“Es claro que la situación respecto al Zika va a empeorar antes de mejorar, y los países deben tener en cuenta esta posibilidad. Hay mucho todavía que no sabemos sobre el mosquito y su relación con la microcefalia, falta un diagnóstico eficaz que distinga entre zika, dengue y chikungunya después de cinco días, por ejemplo, y aún falta una vacuna. Pero tenemos claro que la reducción de la infestación del vector es la principal medida de seguridad y en ello la movilización de las comunidades es esencial, con el apoyo de un programa de comunicación social y de riesgo, donde la vigilancia de las embarazadas es también fundamental”.
Lo anterior fue señalado por la doctora Carissa Etienne, directora general de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la clausura de un encuentro de representantes de OPS-Organización Mundial de la Salud de Centroamérica (Panamá, Costa Rica, El Salvador, Belice, Honduras, Nicaragua, Guatemala) Haití, México, República Dominicana y Cuba, y que sesionó durante toda esta semana en La Habana para tratar la situación del virus del Zika.
“Desde el 2008 no se hacía en el país un encuentro similar y fue una oportunidad para que otros colegas vieran los logros del sistema de salud cubano, tan importantes para el pueblo de Cuba y para las Américas”, apuntó Cristian Morales, representante de OPS-OMS en Cuba.
En la cita, donde participaron además cinco directores de departamentos de la sede de la OPS en Washington, además de autoridades del Ministerio de Salud Pública de Cuba, así como investigadores del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, quedó evidenciada la necesidad de detectar, prevenir y responder ante este virus, y en ello se basa la estrategia de la región. “Nos brindará la evidencia que necesitamos y nos permitirá las coordinaciones necesarias para asegurar que la respuesta ante el zika sea suficiente”, agregó Etienne.
La directora general de la OPS aseguró por otra parte que Brasil, uno de los países más afectados por la epidemia, está dando una respuesta valiosa, y resaltó que en Cuba ha apreciado también una respuesta muy fuerte y bien coordinada.
El doctor Sylvain Aldighieri, gerente de Manejo de Incidentes de la OPS, expuso a los presentes la situación actual del virus en la región y los principales aspectos que componen la respuesta en el continente ante esta emergencia sanitaria de importancia internacional.
“Este virus es conocido hace más de 70 años, pero ha habido un cambio de paradigma desde su llegada a las islas del Pacífico y a Chile en el 2014, y posteriormente a Brasil, Colombia y al resto de las regiones del continente en el 2015 y 2016”, dijo el experto.
Hasta la semana pasada se confirmaba la transmisión en 31 países y territorios de las Américas y “el pronóstico es que todos los países con brotes de dengue y chikungunya en los últimos años tengan zika”, explicó Aldighieri.
El especialista mencionó que la asociación del virus con el incremento de casos de microcefalias en bebés nacidos de madres que contrajeron el virus “hay que tomarla como el pico del iceberg, porque estamos convencidos de que se puede tratar de un síndrome más importante y la microcefalia es uno de sus aspectos”.
Destacó que existen hallazgos de laboratorio que se acercan a la relación entre el virus zika y los casos de malformaciones neurológicas, incluyendo la microcefalia.
Al respecto ejemplificó que en Brasil, en el estado de Pernambuco, pudo constatarse un aumento considerable de microcefalia, por ejemplo, de 12 casos en el 2014 a 211 en el 2015, y una parte significativa de los bebés era de madres que habían tenido el virus.
De ahí que en la región —expresó— es necesario fortalecer la vigilancia basada en eventos indicadores, sistemas específicos y laboratorios, con buen análisis de riesgo.
Entre las causas que propiciaron la extensión del virus, citó que no existía inmunidad en la población de las Américas al Zika y la alta infestación por Aedes en los países del área; y en ese sentido se recomienda una campaña intensa de control de vectores con la participación comunitaria y el fortalecimiento de sistemas de vigilancia integrada de arbovirus, anormalidades neurológicas y el síndrome Guillain-Barré.
Asimismo prever los preparativos de los servicios de salud para manejar posibles complicaciones, incluyendo síndromes neurológicos y malformaciones, la comunicación de riesgo y la concientización del público. “Se trata de la detección temprana del virus, su prevención eliminando el vector y la respuesta de los servicios de salud sin abandonar la pesquisa, y seguros de las brechas en los conocimientos sobre este virus”, refirió.
“Es una prioridad en la agenda regional la investigación sobre el Zika e identificar el mejor enfoque para la protección de la mujer embarazada”, ejemplificó, pues por ejemplo “aún no sabemos el rol de la transmisión sexual con certeza, pero es una sorpresa en un arbovirus transmitido por mosquitos, y es una alerta”.
El doctor Francisco A. Durán, director nacional de Epidemiología, explicó el Plan Nacional de acción para la prevención y enfrentamiento a enfermedades transmitidas por los mosquitos Aedes aegypti y albopictus, que adoptó Cuba ante el elevado riesgo de introducción del virus en el país.
Estas medidas, dijo, se basan en el saneamiento y las acciones de sostenibilidad posteriores, que permitan con un enfoque multisectorial, disminuir los factores que condicionan la alta infestación del vector, a partir de extremar la vigilancia entomológica, el control sanitario internacional, el control de foco ante cada caso febril, la capacitación de profesionales de la salud y la comunicación social.
CUANDO LA EXCELENCIA TIENE NOMBRE DE INSTITUCIÓN
En un contexto mundial donde se aboga por el desarrollo sostenible y un escenario regional en el que muchos países requieren de mayores “capacidades para el acceso a tecnologías y medicamentos de buena calidad y eficacia, (…) Cuba ocupa un papel muy importante para mejorar su propia autoridad de regulación, pero también para dar su apoyo a otros países”, así aseveró a Granma este viernes la Doctora Carissa Etienne, directora de la OPS.
Las declaraciones tuvieron lugar luego del intercambio entre la delegación que la acompaña y profesionales del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed), institución que, creada en 1989, funge como Autoridad Reguladora Nacional de la República de Cuba y es una de las de Referencia Regional actualmente.
“Esta visita se desarrolla en el marco de una reunión subregional, en la cual nos dimos cita los representantes de la OPS de esta área para discutir nuestros planes de trabajo. Uno de los objetivos de estos encuentros es conocer el sistema de salud del país que lo acoge. Pero, ¿por qué el Cecmed, entre tantas buenas alternativas? En primer lugar, por su altísimo potencial de trabajo en la cooperación técnica Sur-Sur, además de los proyectos de impacto en los que participa, como el existente entre Rusia y Nicaragua para la transferencia de la tecnología de la vacuna contra la influenza”; valoró más adelante el representante de la OPS-OMS en nuestro país, doctor Cristian Morales Fuhrimann.
En tanto, el director general de Cecmed —doctor Rafael Pérez Cristiá— particularizó a este rotativo que entre la lista de retos más apremiantes para la institución que dirige se inscribe la prioridad de “articular la experiencia acumulada con los planes de desarrollo regionales, donde podemos ofrecer nuestros conocimientos y experticia, para garantizar el acceso a medicamentos seguros y de calidad, los cuales Cuba pone a disposición de otros países en el camino de fortalecer sus capacidades”.
En su intervención inicial en el encuentro, Pérez Cristiá presentó —entre otros aspectos— la evolución por etapas de esa institución, los hitos de su trayecto y las potencialidades en la cooperación con Centroamérica. Todo ello avalado por un staff de 317 trabajadores con un alto sentido de pertenencia y compromiso, integrado por 25 directivos, 180 especialistas, 55 técnicos y 57 como personal de apoyo. A propósito, durante el intercambio voces autorizadas en el tema de Nicaragua, El Salvador y Belice ofrecieron sus testimonios respecto a la repercusión del acompañamiento del centro cubano en cuestión.
Por su parte, la directora general de la OPS insistió en el rol definitorio de Cecmed, desde la perspectiva de trabajo encaminada hacia la convergencia de las autoridades reguladoras de la región, y la debida armonización de estas, en la calidad de ambos elementos como puntos neurálgicos que prioriza en su gestión ese organismo regional. Y tras el recorrido que efectuó por varias áreas de la instalación, ofreció pormenores de la fructífera agenda de la recién concluida reunión subregional y las acciones de ella estribadas.
Sobre el particular del zika, Etienne ponderó la estrategia sanitaria del país para hacerle frente al virus —que conoció en primera persona durante la reunión del Consejo Nacional— y dijo que se trata de un plan de movilización social, con un flujo de información dotado de retroalimentación efectiva. También destacó la fortaleza del programa de vigilancia de la nación que involucra a diferentes actores, y los esfuerzos realizados por el país en la campaña antivectorial.
En ese sentido —prosiguió Etienne— debemos resaltar que el Aedes aegypti crece dentro de nuestras casas y alrededor de estas. De ahí que “la comunidad, las familias y sus miembros (…) tienen un importante rol en su eliminación”.


















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Miguel Angel dijo:
1
5 de marzo de 2016
06:57:32
Jose M Rodriguez.C dijo:
2
5 de marzo de 2016
16:40:18
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