PINAR DEL RÍO.— Aunque los especialistas de la agricultura aseguran que el pico de la campaña de tomate todavía no ha llegado, la reconocida fábrica de conservas La Conchita, trabaja desde hace más de 20 días de manera ininterrumpida, para poder dar respuesta a la materia prima procedente de los campos.
Tras un 2016 en el que solo se recibieron 1 286 toneladas, y que clasifica para la industria como una de las peores cosechas de la historia, todo indica que esta vez los resultados serán muy distintos.
De hecho, las 2 172 toneladas planificadas para el mes de enero, se alcanzaron desde el día 22.
Fara María Pérez, directora de la fábrica, explica que de acuerdo con el cronograma, La Conchita debía comenzar el procesamiento de tomate el 3 de enero pasado, pero ante los niveles de maduración del cultivo —favorecido por la posibilidad de realizar siembras tempranas y por un clima favorable—, fue preciso adelantar la arrancada una semana antes.
Desde entonces, la entrada de materia prima ha ido en ascenso.
«En estos momentos se encuentra sobre las 140 toneladas diarias», dice.
Ello ha obligado a moler las 24 horas, y se espera que el arribo de tomate continúe incrementándose. «La agricultura nos ha informado que todavía no estamos en el pico de la cosecha», señala Fara, aunque advierte que a plena capacidad, La Conchita puede asimilar unas 200 toneladas por jornada.
Hasta el momento, según la funcionaria, no han ocurrido roturas de envergadura, que retrasen las labores, ni tampoco ha habido dificultades con el retorno de los parles al campo, como ha ocurrido en otras ocasiones.
«Previo al inicio de la campaña se hizo un mantenimiento adecuado, y cuando ha surgido algún problema, siempre aparecen las alternativas de nuestros innovadores, que no permiten que se pare el proceso productivo», afirma.
Para una industria que tiene entre sus destinos el turismo, las cadenas de tiendas recaudadoras de divisas, la gastronomía y el consumo social (escuelas, hospitales, comedores del sistema de atención a la familia...), se trata de una señal positiva, luego de un año en el que para elaborar las salsas y conservas demandadas, el país se vio obligado a importar concentrado de tomate.
«La materia prima que hemos estado recibiendo tiene muy buena calidad», señala Fara y añade que si el clima se sigue comportando como hasta ahora, no debe haber problemas para cumplir el plan de 13 537 toneladas de tomate fresco a moler durante la campaña.


















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Luis Eloy Suarez Escobar dijo:
1
31 de enero de 2017
03:06:38
Miguel Angel dijo:
2
31 de enero de 2017
04:34:20
R89 dijo:
3
31 de enero de 2017
09:13:28
Dalí Respondió:
31 de enero de 2017
11:57:53
omar dijo:
4
31 de enero de 2017
16:01:26
José dijo:
5
1 de febrero de 2017
09:49:34
nina dijo:
6
1 de febrero de 2017
16:06:52
Oscar Ramos Isla dijo:
7
1 de febrero de 2017
16:35:56
jose dijo:
8
2 de febrero de 2017
11:19:11
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