
MOA.—Este municipio, el más golpeado de la provincia de Holguín por el huracán Matthew, continúa la certificación de los daños, lo cual arroja, entre otras cosas, afectaciones a 2 317 viviendas, según información que brindó a Granma Juan Miguel Morán Martín, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial, este domingo.
En ese grupo de viviendas víctimas de los arrasadores vientos del meteoro, aparecen 187 totalmente derribadas y 357 sin cubierta alguna, además de las que presentan derrumbes y pérdidas de techo parciales. La mayor devastación se reporta en las áreas de Yamanigüey y Punta Gorda.
Las verificaciones de los estragos causados al fondo habitacional del territorio corre a cargo de personal de las direcciones de Vivienda y Planificación Física de la provincia y del municipio, quienes prosiguen haciendo esfuerzos para que no queden sitios sin revisar a pesar de lo difícil que resulta esa labor en las áreas rurales, algunas de ellas en territorio montañoso.
Especialistas holguineros también toman parte en la evaluación del impacto de Matthew en los consejos populares de Cayo Güín y Nibujón, separados de Baracoa, su centro administrativo en la vecina provincia de Guantánamo, tras la destrucción del puente sobre el río Toa, arrastrado en la madrugada del día 5 por una aterradora crecida.
Pocas horas después de los embates del fenómeno natural, autoridades locales y residentes de la zona estimaron que el 90 % de las viviendas había sufrido un severo golpe, situación que ahora se comprueba para determinar con precisión la magnitud de las pérdidas y organizar debidamente las acciones de recuperación.
Hasta allí, a través de Moa, prosigue el arribo de alimentos, agua potable y medios en general para hacer lo más llevadera posible la vida a los damnificados, quienes sienten igualmente la presencia de funcionarios del Partido y del Gobierno del territorio holguinero, integrados en grupos de trabajo que profundizan en la situación creada y organizan la distribución de recursos.
En su continúo recorrido por estas áreas Granma encontró a Jorge Luis Barzaga, integrante de la Empresa Mecánica del Níquel y conductor de un carro cisterna portador de 12 500 litros de agua potable. Mientras distribuía el líquido a un grupo de personas organizadas a la vera del camino, en un asentamiento ubicado entre Nibujón y Cayo Güín, afirmó que otras dos pipas de la Empresa Mixta Productora de Níquel Comandante Pedro Soto Alba realizaban igual tarea en esos momentos.
También fue posible comprobar la instalación de un grupo electrógeno auxiliar frente al consultorio del médico de la familia en el barrio Toa. El equipo acababa de ser desmontado de una rastra que seguiría distribuyendo en la zona otros cinco.
De igual forma, se confirmó la venta de galletas y diversos alimentos por trabajadores de unidades del comercio y gastronomía de Moa y Sagua de Tánamo, así como de raciones de comida elaboradas por un establecimiento de Garbo, Empresa de Servicios a Trabajadores de la Construcción.
En medio de esas y otras acciones que demuestran la solidaridad de los compatriotas y la responsabilidad del Estado en auxiliar a todos los damnificados, estos continúan afirmando que participarán activamente en la recuperación de las viviendas propias e instalaciones sociales.













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