Una gran alegría transmitieron los más de 950 japoneses, pasajeros del Crucero por la Paz (Peace Boat), al recibir la noticia de la victoria alcanzada por Cuba en las votaciones realizadas en las Naciones Unidas a favor del levantamiento del genocida bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por Estados Unidos por más de 50 años.
Precisamente, cuando en la sede de la ONU en Nueva York, 191 naciones expresaron su respaldo a la resolución cubana que condena la unilateral política de sanciones económicas contra la Mayor de las Antillas, los visitantes asiáticos divididos en 15 grupos cumplieron en la Isla programas comunitarios, educativos y de la salud, de acuerdo con sus intereses personales.
El primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, intercambió con siete sobrevivientes de los ataques atómicos ejecutados por EE.UU. contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en 1945, conocidos por los hibakushas, y con pasajeros honoríficos de cada viaje del buque.
Al recibirlos, el dirigente cubano manifestó sentir admiración por este proyecto pacifista, destacando la coincidencia histórica de la llegada de los visitantes japoneses el 26 de octubre, con el contundente triunfo de la Revolución Cubana contra el bloqueo económico en la Asamblea General de las Naciones.
Al respecto señaló: «Es un día significativo y la visita de ustedes realza esa victoria», remarcó.
Insistió en la importancia que Cuba concede a la visita del Peace Boat (la número 16) por lo que representa esta organización internacional. «Es una oportunidad de reflexionar y compartir ideas en la lucha por la paz y la desnuclearización del mundo», añadió.

Los hibakushas visitaron la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y narraron sus conmovedoras historias a trabajadores, estudiantes y profesores de lo ocurrido con el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, transmitiendo la necesidad de abolir las guerras.
Uno de los hibakusha, Joji Fukahori, narró tristes vivencias guardadas en su memoria sobre el 9 de agosto de 1945, día del bombardeo a Nagasaki donde perdieron la vida 74 000 personas y otras 75 000 resultaron heridas. Pidió que su experiencia personal fuera transmitida a los jóvenes y adolescentes, para que ellos luchen por la destrucción de las armas.
La explicación realizada sirvió para comprender que el lanzamiento de la bomba atómica a las ciudades japonesas demostró el uso irracional de la fuerza. El hecho pudiera calificarse como el acontecimiento más vergonzoso de la historia de la humanidad.
«Este día será inolvidable para nosotros», afirmó al auditorio Yoshioka Tatsuya, fundador y director del proyecto, en el intercambio amistoso y se pronunció en contra del bloqueo económico a Cuba, el cual calificó de inhumano.
Explicó que desde 1983 realizan viajes globales, en los cuales se pronuncia por un mundo libre de armas nucleares con el propósito de emitir un mensaje hacia la prevención de conflictos, la sostenibilidad del mundo y la amistad entre los pueblos.

Desde 1989 hacen parada en los puertos cubanos de La Habana o Santiago de Cuba, de acuerdo con el programa establecido.
Sin embargo en los años 2003 y 2004 le impidieron entrar a la Isla caribeña, al aplicarse las leyes del criminal bloqueo, ya que el barco cuenta con componentes de fabricación norteamericana.
En las visitas número 14 y 15 (2010 y 2012) se organizaron encuentros de los participantes con el líder de la Revolución Fidel Castro, y aprovechando la estancia en territorio cubano en 2012 sesionó un foro para reflexionar acerca del desarme nuclear en el capitalino Palacio de las Convenciones.
El proyecto Crucero por la Paz, constituye una organización no gubernamental (ONG) con Estatus Consultivo Especial ante el Consejo Económico y social de las Naciones Unidas y sus integrantes participan activamente en intercambios culturales y actividades educativas. Ha sido nominado para el Premio Nobel de la Paz, y en el año 2009 recibió la Orden de la Solidaridad otorgada por el Consejo de Estado de la República de Cuba.
Hasta la fecha, han realizado más de 70 viajes, llevando consigo unas 40 000 personas aproximadamente, hacia más de 100 destinos diversos alrededor del mundo.
En esta ocasión programaron la entrada a más de 25 puertos, llegaron a La Habana procedentes de Nueva York y partieron al día siguiente (27 de octubre) para Jamaica.
Masumi Matsumura, coordinadora de las actividades del Peace Boat, destacó a la prensa, que la mayoría de los pasajeros vienen por primera vez a Cuba interesados en la cultura y en la historia de la Revolución.
Agregó: «Ellos muestran deseos por aprender de la sociedad cubana y de sus programas sociales. En Japón llama mucho la atención el modo y el estilo de vida de las personas del trópico. Cuba es muy conocida por su música, principalmente en los géneros bailables como el son y la salsa. Muchos japoneses sienten orgullo por las proezas internacionales protagonizadas por los cubanos cuando van a servir como médicos o maestros a otros países del mundo.
También porque acogen a miles de jóvenes para formarlos en las universidades cubanas».
Kenia Serrano Puig, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), expresó a los visitantes japoneses: «Podemos asegurarles que cuando el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, inauguró la ELAM, lo hizo pensando en día como este, donde contribuyamos a hacer conciencia de que el mundo no necesita soldados, sino médicos. Lo que se necesita no son armas nucleares para destruir vidas, sino acciones preventivas, educativas, comunicativas y humanas para producir los conocimientos, los alimentos y los medicamentos que preservarán la vida en el planeta».



















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