El penúltimo día del 2016 en Cuba dio por sentado que el crecimiento del turismo está directa y proporcionalmente ligado al aumento de las necesarias conexiones aéreas, que se han ido concretando, entre la Isla y el resto del mundo.
Dicho de otra manera, en la mañana del 30 de diciembre del pasado calendario, el destino Cuba implantaba un nuevo récord en las lides de la más dinámica de las industrias antillanas, al llegar a los cuatro millones de visitantes internacionales.
De esa forma, las alentadoras estadísticas muestran un 6 % de sobre cumplimiento de lo previsto para el año (cerca de tres millones 800 mil visitantes).
Con el norte de América y Europa como las principales regiones emisoras de viajeros a Cuba, las cifras son un 13 % superior que en el 2015.
Según afirma una nota de prensa publicada por el Ministerio de Turismo (Mintur), ese resultado es un compromiso para seguir «el camino ascendente» del sector y «elevar la calidad en la prestación de los servicios y los niveles de eficiencia».
No sin reconocer a los trabajadores del turismo y al Gobierno y pueblo cubanos, el texto hace pensar en las perspectivas de crecimiento de la llamada industria del ocio y los viajes, uno de los sectores más estratégicos del plan nacional de desarrollo económico previsto hasta 2030, que espera recibir en el año que recién comienza más de cuatro millones 100 mil visitantes.
Sin dudas, la temporada 2016-2017 está siendo puntualmente singular por la inauguración o el restablecimiento de numerosos vuelos, que enlazan a la Mayor de las Antillas con nuevas ciudades, a través de una veintena de aerolíneas extranjeras.
Solo en octubre último las líneas europeas Austrian Airlines y Azur Air estrenaron arribos semanales de Viena a La Habana y de Moscú a Varadero, respectivamente. En tanto, la también rusa Pegas inició vuelos chárteres, que cada diez días llegan a Varadero y Cayo Coco.
Por otra parte, noviembre trajo a la Virgin Atlantic de Londres a La Habana con una frecuencia semanal y, a igual destino, pero martes y sábados, a Alitalia. En el mismo mes, además, la polaca Itaca abrió un vuelo chárter que se dirige cada diez días a Varadero, Camagüey y Holguín.
Para diciembre se reservó la apertura de Eurowings, que tocará suelo matancero y habanero con dos frecuencias semanales y la francesa Xl Airways, que viajará los domingos a Cayo Coco, Santa Clara y Varadero.
Es preciso destacar que los dos últimos meses del 2016 marcaron la regularización de los vuelos comerciales de Estados Unidos a La Habana, a través de las compañías American Airlines, JetBlue, Delta, Spirit, United Airlines, Alaska, Frontier, Southwest y Sun Country.
Por ejemplo, con un viaje inaugural desde Tampa y 156 pasajeros a bordo de un Boeing 737, la mayor aerolínea estadounidense, Southwest Airlines, inició el pasado 12 de diciembre su conexión con La Habana.
En medio de tal panorama, la compañía francesa Air Caraibes incluyó en sus trayectos el arribo al archipiélago cubano que, de acuerdo con autoridades del Mintur, ayudará a incrementar las visitas de los galos a la nación antillana. Al respecto, destaca que, casi al finalizar diciembre de 2016, desde Francia, uno de los principales mercados emisores para la Isla, habían llegado más de 165 mil 200 personas.
UN PARÉNTESIS PARA LA MEJOR DE EUROPA
Con una de las flotas de aviones más jóvenes del mundo, la «Mejor Aerolínea de Europa» por seis años consecutivos (en correspondencia con recientes estudios de la evaluadora aérea Skytrax), la Turkish Airlines, abrió desde el pasado 20 de diciembre tres vuelos semanales (martes, jueves y domingos) a La Habana y Caracas, en aviones Boeing 777 con capacidad para 349 pasajeros.
De esa forma, las capitales de Cuba y Venezuela se convierten en los destinos 16 y 17 de la aerolínea turca en las Américas.
Los vuelos a La Habana y Caracas se suman a los ya existentes para Buenos Aires, Sao Paulo, Bogotá, Panamá, Toronto, Montreal, Chicago, Houston, Los Ángeles, Nueva York, Washington, Boston, San Francisco, Miami y Atlanta.
Mehmet Büyükeskşi, miembro del Consejo de Turkish Airlines, ha asegurado que «nuestra aerolínea insignia asume La Habana y Caracas como puntos esenciales en su expansión en América Latina», y se ubica a sí misma en la avanzada para acortar las distancias entre los viajeros, que arribarán con diferentes expectativas a la mayor isla de las Antillas.
Asimismo, la compañía euroasiática potenciará la llegada a Cuba de viajeros de otras ciudades de Europa, Medio Oriente y Asia. Büyükeksi ha considerado una fortuna «ofrecer vuelos a personas de Turquía y otras partes del mundo para que conozcan este país y experimenten la sensación maravillosa de visitar Cuba».
En palabras del directivo, la apertura del puente aéreo significa: «nosotros seremos capaces ahora de entregar nuestros servicios galardonados que harán más fáciles y convenientes los viajes internacionales» en el área, sean por motivos de negocios o de placer.
Oficialmente el Mintur se ha pronunciado reconociendo que el mercado turco, con grandes potencialidades para el segmento de hombres de negocios, los productos combinados, circuitos culturales y destinos de sol y playa, ha venido incrementando paulatinamente su cantidad de visitas a Cuba hasta alcanzar, al cierre de octubre de 2016, un crecimiento de 8,5 %.
Fundada en 1933, la Turkish Airlines cuenta actualmente con más de 300 aviones, en los que viajan cada año más de 60 millones de personas.
















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Manuel dijo:
1
14 de enero de 2017
08:24:02
Jose R Oro dijo:
2
14 de enero de 2017
10:54:52
NorgeGC dijo:
3
14 de enero de 2017
11:27:02
Miguel Angel dijo:
4
15 de enero de 2017
04:59:57
miguel altamar dijo:
5
16 de enero de 2017
12:19:45
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