PINAR DEL RÍO.–Más que por sus máquinas enormes, o por los equipos pesados que se encargan de extraer la madera desde la Sierra de los Órganos, si la Empresa Agroforestal Macurije, la mayor de Vueltabajo, pudo festejar el 26 de julio con sus planes de producción cumplidos, ha sido gracias al ingenio y a la dedicación de sus trabajadores.
De otra manera, a pesar de sus 86 000 hectáreas (ha) de árboles, la entidad pinareña no tendría los mismos resultados, que en la actualidad representan el 14 % de toda la madera aserrada que se obtiene en el país, y la totalidad de los postes (30 000 unidades anuales) para las redes eléctricas y telefónicas.
Ya sea en la industria, o en las zonas de tala, sorteando los caminos que atraviesan las montañas, donde existen troncos tan gruesos, que entre dos hombres no conseguirían abrazarlos, las adaptaciones de piezas y los inventos han sido decisivos para que las labores no se paralicen.
Francisco Días Roque, director general de la entidad, explica que hasta en el aserrío Combate de las Tenerías, el más grande de Cuba, y sobre el que recae el grueso de la producción de Macurije, ha habido que echar mano una y otra vez a las innovaciones.
«La tecnología que tenemos en él data de hace casi 30 años. La firma que la suministró ya no existe, y se vuelve muy difícil conseguir lo que hace falta para los mantenimientos», describe Francisco.
Ante esa realidad, el directivo asegura que ha sido fundamental el trabajo del comité de innovadores, mezclando tecnologías, reciclando algunos componentes de los medios que se dan de baja, como las bombetas y los compresores.
«Desde el cambio de los ejes y los motorreductores, el afilado de las cuchillas, hasta los elementos básicos del aserrado como las líneas para procesar la madera, se han mantenido funcionando gracias a la inteligencia y el esfuerzo del hombre», dice.
En esas condiciones, el directivo afirma que incluso se ha logrado aumentar el aprovechamiento de la madera.
«Normalmente cuando se asierra un árbol, siempre existe un residuo, con diferentes grosores, que queda libre y que antes se desechaba.
«Para cambiar eso, con lo que se ha ido desactivando de la industria, hemos instalado máquinas con pequeñas hojas, para sacarle el máximo a esa costanera, como se le conoce popularmente», detalla Francisco.
«A veces, una pieza que se botaba, hoy nos está dando hasta tres tablas C, que nos sirven para hacer cajas y parles para la agricultura».
En total, la línea de costanera, montada con pequeñas sierras adaptadas por sus especialistas, aporta diariamente 15 metros de madera a partir de lo que antes contaba como desecho.
Entre los autores de este trabajo, destaca el ingeniero Pedro Enrique Piña, con más de dos décadas de trayectoria como innovador, quien afirma que gracias a las acciones introducidas, el rendimiento de la materia prima que entra al aserrío se ha incrementado de un 52 %, a entre el 58 y el 60 %.
«Esto significa que para obtener la misma cantidad de madera, ahora hay que talar menos hectáreas, por tanto el impacto sobre el bosque disminuye significativamente».
Con anterioridad, recuerda Piña, se había trabajado para «contextualizar» la tecnología del Combate de la Tenerías, que procede de Europa, a las características de las maderas cubanas, las cuales difieren de las del viejo continente.
«Esto es algo que impedía que el aserrío rindiera lo que se esperaba», explica.
El ingeniero Yosbel González Pérez, por su parte, de la Unidad Empresarial de Base (UEB) encargada de la obtención de postes eléctricos y telefónicos, señala que también allí, las innovaciones han permitido sortear «un sinnúmero» de problemas para asegurar el flujo productivo.
«La descortezadora, por ejemplo, que es de tecnología alemana, ha presentado muchas dificultades, debido al desgaste por la fricción.
«Los carros usados para introducir los postes en el autoclave, para su impregnación, estaban diseñados para madera aserrada, por lo que hubo que modificarlos».
Unido a esto también han necesitado adaptaciones la bomba de presión, y el equipo para extraer las sales hidrosolubles que se les aplica a los postes, entre muchos otros componentes, afirma Yosbel.
Ningún contratiempo, sin embargo, ha impedido que Macurije, cuyos bosques abarcan los municipios de Guane y Mantua, se adentre en el segundo semestre del año con sus indicadores al día.
Ello quiere decir: más de 14 300 metros cúbicos de madera aserrada y más de 15 000 postes, con los cuales el país se ahorra como promedio 105 dólares por cada unidad.
Además, decenas de miles de piezas, entre madera rolliza y horcones, para la construcción de casas de tabaco.
Detrás del resultado, se encuentra sin dudas la maquinaria, pero también las 1 508 personas que laboran en la entidad pinareña, y que día a día se las ingenian para que la producción no se detenga.


















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Rogelio dijo:
1
6 de agosto de 2017
05:04:39
luis hernando lenis r. dijo:
2
25 de diciembre de 2017
10:40:33
Julio dijo:
3
26 de enero de 2018
07:44:32
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