A fortalecer, en todos los sentidos, los procesos de comunicación, fundamentalmente en estos tiempos en que se hace inminente preservar nuestra cultura frente al peligro de intento de dominación en esa materia por parte del gobierno de Washington, llamó este jueves René González Barrios, presidente del Instituto de Historia de Cuba, durante la jornada final del consejo nacional de la Asociación de Comunicadores Sociales.
Más de 50 años de Revolución acumulan un caudal de logros que, a pesar de los problemas y dificultades, han causado un impacto global, pues nuestro país se ha erguido como ejemplo de resistencia frente a la nación imperialista más poderosa que recuerde la historia, expresó González Barrios. Quizá por ello —dijo—, el actual mandatario de la Casa Blanca ha hecho tanto hincapié en olvidar la historia y borrar todo el pasado.
El escenario virtual, junto a la guerra mediática, se ha convertido en uno de los principales campos de batalla de la guerra ideológica y cultural. De ello dan fe las llamadas “revoluciones de colores” en las exrepúblicas soviéticas, el actual conflicto en Siria, la subversión en Venezuela y la permanente campaña de desmontaje de nuestra historia emprendida por el gobierno de Estados Unidos, puntualizó.
En el caso de Cuba —añadió—, al nuevo teatro de operaciones con sus sofisticados medios tecnológicos se unen las actuales situaciones en que se desarrolla nuestro proceso revolucionario, signado por los inevitables cambios generacionales, así como también la desaparición del discurso beligerante del actual gobierno estadounidense respecto a nuestro país.
Añadió que ante el hecho inevitable de una Revolución que ha convertido a su pueblo en uno de los más instruidos del mundo, la estrategia de propaganda burda ha sido sustituida por una estudiada avalancha de información, dirigida a impactar directamente en las mentes de nuestro pueblo.
Por ello —subrayó González Barrios— es imprescindible la presencia estratégica de todas las disciplinas profesionales de la comunicación social en la preservación del conocimiento y los valores de la identidad y la historia de la cultura nacional. Toca a los periodistas, realizadores y comunicadores de nuestro país levantar alternativas originales y autóctonas que con rigor, calidad y frescura en el lenguaje, nos identifiquen y enorgullezcan de nuestras raíces, insistió.
“Solo a través de la historia —manifestó asimismo— podremos enfrentar con éxito la avalancha cultural que el imperio trata de imponer en el mundo, y con especial énfasis, en su nueva estrategia de dominación contra esta isla irredenta, rebelde y soberana”.












COMENTAR
Responder comentario