SANTIAGO DE CUBA.—Si bien el supuesto golpe aéreo enemigo concebido en la tercera jornada del Ejercicio Estratégico Bastión-2016, pudo haber originado algún incendio en cualquier punto de esta ciudad, la extinción del siniestro desatado en la emblemática intersección del Paseo de Martí y Avenida de los Libertadores, se transformó en una misión de honor para los santiagueros.
El intruso que al final de la madrugada intentó ollar nuestro cielo ya había sido neutralizado por el sistema único de defensa antiaérea, de ahí que las «llamas» que amenazaban con tomar cuerpo en los pisos superiores del edificio de 18 plantas localizado en ese sitio, había que enfrentarlas resueltamente ante el «peligro» latente para sus moradores.

Integrantes del comando de bomberos del propio Paseo de Martí fueron los primeros en llegar seguidos inmediatamente de sus compañeros de los comandandos de Vista Alegre y la Refinería Hermanos Díaz, de la Policía Nacional Revolucionaria, la Brigada Especial del Ministerio del Interior, y las principales autoridades del territorio.
A la vez que en su apoyo acudían «pipas» de la Empresa de Acueductos y Alcantarillado Aguas Santiago, especialistas del Sistema Integral de Urgencia Médica, personal de las empresas eléctrica y de telecomunicaciones, activistas de la Cruz Roja de Cuba y una numerosa representación de la población santiaguera.
En una efectiva demostración seguida por cientos de transeúntes y extranjeros de paso, junto a los modernos carros bombas de extinción de incendios, se desplegó en minutos un carro articulado hasta cerca de 30 metros de altura en auxilio de residentes en pisos altos, a la vez que la Brigada Especial y la Cruz Roja empleaban camillas y sogas en semejantes fines.
«Nosotros estuvimos en el fuego real registrado días atrás en calle Enramadas hasta apagarse la última llama —dijo mientras dirigía el chorro de agua al tercer nivel el joven bombero del Comando de Vista Alegre, Osmel Sánchez Frías—, y la participación en este ejercicio es como un reconocimiento a la actitud mantenida esa noche».
La mayor Bárbara Hechavarría Vinent —quien desde la refinería se ha convertido en la única mujer jefa de un comando de bomberos en Cuba—, también estuvo esa noche y ahora asume esta misión porque «nuestro deber es salvar vidas y preservar recursos materiales, como estamos demostrando aquí».
No en vano, tras cada aplauso de la población en premio a la destreza exhibida en el «rescate» de mujeres y hombres, al eficaz entrenamiento de los perros especializados en localizar personas atrapadas, o el desplazamiento por la pared desde la azotea con una soga y el fusil AKM en posición de combate (por si acaso…), nadie era tan feliz como el coronel Luis Carlos Guzmán Matos.
«Es que se trata de la respuesta inmediata en todas las misiones de nuestro cuerpo de bomberos, del empleo cabal de la moderna técnica adquirida, del resultado del duro entrenamiento por adquirir habilidades como las mostradas por nuestro personal tras el terremoto de Ecuador», enfatizó Guzmán Matos, jefe nacional del Cuerpo de Bomberos de Cuba.
En nombre del Consejo de Defensa Provincial, encabezado por su presidente Lázaro Expósito Canto, la vicepresidente de ese órgano Beatriz Jhonson Urrutia transmitió a todos el reconocimiento y el orgullo, por contar con esta unidad entre las instituciones armadas, entidades estatales y la población, al servicio del pueblo santiaguero.













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Miguel Angel dijo:
1
19 de noviembre de 2016
00:26:59
Rubert Dominguez dijo:
2
19 de noviembre de 2016
08:38:09
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