
Desde septiembre del 2013, el Proyecto de Apoyo a una Agricultura Sostenible en Cuba (PAAS) persigue contribuir a mejorar la calidad de vida de hombres y mujeres en una docena de municipios cubanos. Su trabajo, con incidencia en Las Tunas, Granma, Holguín, Mayabeque, La Habana, Camagüey y Ciego de Ávila, ha incrementado el acceso, en localidades de estos territorios, a alimentos sanos, cultivados con técnicas orgánicas.
La creciente desconfianza de los consumidores a los alimentos obtenidos a través de métodos químicos (por su relación directa con aspectos como la salud, el medioambiente; así como el sabor y frescura de los productos), aparejado al desarrollo del movimiento de la agricultura orgánica mundial son solo dos de los indicadores de la pertinencia de este programa que actualmente beneficia a más de 260 000 personas en la Isla.
Hoy el proyecto participa en la producción de 2 420 toneladas anuales de alimentos y ha establecido medidas agroecológicas de manejo integral y mejoras tecnológicas en siete fincas de frutales y dos cooperativas de producción de vegetales.

PAAS ha desarrollado talleres de asesoramiento y capacitación para el personal, ha facilitado la introducción de nuevas infraestructuras como cámaras frías para la conservación de los alimentos y siete minindustrias, las cuales han logrado vender la totalidad de la producción procesada y tienen ganancias desde el primer mes, posibilitando que el salario medio de sus trabajadores supere al monto promedio nacional. En este sentido el proyecto también ha generado nuevos empleos en cada localidad donde se ha implementado.
«El apoyo tecnológico a los productores contribuye a disminuir las pérdidas de poscosecha, permitiendo mayor aprovechamiento de frutas y hortalizas. Cada minindustria está equipada para proveer pulpa, jugos, dulces en conserva.
Cinco ya están haciéndolo», explica a Granma, Pedro Gavilanes, especialista del proyecto.
«También apoyamos el surgimiento de nuevas marcas para los productos. Ahora puede verse en el mercado Api-rodas, en el caso de la miel, y Frutihorquita. Eso ha estimulado a que otros productores creen sus propias marcas como La Ignacita de San Miguel, en La Habana.
«Entre los mayores aportes del programa están proveer alimentos a las comunidades cercanas, producir desde premisas ecológicas que no atenten contra el medioambiente y mejorar la calidad de vida de las personas. En Bayamo, en el espacio donde está enclavada una de las minindustrias apenas había opciones laborales de este tipo, hasta ahora además de que se benefician nueve familias con servicio eléctrico, a través de paneles fotovoltaicos».
Por otra parte, en aras de sustituir importaciones para el país, PAAS se introduce también en la confección de aceite comestible con base en las oleaginosas. En este renglón trabajan en incrementar la producción de maní, soya y girasol.
Coordinado por la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (Actaf) y la colaboración internacional de ONG europeas, PAAS busca desplegar un paradigma alternativo que, de alguna manera, alivie los problemas de la producción agraria nacional de una forma sostenible. La agricultura orgánica puede ser parte de una respuesta a esta necesidad.













COMENTAR
victor ramos dijo:
1
18 de febrero de 2017
11:40:07
Diego Velez dijo:
2
19 de febrero de 2017
12:15:03
Juan Gabriel Perez Respondió:
10 de abril de 2017
10:22:57
IRMA BOLAÑOS dijo:
3
19 de febrero de 2017
16:48:33
María Mercedes Suárez dijo:
4
22 de febrero de 2017
14:20:42
Responder comentario