Garantizar la estabilidad de la situación epidemiológica del país, que en lo que va de año mantiene una tendencia favorable, es uno de los retos que tiene el sistema nacional de salud, aseguró en conferencia de prensa la doctora Esther PallarolMagariño, funcionaria de la Dirección Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap).
De ahí que la participación sistemática de la población en la campaña antivectorial sigue siendo un elemento decisivo, señaló.
En ese sentido, dijo que confiarnos y descuidar el rigor y la disciplina en las acciones dirigidas a la vigilancia integral; y a la eliminación del vector en las viviendas, centros de trabajo y sus alrededores, como vía más eficiente para evitar la propagación de estas enfermedades, es el mayor de los riesgos para la salud.
La especialista proporcionó a la prensa una actualización epidemiológica de las arbovirosis en Cuba y la proyección del país para la atención integral de las mismas, con motivo de la próxima celebración –entre el 8 y 14 de mayo– de la Semana de Acción contra el Mosquito en las Américas.
Según la epidemióloga, en la región de las Américas el escenario continúa siendo complejo por la circulación de varios virus transmitidos por los mosquitos del género Aedes (aegypti y albopictus), como es el caso del Dengue, el Chikungunya, el Zika y la Fiebre amarilla. Ello representa un elevado riesgo potencial de introducción de estas enfermedades en el país.
Respecto a este último elemento, destacó que hoy estamos en condiciones de disminuir aún más la focalidad, que si bien es inferior a la de igual periodo que el año anterior, todavía no alcanza los niveles requeridos para que permita eliminar la transmisión de estas enfermedades.
No obstante, precisó, no se cuenta en estos momentos con transmisión activa de Dengue en ninguna provincia del país, y la población puede ayudar mucho a mantener este resultado.
En el año 2016, informó, no se diagnosticaron casos de Chikungunya, aunque del virus del Zika y del Dengue sí se reportaron casos, fundamentalmente en las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba, Camagüey, Cienfuegos y La Habana.
Con respecto al paludismo, señaló que aunque no hubo casos autóctonos de la enfermedad sí se diagnosticaron 71 importados, lo cual evidencia que las medidas de control sanitario internacional, como el chequeo de todos los viajeros procedentes de zonas de riesgo o endémicas de la enfermedad, son esenciales.
Este año, agregó la especialista, se aprecia una disminución tanto de los casos de síndromes febriles sospechosos como los confirmados de Dengue y Zika. «Hoy solamente tenemos en transmisión activa del virus Zika dos municipios, en la provincia de La Habana: Regla y Arroyo Naranjo», acotó.
Por su parte, la doctora Rosaida Ochoa Soto directora de la Unidad Nacional de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades, recordó la importancia de, ante la fiebre, acudir de inmediato al médico para un diagnóstico oportuno y evitar la transmisión de estas enfermedades que tienen síntomas comunes.
«La población debe ser consciente de que en esta etapa, lo que haga cada persona en su casa es mucho más importante. Podemos fumigar, usar insecticidas para matar los mosquitos adultos, pero en la fase de lluvias y con altas temperaturas, el ciclo del vector se acelera; y el autofocal para eliminar los criaderos es fundamental».
Al respecto, el doctor Sixto Estévez, del Departamento de Lucha Antivectorial del Minsap, subrayó que se lleva a cabo un programa de sostenibilidad que contempla medidas destinadas a la prevención y enfrentamientos a las arbovirosis, con un amplio componente intersectorial; y para ello el país destina numerosos recursos.
Según Estévez, más del 80 % de los focos se detectan en las viviendas y los centros de trabajo, la mayoría en depósitos factibles de prever o controlar con las acciones del autofocal, como los tanques de agua.
«En nuestra sociedad tener una embrazada en la casa, que nazca un niño, es un acontecimiento que viene cargado de alegría y energía. Ante enfermedades como el Zika, que pueden cursar incluso asintomáticas, insistimos en el papel de la familia y la pareja en el cuidado de ese embarazo. Eliminar los criaderos es también proteger la salud del futuro bebé y su madre», agregó la doctora Ochoa Soto, quien recordó que este virus se transmite también por vía sexual.
De acuerdo con la doctora PallarolsMagariño, continuar incrementando la percepción de riesgo en la población y lograr una mayor participación y enfrentamiento a los problemas sanitarios, deviene estrategia esencial para no retroceder en lo que se ha logrado alcanzar.













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Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:
1
6 de mayo de 2017
03:48:21
Pedro Pablo dijo:
2
6 de mayo de 2017
12:16:09
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