TRINIDAD, Sancti Spíritus.–Aislado del resto del sistema ferroviario cubano desde 1988, pero todavía con una importante función social en el centro sur de la isla, el ramal Casilda-Trinidad-Méyer está siendo literalmente salvado por fuerzas constructoras del sector, luego de que los arrastres provocados por las intensas lluvias de septiembre pasado, asociadas al huracán Irma, amenazaran con inutilizarlo por completo.
Según confirmó a la prensa el ingeniero Manuel Miralles Viego, especialista en puentes de la Dirección Territorial de Vías, perteneciente a Villa Clara, cualquier trabajo que se emprenda en la zona resulta doblemente complejo, toda vez que la incomunicación del ramal impide llegar con los medios técnicos especializados que se necesitan para afrontar las labores.
Tal es el caso de la reparación de importantes puentes como los ubicados sobre los ríos Táyaba, Ay y Morales, donde resulta necesario fortalecer las estructuras, sustituir traviesas o arriostrar la parte inferior de los viaductos, actividades que en lo fundamental se están ejecutando de manera manual.
De acuerdo con los expertos, además de la reparación de los puentes y de la construcción de 16 nuevas alcantarillas para asegurar la circulación del agua por debajo de la vía, la obra requiere de la rectificación inmediata de esa suerte de montaña rusa surgida entre Manaca Iznaga y Condado, o sea, la desnivelación de las paralelas, cuyo estado actual hoy impide circular normalmente por este tramo, tal y como ocurrió en ocasión de intensas lluvias en el 2012.
A ello se suma el peligroso deslave de unos 60 metros ocurrido en el kilómetro 28 como consecuencia de las crecidas del río Agabama, que en ese trayecto corre muy cerca de la línea, afectación que precisa ser revisada a profundidad en aras de asegurar la futura vitalidad del ramal.
Las fuerzas constructoras vinculadas a la rehabilitación ya han asegurado la apertura de un primer tramo en el camino de hierro que, entre otras, comunica las comunidades de Méyer, Manaca Iznaga, Condado, Río Ay, Guachinango y Los Coquitos con la cabecera municipal de Trinidad y sirve de sendero turístico a miles de visitantes que prefieren recorrer en tren el pintoresco Valle de los Ingenios y las laderas del Escambray.
Considerado uno de los más antiguos proyectos ferroviarios de Cuba –el primer tramo entre el puerto de Casilda y Trinidad data del 6 de junio de 1856–, el ramal enlazó por tierra a la tercera villa cubana con el resto de la isla y por su sistema de puentes y trazado entre montañas significó unas de las obras ingenieras más osadas del país para su tiempo.













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conrado dijo:
1
4 de diciembre de 2017
07:02:54
ulbicio Respondió:
5 de diciembre de 2017
13:53:17
manuel dijo:
2
5 de diciembre de 2017
15:31:42
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