ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Fidel y Raúl durante las operaciones de rescate.  Foto: Foto tomada del libro Fidel al frente del rescate

Entre el 4 de octubre de 1963 y el del 2016, claro que hay diferencias. Son muchos años, 53, para encontrar similitudes. Sin embargo, a pesar del tiempo, aunque no pocas cosas fueron bien distintas, otras son muy parecidas.

En 1963 un huracán de nombre femenino, Flora, penetró por el sudeste de Guantánamo. Su categoría 2, según la escala Saffir-Simp­son, no lo clasificó como de gran intensidad. El mis­mo día, del calendario que hoy vivimos, otro sistema como ese, pero graduado en 4 por el mismo indicador y con nombre varonil Ma­tthew, tocó tierra cubana, por el mismo territorio, en el actual municipio de Maisí. Hace más de 50 años era viernes, ahora fue un martes.

Flora se pasó más de tres días con sus noches encima de la región oriental cubana con su carga de diluvio universal. Fue tanta la lluvia, que Fidel, en medio de aquel vendaval, lo definió así el 21 de octubre, al analizar por la televisión el paso del fenómeno atmosférico: «Eso era un mar, era como si el Amazonas lo hubiesen situado tres días en el medio de la provincia de Oriente».

Fue la manera de ilustrar la crecida de los ríos, debido a la lluvia, que inundó la geografía del este de la Mayor de las Antillas, pues el huracán afectó a más de 62 000 kilómetros cuadrados.

Matthew no pasó de un día, pero cinco de sus infernales horas las dedicó a Baracoa, Imías y Maisí. A la ciudad primada de Cuba, la devastó la pared frontal e izquierda del ojo del meteoro, con vientos de más de 200 kilómetros por hora, lluvia intensa y la penetración del mar, que incrustó sus olas de más de ocho metros contra la bella urbe baracoense.

Fidel sobre uno de los anfibios de las FAR, en medio de las crecidas. Foto: Tomada del archivo de Granma

Cuenta Elvin Fontaine, en su libro Fidel al frente del rescate, que el Comandante en Jefe no más despidió a Valentina Tereskova, la primera mujer cosmonauta, se lanzó al desafío que vivían los orientales. Pasó por Villa Clara, donde dio instrucciones para que los equipos anfibios de las FAR se movieran a las zonas afectadas; cruzó esos «mares» de los que ha­blaba y al llegar a una casa de campesinos y verlos descalzos, se quitó sus botas para dárselas a uno de ellos.

El Comandante en Jefe avanzó hacia el Flora, lo mismo en jeep, que en anfibio o a nado, incluso, cruzando una crecida me­diante un puente de sogas. Y en las inmediaciones de Cauto Cristo puso en peligro su vida, pues el anfibio de las FAR en el que se trasladaba, se hundió, lo mismo había ocurrido al intentar cruzar el río La Rioja. Pero lugareños, soldados y escoltas solventaron la situación.

Fontaine describe el emotivo encuentro entre el Comandante Juan Almeida y Fidel. El primero se subió a un helicóptero en temeraria hazaña, pues esas naves no podían volar por los efectos de los vientos, pero en busca del jefe, de quien no sabía nada, no midió el peligro y mucho menos se puso a pensar en él.

El Flora encontró a la Revolución en medio de la lucha por la vida de sus hijos y a Matthew también le pasó lo mismo. Raúl, que también hace 50 años estuvo en el mismo frente de combate, se puso al frente. Y esa no es la única semejanza.

Contaba Fidel el 21 de octubre de aquel 1963 que «…allí mismo en la provincia de O­rien­­­te, nos reu­­nimos con los compañeros del Gobierno, los compañeros del Partido, dirigentes nacionales, ministros y los dirigentes y compañeros de la provincia de Oriente. Y allí discutimos qué política íbamos a seguir».

Ministros de Transporte, de Obras Pú­bli­cas, de Comercio Interior, de Salud Pública y del Instituto de Recursos Hidráulicos fueron convocados entonces en la zona de combate frente a Flora.

Cualquier semejanza con el 4 de octubre del 2016 no es pura coincidencia. Es la misma Re­volución. Raúl está frente a Matthew, mucho an­tes de la llegada de sus vientos, lluvias y marejadas, con los mismos ministros, con las FAR y el Minint, el Partido y el Go­bierno, en el borde de­lantero de la batalla, evaluando y previendo, pa­ra pasar rápido a la recuperación. Y afirmó que permanecería en el lugar junto a los orientales y su equipo de trabajo.

En octubre de 1963, Fidel destacaba la solidaridad del pueblo. «Cada ciudadano, cada hombre, donde quiera que pudo hacer algo lo hizo» y agregaba: «se puede decir que ese sentimiento de solidaridad humana alcanzó allí, bajo circunstancias como esas, los niveles más al­tos…». Hoy, trabajadores eléctricos, de la construcción, las comunicaciones y de disímiles esferas más de diferentes provincias del país ya están en la pelea por la recuperación guantanamera.

Antes del azote del Flora, Fidel desarrolló la idea del programa de la voluntad hidráulica. La creación de numerosos embalses en todo el país tenía y tiene dos funciones: el control de las inundaciones, que es lo que regula las crecidas para la temporada ciclónica; la otra, tener capacidad de agua suficiente en el periodo seco.

Este 2016 le hubiera arrancado la misma definición a Fidel que en 1963. «Una Re­vo­lución tiene unas fuerzas muy superiores a los fenómenos y a los cataclismos naturales. Una Revo­lución es un cataclismo social». Flora dejó más de 1 000  fallecidos, pero la expe­riencia ad­quirida, esa de la que Raúl hablaba que eran diferentes ante cada fenómeno de este tipo, es la que ha dejado en cero la cifra de pérdidas de vidas hu­manas al paso del poderoso Matthew.

Y esas fuerzas, que sí son de categoría 5, son las que el pueblo junto a sus dirigentes muestra ya en las labores de recuperación.

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Luis Martinez dijo:

1

7 de octubre de 2016

04:59:06


COMO SIEMPRE-LOS REVOLUCIONARIOS A LA CABEZA DE LAS DIFICULTADES DE SU PUEBLO-ALGO QUE NO SE VE EN EUROPA. FIDEL ES U'NICO.

francisco dijo:

2

7 de octubre de 2016

07:26:44


Este tipo de cosas son las que hacen invencible a la revolución socialista cubana y al pueblo que la construye. Los jefes, los de verdad, al frente de la lucha. Ese es y será el ejemplo del Gigante Fidel. Ya el Gigante Martí lo había predicho y hecho. "No me pongan en lo oscuro, a morir como un traidor. Yo soy bueno y como bueno, moriré de cara al sol." Sic. Nada de quedarse en la retaguardia mientras los mambises se batían a puro corazón, por no decir otras partes muy importante de la anatomía humana. Y allá se fue el Héroe a vencer o a morir. Y logró las dos cosas. Las semajanzas y diferencias con el Flora son muchas. Cuando el Flora, todo el pueblo ayudó solidariamente a los que los perdieron todo. Recuerdo, yo estaba en la Secundaria Básica y doné una de las únicas dos camisas que tenía. Muchas veces he llegado a pensar que para el pobre y revolucionario, la solidaridad se le da como un proceso natural, sin tanta muela. Ahora, además del apoyo y las ayudas que el estado debe dar por ley a la población, el pueblo todo puede contribuir en esa ayuda. Pienso, por ejemplo en que los campesinos podrían donar algún animalillo de corral, semillas de cosas que se comen y hasta sacos con comida, por ejemplo, frijoles, maiz y arroz. Y otros pueden donar ropas, zapatos, uniformes escolares, libros, cuadernos, lápices, bolígrafos. Medicamentos, etc. Un pueblo que se junta como un haz de barras de acero es invencible. De paso podremos vencer en otra importante batalla: sacar del juego a los burócratas, tecnócratas, demagogos, corruptos, oportunistas y arribistas. Los BTDCOA. Esos están en todos los niveles de acción. Pero ahora quedarán mas evidencia,l pues a ellos les importa un cómino el pueblo y se van a notar sus posiciones fraudulentas. Ya, lo verán. Cuba debe vivir intensos episodios de mas revolución y esos BTDCOA no aguantarán el ritmo de la lucha por Cuba. Viva Cuba!

lil dijo:

3

7 de octubre de 2016

12:39:46


como siempre, nuestro comandante junto a su pueblo, por eso lo queremos tanto

Miguel Angel dijo:

4

7 de octubre de 2016

18:27:13


Excelente trabajo de Oscar Sánchez Serra, amplio, abarcador, explicativo, exaltando los valores solidarios de los máximos líderes de la Revolución, Fidel en primer lugar, exponiendo su propia vida, Almeida q no lo pensó más de una vez al conocer el peligro q corría el líder histórico, Raúl en el frente de combate, ayer y hoy, así como otros combatientes y dirigentes de la Revolución participando directamente en las labores de rescate de la población afectada. Se tomaron las experiencias necesarias e inmediatamente el compañero Fidel elaboró la estrategia para eliminar tales catastróficas consecuencias, hasta nuestros días, no existen pérdidas humanas y se minimizan en lo posible, las pérdidas económicas. Es un ejemplo nuestro sistema de defensa nacional contra catástrofes naturales, o provocadas por el hombre, con la participación decisiva de la población, organizaciones de masa, organismos estatales, radioaficionados, los combatientes de las FAR y el MININT, el Partido, las direcciones nacionales, provinciales y municipales, en fin, todo el pueblo y sus dirigentes. Nos enfrentamos a los grandes meteoros con éxito. Gracias Fidel, gracias Raúl, gracias pueblo de Cuba por tu disciplina, colaboración, solidaridad humana. Unidos siempre venceremos!!!

VICTOR ALBERTO dijo:

5

7 de octubre de 2016

18:47:11


siempre me asombra el pueblo cubano ,,,un terrible huracán y no hay que lamentar victimas ,,,felicitaciones y a la organización para cuidar vidas 10 punto ,,hasta siempre mi cuba querida algún dia volveré a pisa tus calles habana chau compañeros ,,,hasta la victoria siempre

VICTOR ALBERTO dijo:

6

7 de octubre de 2016

18:50:52


felicitaciones por la organización en enfrentar al huracán y no tener ninguna victima ,,,saludo desde argentina a todo el pueblo cubano en especial afidel

Ariel dijo:

7

7 de octubre de 2016

22:41:40


Cómo van a comparar al Flora que trajo torrenciales aguas desde Oriente a Occidente,con Mattew,que sólo tocó una esquinita de Cuba. Por favor,claro que no debe haber pèrdidas humanas.