
PINAR DEL RÍO.–Aunque a la campaña le queda todavía alrededor de un mes, ya es un hecho que el país no tendrá que importar tomate para que la fábrica de conservas La Conchita pueda cumplir sus compromisos del 2017.
A pesar de sus años, la reconocida industria pinareña ya completó la molida de las 14 437 toneladas previstas en un inicio, y aunque con ellas bastaría para elaborar salsas y pastas hasta enero del 2018, se continúa recibiendo materia prima desde los municipios de Consolación del Sur, San Luis, Pinar del Río, Los Palacios y también de la provincia de Artemisa.
Fara María Pérez, directora de la fábrica, explica que se trata de una decisión que ayudará a incrementar la presencia de sus producciones en el mercado, sobre todo las ofertas en moneda nacional –más asequibles a la población–, algo que el año pasado se vio seriamente limitado debido a la escasez de tomate.
Con apenas 1 286 toneladas, el 2016 clasificó como uno de los peores años de La Conchita en toda su historia. En cambio, en el 2017 la situación ha sido completamente distinta.
Ortelio Rodríguez, subdelegado de la Agricultura en Vueltabajo, asegura que, con posibilidades de llegar a las 16 000 toneladas, esta constituye una de las tres campañas más grandes de la última década.
Para el especialista, ello ha sido posible gracias al clima, pero también al escalonamiento adecuado de las siembras y la utilización de variedades que soportan más días la poscosecha sin descomponerse.
También al comportamiento de la industria, a pesar de ser una instalación muy antigua.
Como en toda campaña grande, no puede decirse que no haya habido contratiempos. «Hemos tenido momentos tensos, con choferes que han tenido que dormir en sus camiones dentro de la fábrica, esperando para recoger sus parles vacíos, con dificultades con el transporte y el combustible, con algún campo afectado. Pero es innegable que ha habido una buena campaña», dice y advierte que aun cuando el ritmo ha bajado, el tiro de tomate continúa.
«Esperamos mantenerlo durante el mes de abril, para apoyar al país, pues hay provincias que tuvieron dificultades con el riego y la industria».
La directora de La Conchita también considera que ha sido una campaña exitosa. «Las siembras se hicieron de manera que no hubiera un pico como otras veces, sino que se logró mantener las entregas acorde a la capacidad de la industria», dice.
Con un nivel de molida estable, que osciló entre las 200 y las 240 toneladas diarias, el trabajo de la fábrica también ha sido clave para evitar los cuellos de botella de otros años para asimilar el tomate procedente del campo.
Incluso en dos jornadas llegaron a procesarse 320 toneladas, una cifra que constituye récord de molida.
Yoan Madera, jefe de la brigada de mecánicos, afirma que ello fue posible porque las piezas de repuesto llegaron a tiempo para poder hacer una buena reparación de la línea, gracias a lo cual apenas se dieron roturas.
Lo dice así, conjugando los verbos en pasado, como casi todos en el campo y en la industria, porque aun cuando se mantiene el tiro de alrededor de 130 toneladas por día, se sabe que la etapa de mayor tensión pasó. Y aunque se pone todo el empeño en aprovechar hasta la última plantación, la campaña del 2017 ya se tiene en el bolsillo.













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Jose R Oro dijo:
1
30 de marzo de 2017
21:49:21
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