
2 de febrero de 2018
16:41:01
María D. Machado dijo:
9
2 de febrero de 2018
19:45:36
Joan dijo:
10
2 de febrero de 2018
21:09:29
MMarhgarita dijo:
11
2 de febrero de 2018
23:59:38
Carlos Alberto dijo:
12
3 de febrero de 2018
06:17:05
Su dijo:
13
3 de febrero de 2018
09:21:37
JORGE TAVEL dijo:
14
3 de febrero de 2018
14:49:44
Fernando dijo:
15
6 de febrero de 2018
21:11:43
Responder comentario