
Con la convicción de que la intersectorialidad constituye el sustento de la salud pública —en tanto no puede concebirse salud desde todas las políticas si no existe, junto al Estado, una participación activa de la comunidad, la sociedad civil y el resto de los sectores que intervienen en la vida del país—, continuó sus sesiones de trabajo el II Congreso Internacional de Promoción de la Salud y el X Taller Regional de Promoción y Educación para la Salud en el ámbito escolar y universitario.
Es justamente la promoción de salud una inversión social por el conjunto de elementos que aporta al conocimiento, la participación social y sectorial, sostuvo en conferencia la doctora Rosaida Ochoa Soto, presidenta del comité organizador y directora de la Unidad de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades.
Al respecto, destacó que Cuba ha estado a la avanzada de conceptos como la atención primaria de salud, donde el programa del médico y la enfermera de la familia constituyen piedra angular.
Del mismo modo, la doctora Ochoa Soto refirió la importancia que reviste para que sean efectivas todas las acciones que en el campo de la prevención de salud se generan, conocer los aspectos demográficos y socioeconómicos que caracterizan el país y cada uno de los territorios.
Si bien ha sido una prioridad desde el propio triunfo revolucionario y existe la voluntad de continuar fortaleciendo la promoción de salud, la cual está incluso reflejada en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución; aún es insuficiente el enfoque de salud en todas las políticas. Además, no se priorizan las acciones de promoción, y sigue siendo un desafío el empoderamiento de la población para el autocuidado de su salud, mediante el desarrollo de actitudes personales que promuevan una alimentación sana, el rechazo al tabaquismo, y la práctica de ejercicio físico, por ejemplo, trascendió en el debate.
Consolidar un sistema de monitoreo y evaluación, fortalecer la formación de recursos humanos, desarrollar las investigaciones y la comunicación en salud, elaborar políticas públicas a favor de un envejecimiento saludable, y fortalecer los controles del marketing de tabaco y determinados alimentos son otros de los retos que se enfrentan. “Se trata —dijo Ochoa Soto— de pasar de la sensibilización a las evidencias”.
La presidenta del comité organizador refirió además que hoy se consolida una estrategia nacional de promoción de salud para el periodo 2016-2020, con el objetivo de mejorar la salud y el bienestar de la población con un enfoque hacia los determinantes sociales y de género, inclusivo y participativo.
Por su parte, el doctor Pastor Castell-Florit Serrate, director de la Escuela Nacional de Salud Pública subrayó que “estamos frente a nuevos paradigmas, no solo el de la curación”, refiriéndose a los determinantes sociales, “que requieren nuevas tecnologías”.
En ese sentido, dijo, “la intersectorialidad es una tecnología de acción social para la salud”.













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Ernesto René Salcedo Rocha dijo:
1
7 de abril de 2016
08:45:25
Miguel Angel dijo:
2
7 de abril de 2016
09:01:12
Erick Rondón Sánchez dijo:
3
18 de agosto de 2024
12:26:59
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