ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Pedro Pablo explica que la Hernández León es el centro del polo productivo de Consolación del Sur. Foto: Eduardo González

PINAR DEL RÍO.–Silvio Pulido es de los pocos que nunca dejaron la tierra y que continuó sembrando en los hoyos a orillas del río, pero reconoce que las condiciones no podían ser más duras.

«Aquí no había camino. Uno tenía que entrar agachado y dando machete por debajo de la aroma».

Cuenta que toda la zona estaba así desde hace unos 40 años, cuando la mayoría de los campesinos comenzaron a mudarse para el pueblo en busca de la electricidad.

Él mismo es de los que vive en otro lugar, y si a los 70 años seguía viniendo todos los días, es porque «soy enfermo a la siembra, y  como mi abuelo, pienso salir del surco para el cementerio», dice.

Ni la cantera de Sitio Peña, ni la parte alta del poblado de Consolación del Sur, ni ninguno de los sitios que hoy se divisan a lo lejos, hasta hace poco podían verse desde aquí, recuerda Silvio.  «Hasta las casas de las familias de esta misma zona estaban perdidas dentro del marabú», señala. Por eso considera «una suerte» el proyecto que desde el año pasado se lleva a cabo para rescatar toda el área de la aroma y ponerla a producir.

Pedro Pablo Cabrera, presidente de la cooperativa de créditos y servicios (CCS) José Hernández León, explica que la iniciativa surgió teniendo en cuenta las características de los suelos y la topografía de este lugar.

«Aunque caiga un temporal, los cultivos no se afectan, y se puede sembrar todo el año», argumenta.

De ahí la decisión de incorporarla al polo productivo que se fomenta en el municipio de Consolación del Sur, y que tiene a la Hernández León como epicentro.

Un total de 198 hectáreas fueron desbrozadas en los últimos meses del 2016 gracias al programa, y buena parte de ellas ya aportaron alimentos en la campaña de frío.

Además, se recuperaron los caminos y se prevén nuevas acciones.

Según Pedro Pablo, también se encuentran en proyecto la construcción de tranques y un sistema de riego a partir del río Santa Clara.

Todo ello, unido a la electrificación de la zona –que se completó hace algunos años–, y otras labores de beneficio social, como la reanimación de la escuelita y la reapertura de la tienda de víveres, ha hecho que varios de los campesinos que una vez se fueron de aquí, y sus familias, hayan empezado a retornar.

«La iniciativa es muy buena, porque antes, hasta salir con un enfermo era un problema», afirma Antonio Duarte, uno de los beneficiados con la limpia de áreas, quien en la campaña de frío logró en ellas alrededor de 40 toneladas de tomate y ahora se prepara para plantar maíz.

Para la Hernández León, una estructura que posee la mayoría de sus tierras al sur del kilómetro 121 de la autopista Habana-Pinar del Río, la recuperación de esas áreas, en la zona norte de la vía, significa la garantía para poder mantener la producción, aun cuando por exceso de lluvia se afecten las plantaciones de la parte más baja.

Fuerte en cultivos como el tomate, la cooperativa ha aportado en lo que va de campaña más de 1 050 toneladas a la industria y unas 270 a los mercados, y continúa la entrega.

Yisel Mirabal, su vicepresidenta, asegura que tradicionalmente la CCS abre y cierra la campaña de la fábrica de conservas La Conchita.

«Este año, tuvieron que empezar a moler antes de tiempo por la gran cantidad de tomate que teníamos, y ya habíamos llenado los mercados», dice.

Sin embargo reconoce que no siempre es así.

A principios del 2016, por ejemplo, perdimos mucha producción por exceso de lluvia.

A lo largo de Vueltabajo fue una situación generalizada, que afectó severamente el abastecimiento a los mercados y a la industria, y que lamentablemente, pudiera repetirse en cualquier momento.

Por eso el empeño del sistema de la agricultura de la provincia, de conjunto con la CCS Hernández León, en habilitar nuevas áreas que sean menos vulnerables a los caprichos del clima.

Enfrascado en poner a punto las tierras que a finales del año pasado se le arrebataron al marabú, Pedro Pablo Cabrera, el presidente de la cooperativa, lo explica a su manera.

«El día que venga otro evento meteorológico que afecte todo el sur de Pinar del Río, aquí no tendremos problemas, y en cuanto escampe, los hombres pueden entrar al campo y seguir el laboreo».

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Rogelio dijo:

1

27 de marzo de 2017

13:40:02


Muy esperanzador el articulo, les deesderoo muchos éxitos y sobre todo que dentro de unos años todo se mantenga en el plano positivo y no pase como con las vacas.