ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Ante la proximidad del objetivo aéreo, los jóvenes artilleros alistan las piezas para el combate. Foto: del autor

Tras rechazar la víspera varios golpes de la aviación «enemiga», la batería antiaérea bajo el mando del teniente David Ortiz Ávalos aprovecha las bondades de la madrugada para moverse hacia una nueva posición en espera de misiones.

No ha amanecido aún y ya las legendarias «cuatrobocas» se en­cuen­tran enmascaradas entre el fo­­llaje ca­racterístico de las llanuras camagüeyanas, mientras las dotaciones aceleran los trabajos encaminados a dejar las piezas listas para el combate.

Con los primeros albores del día la tranquilidad reinante cambia de súbito: desde el puesto de mando del sector de responsabilidad co­mienza a recibirse información so­bre la cercanía, detectada por los radares, de un avión desde la di­rección norte.

Se suceden entonces minutos de alta intensidad:

—¡Objetivo aéreo! Distancia: 35 kilómetros. Altura: 5 000 metros.

—Jefe de batería, ¡pasar a posición uno!, ¡reforzar exploración en dirección Nuevitas!

Recibida la orden, los jóvenes ar­tilleros parecen movidos por un resorte: retiran el enmascaramiento, revisan una vez más el parque de municiones, verifican los órganos de puntería y ocupan raudos sus puestos respectivos en las piezas antiaéreas…

Nuevamente se escuchan voces de mando a través de los medios de comunicación:

—¡Objetivo aéreo pasando sobre nuestras posiciones! ¡Fuego! ¡Fuego!

En el emplazamiento de la batería todos los sentidos están atentos a la reacción oportuna del teniente Ortiz Ávalos:

—¡Contra avión sobre la dos! ¡Ráfagas cortas! ¡Fuego!, ordena se­guro el oficial.

Transcurren segundos de silencio que parecen horas hasta que el jefe de la unidad de defensa antiaérea, teniente coronel Rafael Feliciano García, ofrece la información que todos esperan:

—¡Objetivo aéreo abatido! ¡Feli­cidades!

«Este resultado es fruto de intensas jornadas de preparación, tanto de la plana mayor como de las tropas», asegura satisfecha la teniente Yuliet Hernández Estrada, quien desde el puesto de mando ha se­guido paso a paso las acciones de los jóvenes combatientes.

«Se trata de un ejercicio, comenta, pero todo se ha ejecutado bajo la presión que genera una situación lo más próxima posible a un escenario bélico. Puedo asegurar que con similar aplomo y valentía actuarían en caso de una incursión enemiga real».

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

jorge medina dijo:

1

19 de noviembre de 2016

08:38:08


imprecionate!!!

Miguel Angel dijo:

2

20 de noviembre de 2016

03:29:54


Claro está, estos no son los únicos medios de defensa AAA q poseemos, los otros no vamos a mostrárselos al "enemigo", pero las instalaciones ZSU-23 (cuatro bocas), continúan siendo muy efectivas para batir objetivos aéreos q vuelan a baja altura, tienen mucha maniobrabilidad, de fácil enmascaramiento y poder de fuego, lo mas importante es el hombre q las utiliza, su preparación y coraje.

Rafael Batista dijo:

3

20 de noviembre de 2016

03:41:43


imprecionante, emocionante y un millon de cosas más, Amor y Patriotismo. Son muchos los cubanos que servimos estas armas, en Cuba y Angola, yo soy uno de ellos.

Miguel Angel Respondió:


20 de noviembre de 2016

08:59:51

Felicidades Rafael. Abrazo