
Aunque sabe que para muchos su asignatura preferida es complicada, Humberto Riverón Valdés -ganador de la medalla de bronce en la Olimpiada Internacional de Matemáticas (OIM) celebrada en Tailandia en julio pasado- reconoce que la afirmación es relativa.
“Para mí aprobar la carrera de Filosofía es una de las cosas más difíciles que me podrían pasar por la cabeza. Yo tengo afinidad por la Matemática, a mí me gusta”, declara sin titubeos.
Desde 10º grado Humberto ha estado asistiendo a certámenes mundiales. Participó en el encuentro centroamericano en el primer año del bachillerato. En 11º se presentó a los concursos iberoamericano e internacional, evento en el que obtuvo una mención. Ya en el año terminal tenía más posibilidades de ganar gracias a su preparación, a pesar del rigor de estas competiciones.
Finalmente en 2015 Humberto recoge los frutos de una bien definida estrategia de concursos de conocimientos.
Con este joven de 18 años que durante el bachillerato prefería “estar dando Matemática todo el día, antes que asignaturas como Biología o Historia”, conversamos unos minutos.
—¿Cómo te preparaste para este certamen?
—La preparación fue buena. Trabajamos para eso. Este resultado no se obtenía desde hacía tiempo. Las OIM en general, incluso las del área, muestran una diferencia de nivel con las demás competencias. En Matemáticas se empezó a competir antes que en las demás asignaturas, por eso participan más países y es un poco más complejo alcanzar premios. Desde 2008, cuando ganamos una plata, no obteníamos una medalla.
—¿En qué consisten esos concursos?
—La prueba consiste en dos exámenes en dos días. Cada jornada se dan tres preguntas, con cuatro horas y media para cada examen. Se trata de hacer la prueba lo más diversa posible para no enfocarse en un solo tema de la Matemática. Cada prueba se califica en base a 21 puntos (7 cada pregunta) y el máximo es 42. Después que hacemos el examen se lleva a un tribunal, que propone una nota y el líder de la delegación la defiende. Cuando cada parte está de acuerdo se le da la nota en esa pregunta al estudiante y después se otorgan los premios.
—¿Qué significa este resultado para ti?
—Mucho. Cuando uno empieza a concursar en el preuniversitario, ve un movimiento de concursos mucho mayor que en secundaria. En el pre empecé a entrenar. Uno nunca se espera ese tipo de resultado. Nunca pensé obtener una medalla internacional, ni siquiera que iba a ir a una olimpiada internacional, pero sabía que se podía.
Esta olimpiada tuvo características especiales: fue en Asia después de una en América y una en África, las medallas estaban cerrando con muchos puntos. A esta la califican como la olimpiada más difícil de la historia. Eso es relativo, pero fue fuerte.
Tuvieron muy buenos resultados los países asiáticos, pero yo estoy muy orgulloso de mi medalla. Para mí significó mucho.
—¿Qué vas a estudiar ahora?
—Estudio Ciencias de la Computación en la Universidad de La Habana.
—¿La Matemática es difícil?
—Todo es tan difícil como lo quieran poner. La Biología puede ser lo más complicado del mundo, como puede serlo la Matemática. Todo puede ser infinitamente complejo, pero uno debe tratar de hacer aquello en que más afinidad tenga.
—¿Qué piensas hacer como profesional?
—Quisiera quedarme dando clases en la universidad, así en el servicio social puedo cursar la maestría, aunque todavía no sé en qué rama quiero especializarme.

















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Boris dijo:
1
13 de octubre de 2015
20:59:06
JORGE LUIS MARTINEZ ALEJANDRES dijo:
2
14 de octubre de 2015
10:46:13
Angie dijo:
3
15 de octubre de 2015
08:52:55
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