A la pesca le viene como anillo al dedo aquello de que al mal tiempo hay que darle buena cara. Si bien el 2015 no atrajo el número esperado de langostas a las costas cubanas, la mayor capturadora de esos crustáceos en el país busca en el año recién nacido alternativas para saciar las demandas domésticas.
De esa forma, la Empresa Pesquera Industrial La Coloma (EPICOL), ubicada al sur de Pinar del Río, enseña afectaciones productivas de alrededor de 300 toneladas en la captura de langosta, de la cual normalmente se exporta entre un 90 y un 95% y el resto se envía al sector turístico.

Según explica la directora de producción, tecnología y calidad del centro, Midalys Naranjo, el déficit estuvo dado por la carencia de frentes fríos, que evitó que la langosta caminara hacia la superficie en los meses de la corrida y que se llegara a las 2 mil 123 toneladas planificadas para el año.
Si cierto es que la langosta es el principal rublo exportable de La Coloma, a partir del incremento del turismo en Cuba a lo largo de 2015, -indica la entrevistada-, se le otorgó prioridad al mercado interno. Informa la especialista que ese fue el principal destino de la langosta.
Al respecto, asegura que aunque Cuba es una isla, no tiene mucho pescado. “Hoy la prioridad de la pesca es el mercado interno en divisa porque el turista cuando llega a Cuba pide pescado”, dice a Granma Internacional.
Por eso, agrega la experta, las mejores capturas de cualquier especie se dirigen al turismo en diferentes presentaciones: pescados eviscerados, escamados, en minutas o filetes o, en menor medida, hechos picadillo.
Con la mayor parte de la flota de La Coloma (63 embarcaciones) puesta a su disposición, según refiere Naranjo, la langosta encuentra en China, Japón y Canadá los principales destinos fuera de Cuba.
La flota de EPICOL queda completada por 16 barcos para túnidos, 25 para los peces de escamas, tres para ostiones y una embarcación pepinera. Es así como, con una privilegiada posición geográfica en el triángulo pesquero de la Isla, La Coloma asume también las más grandes producciones de bonito.
No obstante, al verse dañada la esencial fuente de EPICOL, toda la producción industrial tuvo afectaciones y, asimismo, los ingresos de la empresa, que aglutina a cerca de dos mil trabajadores.

UN PANORAMA MÁS “BONITO”

Con los túnidos, que incluyen al llamado bonito, asegura Naranjo, se sobrepasaron en 2015 las 720 toneladas de captura del plan, en parte enviado al mercado en divisa y con bastante representación en la red nacional.
La mejoría de esos resultados específicos se halla marcada por inversiones realizadas en la adquisición de cuatro barcos boniteros, de los cuales hay dos operando e igual cantidad que entrará en funcionamiento en 2016.
En lo referido a la escama –que abarca al resto de las especies de peces-, se predijeron mil 273 toneladas para 2015, que se alcanzaron debido a la fuerza de un personal altamente experimentado, que en un 96% proviene de la misma comunidad pesquera de La Coloma.
Integrante del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, la entidad creada en 2011 utiliza una escala de siete grupos de pescados, calificados de acuerdo con la calidad de las escamas.
En el primero, por ejemplo, están el pargo, el peto o la cherna. Luego, aparecen la rubia o la biajaiba, - denominados “pescados de plato” y que son buenos, pero pequeños. Así podría seguirse hasta llegar a un grupo siete, donde se hallan la sardina y el machuelo, entre otros.
Esos últimos se venden de forma liberada y no en la distribución normada a la población. Amplía Midalys Naranjo que se tuvieron grandes capturas en 2015, pero en los grupos cinco, seis y siete, que son mejores para conformados.
DE CARA A LA PRODUCCIÓN INDUSTRIAL

Resalta Naranjo que la empresa antes era puramente langostera y de pesca de bonito. Mas, al elevarse las producciones, se aumentaron las inversiones para el procesamiento de pescado y la elaboración de croquetas, hamburguesas y embutidos.
Con nuevas producciones incorporadas al objeto social, la cara industrial de EPICOL presume de altos niveles productivos y persigue la diversificación de ofertas, al tiempo que sigue una estrategia para aprovechar mejor las especies de menor calidad en picadillos o conformados.
Amén de las dificultades tecnológicas, se priorizan las condiciones industriales de la empresa a través de equipamiento chino, especialmente en el orden de la refrigeración.
Visto que antes La Coloma hacía bonito enlatado para todo el país y que el envase usado para eso no se puede confeccionar actualmente en Cuba e importarlo encarece el costo del producto, Naranjo destaca que se iniciará en 2016 un experimento para la fabricación de conservas.
La entendida en el tema subraya que se desarrollará una nueva línea de conservas en bolsas recortables, que empezará en los próximos meses con las ruedas de bonito y las sardinas.
Con las máquinas al vacío ya compradas, se utilizará esa tecnología, además, para imprimirle un mejor acabado a otros productos como las hamburguesas.



















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