Una mirada al quehacer de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, para tomar al pulso al trabajo realizado y al aporte que puede hacer al perfeccionamiento de los órganos del Poder Popular, matizó la primera sesión de trabajo de esta estructura en el VII Periodo ordinario de sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
El diputado Andrés Castro Alegría, presidente de la Comisión, explicó a los parlamentarios las acciones que comprende dicho proceso, entre las que se encuentran el trabajo para revertir la opinión sobre la labor del delegado y la gestión del Poder Popular y el reforzamiento de la confianza en el sistema político, lo cual implicará elevar la eficiencia económica, la calidad de los servicios, la atención a los planteamientos de la población, el desarrollo local, entre otras transformaciones.
El también rector de la Universidad Martha Abreu, de Las Villas, puntualizó que entre otras acciones figura el perfeccionamiento del ejercicio de los órganos de gobierno, la ampliación de los mecanismos de participación del pueblo en las actividades del Poder Popular, así como renovar los métodos y estilos de trabajo de los directivos.
Además, Castro Alegría informó sobre la creación de una nueva figura dentro de la estructura de la Comisión, que fungirá como coordinador provincial al frente de los grupos de trabajo conformados por los parlamentarios que en cada provincia atienden los frentes Educación, Cultura y Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
Al tomar la palabra los diputados, el parlamentario Yuri Valdés, por el municipio capitalino de La Lisa, mostró preocupación por la organización interna de la Comisión y la necesidad de lograr generar mayores flujos de información entre sus miembros. Si queremos que funcione bien el trabajo de los coordinadores provinciales tenemos que desarrollar vías de comunicación fluidas entre ellos y los grupos de trabajo, sugirió, a la vez que propuso contar con el potencial de la Universidad de Ciencias Informáticas para crear un portal que facilite la información en tiempo real de los resultados del trabajo de la Comisión.
En lo concerniente a la necesidad de favorecer los flujos de información con el empleo de las nuevas tecnologías, la diputada Mirta Millán, del Municipio Especial Isla de la Juventud, llamó la atención sobre el limitado acceso a la conectividad de los diputados, en un parlamento caracterizado por la diversidad de sus miembros, y a pesar de los avances en la informatización del país. Además, criticó el mal uso de la tecnología que se genera desde distintos escenarios, entre ellos los espacios de construcción del conocimiento, donde el acceso a la tecnología debe tener un mayor impacto en la formación.
Sobre el funcionamiento de la Comisión instó a realizar una revisión del trabajo realizado en este periodo, y a seguir trabajando en la institucionalidad y el papel del diputado como actor fundamental en el proceso de perfeccionamiento de los órganos del Poder Popular.
El parlamentario Miguel Limia, por el municipio de Campechuela, en Granma, cuestionó la visión estática que tienen los órganos del Poder Popular sobre la economía cubana y el trabajo que debe realizar la Comisión en aras de lograr una apreciación más dinámica.
Conocer cómo se emplean los ingresos provenientes de la vía impositiva que reciben esos órganos y el nivel de participación popular de esos ingresos presupuestarios, es algo esencial en los municipios. Debemos ir a un presupuesto cada vez más participativo y el involucramiento de las comunidades en el cambio de la estructura económica de los territorios, afirmó.
En tanto, hizo referencia a la “diferencia abismal” existente entre la capacidad productiva de los territorios y los rendimientos reales como base de la contratación económica del Estado. Hay una brecha entre la tierra entregada por usufructo y los rendimientos productivos, opinó, al tiempo que llamó aumentar esas capacidades productivas como base de la planificación, lo que contribuirá a la disminución de los precios de los productos de manera que sean más asequibles al bolsillo de la población.
Limia abogó por darle un impulso al uso de los objetos sociales flexibles de las formas cooperativas agropecuarias, para abastecer de manera mayor a las comunidades urbanas y rurales, lo que permitirá garantizar la sostenibilidad alimentaria, mayores productos y por consiguiente la disminución de los precios.
En ese sentido, apeló a superar la “cultura de la espera” que tienen las comunidades, el consumo paternalista, la mentalidad de que el Estado sea quien abastezca, para transformarla en una conciencia de productores, y comentó el papel que corresponde a la escuela como institución cultural más importante de la comunidad en ese cambio, asesorar la transformación cultural, la percepción de los actores económicos en la comunidad.



















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Juan Carlos dijo:
1
5 de julio de 2016
09:02:14
maguero dijo:
2
6 de julio de 2016
16:17:47
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