HOLGUÍN.— El Primer Taller Nacional de Urbanismo Integral puso de relieve que eventos de este tipo deben adquirir sistematicidad y recibir la atención de las autoridades políticas y del gobierno a todos los niveles, si se pretende lograr un hábitat confortable y sostenible que asegure la calidad de vida de los residentes en las ciudades.
A la reunión se le debe reconocer en primera instancia por la diversidad de los asistentes, entre ellos arquitectos, planificadores físicos, ingenieros, historiadores, artistas, trabajadores comunitarios y comunicadores sociales procedentes del territorio sede y de las provincias de Pinar del Río, La Habana, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas y Santiago de Cuba.
La iniciativa de la filial de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC) en esta provincia, también merece aplausos porque la pluralidad de oficios y conocimientos que matizó los debates estuvo encauzada hacia la necesidad de vincular estrechamente a los actores del desarrollo económico, social, cultural y ambiental para fortalecer la identidad en los mayores asentamientos humanos del país.
De los muchos puntos analizados, las buenas prácticas de quienes van en punta en gestiones integradas en función de salvaguardar el patrimonio, como son los casos de Pinar del Río y Camagüey, enseñan que las áreas urbanas azotadas por el paso de los años y la falta de recursos materiales han prosperado al poner fin a las improvisaciones y emprender acciones planeadas y protagonizadas por instituciones estales y la población.
El énfasis puesto en ambas provincias en desarrollar proyectos que tienen en el centro al turismo revela igualmente que el modo correcto de avanzar exige tener en cuenta lo cultural-patrimonial, sin dejar a un lado los valores ético-morales de los residentes en las ciudades, las conquistas de todo tipo que se exteriorizan en la armonía social y la defensa de la biodiversidad, entre otras cosas.
Los anfitriones absorbieron los buenos consejos. Están empeñados en convertir a su capital provincial en referencia del urbanismo integral en el país y hacerla destino estable del Turismo Patrimonial a través del proyecto Holguín, ciudad parque de Cuba.
No se trata de diseñar, remodelar o construir nuevos espacios de ese tipo, sino estimular en las personas el conocimiento y respeto por lo que conforma el patrimonio y al mismo tiempo planificar el futuro de modo tal que parques, viviendas, viales y todo lo que da cuerpo a la urbe constituyan un espacio deseado porque ha sido pensado integralmente por su gente, lo que asegurará, según defiende el arquitecto Oscar Bellido Aguilera, coordinador del proyecto, una ciudad creativa, inclusiva, funcional, atractiva, amable, próspera y segura.
Las acciones para recuperar el Sistema de Plazas del Centro Histórico (Zona de Protección de la República de Cuba) y transformar un conjunto de grandes instalaciones de la ciudad y su periferia, confirman que la idea avanza, al tiempo que sostiene el propósito de sumar voluntades y crear una red de ciudades parques cubanas.
Falta hace que la respuesta sea positiva. De acuerdo con Bellido Aguilera así se consolidarían alianzas, responsables de librar a la gestión urbana actual de parte de los lastres que la acosan, díganse decisiones económicas que encarecen soluciones futuras o evaluaciones incompletas que comprometen la sostenibilidad del desarrollo y empobrecen la espiritualidad de las personas.













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Maria Antonia Pérez dijo:
1
16 de diciembre de 2015
10:46:02
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