Lo bueno es que recuerdan. Y que a veces, mientras lo hacen, parece que quisieran volver el tiempo atrás. Lo que no es bueno es que no pueden hacerlo. Y que aquellas memorias, las que cuentan, hay pocas vías de hacerlas llegar a los jóvenes, que es, en definitiva, la certeza fiable de que trasciendan. De ahí estos encuentros. Y la promesa de escribir un libro…
De ahí, y como parte de las actividades por el día de la prensa, que el espacio Entre colegas de este lunes, celebrado en la sede de la Unión de Periodistas de Cuba, estuviera dedicado al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Y que estuviera abocado, por ende, a desapolillar historias íntimas, que solo los periodistas conocen (los que pudieron protagonizarlas, quiero decir), y que pocas personas han podido escuchar.
Nosotros hemos sido testigos de excepción, dice al respecto Rosa Miriam Elizalde, editora del sitio Cubadebate. Hemos tenido la oportunidad de vivir en carne propia lo que muchas personas no han podido, de acompañar a Fidel en parte de su obra, tratando siempre de hacerlo a su altura. En ese sentido —agrega— hemos sido privilegiados.
Fidel estaba siempre donde había un acontecimiento: desde la marcha de las antorchas hasta un ciclón. Y tenía sentido del periódico, ese sentido de que las informaciones no pueden esperar, cuenta Susana Lee, Premio Nacional de Periodismo José Martí 2016.
Sus visitas a las redacciones también son inolvidables, añade. A veces iba cinco y seis días seguidos a preocuparse por los trabajos. “¿Cuándo va a salir esto?”, decía. “Pues apúrense”. O se sentaba a redactar él mismo. Fidel es preciosista con las cosas que escribe…
El Comandante tiene un sentido muy aguzado de la importancia del periodismo como vía de comunicación con el pueblo, señala Irma Cáceres, del Sistema Informativo de la Televisión. Además —dice— siente admiración y respeto absoluto por esta profesión. Cuando llegaba a algún lugar, tomaba siempre en cuenta la opinión de la prensa. Iba directamente a su encuentro, incluso muchas veces contra el protocolo. Eso fue un gran estímulo para nosotros.
Lo que nunca ha sido fácil es entrevistarlo, señala Pedro Martínez Pírez, director de política editorial de Radio Habana Cuba. Había que estar preparado, porque tú le hacías una pregunta y él te contestaba con otra. Además, entrevistarlo es un trabajo de muchas horas, porque él empieza, y logra que uno no quiera detenerlo mientras habla.
Una premisa suya —afirma Marta Rojas, Premio Nacional de Periodismo José Martí 1997— es que el periodista debe mantener siempre la verdad. Que si en algún momento, por alguna razón, no se puede decir, pues que no se diga. Pero que no se diga una mentira. Y eso hay que transmitirlo a las nuevas generaciones. Mediante libros, debates, encuentros… Es necesario acercar más a los jóvenes al pensamiento de Fidel.












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chipojo dijo:
1
8 de marzo de 2016
07:07:10
Hector Cenis Sánchez dijo:
2
8 de marzo de 2016
19:02:39
Francis dijo:
3
8 de marzo de 2016
20:08:40
victor ramos dijo:
4
8 de marzo de 2016
22:06:47
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