
JOBABO, Las Tunas.—La sequía se ha convertido en una visitante asidua del balcón del oriente. En los últimos años, las lluvias no han alcanzado la media histórica, por lo que las consecuencias del fenómeno se hacen sentir en ramas de la economía y sobre todo en la satisfacción de las necesidades del pueblo.
Nadie duda que el municipio de Jobabo se cuenta entre los que, dentro del territorio tunero, enfrenta una escasez del preciado líquido que ha puesto contra la pared a quienes tienen sobre sus hombros la responsabilidad de garantizar este recurso vital. El profundo deterioro del manto freático en la sureña localidad ha sido objeto de preocupación hasta las más altas instancias directivas del país.
Sin embargo, esa situación tuvo su punto máximo de agudeza cuando en el mes de octubre del pasado año se detectó la presencia de metales pesados en la principal fuente de abasto al poblado cabecera. Aunque las causas de esa contaminación todavía se investigan, para determinar si provienen de un proceso natural o de la acción de los químicos utilizados en la unidad empresarial de base (UEB) de la geominera Oro Golden Hill, las autoridades de salud pública suspendieron de inmediato la utilización del embalse El Lavado.
Desde entonces hasta la fecha, han sido disímiles las medidas de contingencia y cuantiosos los recursos empleados para llevar al pueblo el agua potable.
UNA TAREA TITÁNICA
Hace meses que las tuberías de Jobabo no liberan una gota de agua, por ello un total de 32 500 personas dependen para obtenerla de la distribución por medio de pipas. Esta, lógicamente, no ha sido una tarea fácil.
Los organismos de Comunales y Acueducto, respectivamente, asumen el abasto, con vehículos pertenecientes a formas productivas, al sector privado y a la empresa de transporte. Aunque el ciclo establecido para esta alternativa es cada siete días, el mal estado técnico de los medios, el colapso de las fuentes alternativas donde se ubicaron los cargaderos y otros aspectos de índole organizativa, han provocado que este se extienda en no pocos casos a más de 21 días.
De acuerdo con René Reina Rojas, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, ante estas dificultades que se salían en muchos casos de las manos del municipio y hasta de la provincia, se decidió a instancias superiores, aprobar la utilización de un tren, que con una frecuencia de 13 viajes mensuales, trasladara el agua desde el cercano municipio de Colombia. Lógicamente, dijo, no soluciona el problema, pero representa un paliativo.
“También recibimos el apoyo con pipas de otras provincias, como es el caso de Santiago de Cuba, Holguín, Granma y Villa Clara”.
Aunque el país no escatima recursos cuando se trata de las necesidades del pueblo, estas estrategias resultan muy costosas. Por ejemplo, el pago del tren oscila sobre los 80 000 pesos. Pero esa no es la única problemática, la población jobabense enfrenta también una carencia de depósitos, lo que impide que la inmensa mayoría pueda almacenar el agua durante los días que median en el ciclo de distribución.
Pese a estas dificultades, asegura la delegada Luz Marda Arrieta Hechavarría, el pueblo ha mantenido mucha disciplina, ha primado la solidaridad de aquellos que tienen más envases o cuentan con un pozo aún fértil. También se han tomado iniciativas como declarar las cisternas comunitarias, aseguró.
Sin embargo, aunque los últimos meses han sido muy duros, al fin se materializa una obra muy esperada por los habitantes de este municipio. La terminación de una conductora que se encuentra en proceso de pruebas será, de acuerdo con los especialistas, la solución definitiva, al menos del poblado cabecera.

BIRAMA ES LA ESPERANZA DE JOBABO
Durante muchos años la cuenca hidrográfica de Birama abasteció al municipio de Jobabo. Lamentablemente, la falta de mantenimiento a esa conductora incidió en su deterioro, al punto de que fue necesario prescindir de ella. A raíz de las intensas sequías que han afectado al municipio, se inició en el 2015 una inversión con el objetivo de recuperarla. Una meta que hoy parece haberse cumplido.
Según el ingeniero hidráulico y proyectista principal de la obra, José Manuel Campos Pérez, la conductora tiene una extensión de 14.7 kilómetros de tuberías de polietileno, y los pozos seleccionados tienen capacidad para brindar un volumen aproximado de 70 litros por segundo. En su ejecución, dijo, trabajaron dos brigadas, una perteneciente a la UEB Empresa Constructora de Recursos Hidráulicos Las Tunas y otra de Camagüey.
Por su parte, Mirtha García Rojas, delegada de Recursos Hidráulicos en la provincia, aseguró que la situación de Jobabo ya era crítica, incluso antes de producirse la contaminación de la presa de El Lavado. Por ese motivo, habíamos iniciado la conductora que hoy se encuentra en su fase final, aseguró.
“No obstante, todavía nos quedan algunos objetos de obra como registros y estaciones de bombeo, pero la inversión debe culminarse en el primer semestre de este año. Durante el 2015 ejecutamos 1.5 millones de pesos y nos restan unos 170 000 para el 2016”.
Ya se realizaron las primeras pruebas, y durante los próximos días se trabajará en el ajuste de las conexiones, en la limpieza de las tuberías y en otros procesos imprescindibles para garantizar la potabilidad del agua.
Yúnior Prado Hernández, especialista de calidad del líquido, explicó que al agua de Birama se le dará un pase por filtros habilitados con zeolita, un material que tiene la capacidad de actuar sobre sales pesadas como nitritos y nitratos. Se le sumarán también otros dos pozos con bajos contenidos de sales, para obtener un agua de mayor calidad.
UN BENEFICIO INCALCULABLE
Con grandes expectativas han seguido durante estos meses el avance de la inversión los pobladores de Jobabo, ansiosos por ver fluir una vez más el agua a través de la red de acueducto. No obstante, no serán los habitantes de la cabecera los únicos beneficiados, pues la explotación de estos pozos permitirá garantizar la estabilidad del llenado de pipas para las comunidades que no reciben el servicio por redes de distribución. Asimismo esta inversión representará un ahorro notable de recursos para la provincia y el país.
Los próximos días serán definitorios, pero cuando el ruido en las tuberías indique la cercanía del agua, los jobabenses tendrán, sin lugar a dudas, un motivo más que suficiente para celebrar.













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DAMARYS dijo:
1
1 de marzo de 2016
10:50:44
Norge dijo:
2
1 de marzo de 2016
11:35:29
Frank Tejas Paz dijo:
3
1 de marzo de 2016
12:17:55
leidys Respondió:
1 de marzo de 2016
13:54:33
leidys Respondió:
1 de marzo de 2016
14:02:57
Yordanis Álvarez Alzar dijo:
4
1 de marzo de 2016
13:35:53
Fabio Respondió:
1 de marzo de 2016
18:15:14
Palax dijo:
5
1 de marzo de 2016
13:36:55
belkis de la caridad herrera Respondió:
1 de marzo de 2016
15:44:52
Omar dijo:
6
1 de marzo de 2016
14:10:38
Belkis de la caridad dijo:
7
1 de marzo de 2016
15:39:44
Yordanis Álvarez Alzar Respondió:
2 de marzo de 2016
12:48:29
Raul dijo:
8
1 de marzo de 2016
16:02:12
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