ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Varias instalaciones deportivas también han salido ganando con el programa de atención comunitaria. Foto: del autor

FOMENTO, Sancti Spíritus.—Al menos en la zona central del país la frase “fue a dar a So­­pimpa” se traduce literalmente como caer muy lejos, mudarse a lo más intrincado —acaso donde el diablo dio las tres voces— o en el peor de los casos cumplir un destierro del que quizá no se regrese nunca.
Ubicada en un punto intermedio entre Fo­mento, Manicaragua y Trinidad, en plena Sie­rra del Escambray, y convertida en cabecera del Consejo Popular homónimo, la comunidad de Sopimpa, sin embargo, no resulta el fin del mundo, mucho menos para sus hijos —unos 1 900 habitantes—, que a lo largo de los años han aprendido a adorarla como si se tratara de la metrópoli más excéntrica.

Según versiones folclóricas, el caserío he­redó su denominación de un incidente que al­gunos campesinos acostumbran a contar con dotes de Juan Candela: cierto día una yegua apodada Pimpa se desbocó por uno de los atajos que atravesaban estos montes y su jinete, que a duras penas lograba mantenerse sobre la cabalgadura, en el desespero por detenerla gritaba a voz en cuello: ¡Sooo, Pimpa!, una súplica que desde entonces sirve para bautizar el sitio.

El destacado intelectual Abel Prieto, que descubrió la comunidad en los años más duros del periodo especial, ha testimoniado más de una vez su admiración por la gente de allí que, con tal de salvar el movimiento de artistas aficionados y ofrecer su arte a los vecinos, experimentó la fabricación de finísimos pinceles con pelo de chi­vo, atrevimiento que en buena me­dida ilustra la capacidad innovadora y de resistencia desarrollada en el vecindario.

Varias instalaciones deportivas también han salido ganando con el programa de atención comunitaria. Foto: del autor



SOLUCIONES DE MONTE ADENTRO

Hasta los predios de Sopimpa y zonas aledañas trepó no hace mucho todo el dispositivo gubernamental que se encarga en territorio espirituano de implementar el programa de atención a las comunidades rurales, estrategia que concilia asignación de recursos y participación ciudadana en función de resolver los problemas más acuciantes de la población y que en unas 80 comunidades de toda la provincia ha permitido solucionar alrededor de 500 planteamientos desde finales del pasado año hasta la fecha.

“Como nuevo de paquete” fue el término con el que Filando Rosa, guajiro de la región que recibió ingreso por un reciente padecimiento de otitis, ponderó los trabajos en el llamado Consultorio Médico Extendido —actual denominación para el antiguo hospital de montaña—, un centro imprescindible en es­tos predios que ganó confort, mejor mobiliario y hasta planta de radio para situaciones de emergencia.

Lo mismo pudiera decirse de la escuela primaria Juan Abrantes, que mutó su carpintería deteriorada por puertas y ventanas más contemporáneas, o del resto de la infraestructura de la producción y los servicios, incluidos el centro comercial multipropósito y el círculo social obrero, este último arrendado en fecha reciente.

La transfiguración de la zona no comenzó precisamente en Sopimpa, sino mucho más abajo, en La Guanábana, y se extendió como la pólvora por Jíquima, Alfonso, Corina, Sie­rra Alta, Manacal y La Bija, donde en su mayoría la población no se sentó a mirar los toros desde la barrera.

Para Roberto Cobas Aliaga, un camagüeyano que desde 1976 se aplatanó en la región y hoy dirige el Consejo Popular, su jurisdicción no es El Dorado, pero tampoco el infierno de Dante, una convicción que, según él, ha podido aquilatar “lo mismo en las verdes que en las maduras”.

LOMA ARRIBA Y LOMA ABAJO

Como islas en medio del lomerío quedaron Sopimpa y varios poblados de la zona cuando el 2 de junio de 1988 una crecida arrogante arrasó el mítico puente ferroviario so­bre el río Agabama y fracturó el ramal Tri­nidad-Placetas, vía expedita que facilitaba las comunicaciones con el norte y con el sur del macizo montañoso, que no ha sido posible recomponer desde entonces.

La línea férrea se mantiene prestando un limitado servicio de coche motor desde Tri­nidad hasta Méyer y desde Placetas hasta Sopimpa, que si bien es apreciado por la ma­yoría de los montañeses, resulta insuficiente para satisfacer sus necesidades más perentorias.

Por ello quizá de todo cuanto se ha hecho en los últimos días en esta suerte de cruzada contra el deterioro, nada ha sido tan agradecido por los lugareños como la reparación de los caminos que conducen hasta la carretera de El Pedrero, un enlace obligado para bajar a la cabecera municipal y también para subir a respirar el aire inmaculado de la sierra.

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mem dijo:

1

23 de septiembre de 2015

08:17:06


que bueno que una vez se acordaron de esa comunidad montañosa, es verdad que es insuficiente el transporte, el cual deben revisar ese tema porque es de gran importancia que los vecinos de esa comunidad se sientan bien, y que tengan medios de transporte para poder moverse y salir de ese lugar montañoso que tiene mucha población esto incluye jíquima de alfonso.

fernando baez morrabal dijo:

2

23 de septiembre de 2015

10:18:50


un ejemplo a seguir por las autoridades municupales y provinciales

Lurisdel dijo:

3

23 de septiembre de 2015

11:56:27


Soy nacido y criado en sopimpa aunque no vivo hace ya un tiempo alli me quedan amistades, familia y mi madre, y se de lo mucho que se ha hecho por sopimpa aunque hay problemas que se vienen arrastrando desde hace mucho, como es el problema del transporte que desde que cayo ese puente que pasaba por encima del rio agabama, de ahi en adelante sopimpa se volvio un hueco, y desde entonces incontables soluciones pero ninguna efectiba, el terraplen que comienza en la guanabana lo han arreglado infinitamente pero lo que necesita es ser afaltado ya que cuando comienza a llover termina casi intransitable y son solo 11 Km, el coche motor por el estilo se rompe mucho, y los que sufren son la poblacion lugareña, que lo que mas hacen es trabajar duro la tierra y la mayoria de las cosas tienen que resolverlas fuera de alli, saludos a todos los sopimperos

Yomayki dijo:

4

23 de septiembre de 2015

12:03:42


Nací en esa comunidad (Sopimpa) en el año 1976 y aun estando muy lejos la extraño, lo que más extraño son las largas caminatas que realicé desde el caserío de la Guanábana a Sopimpa , largas horas de camino por la falta de transporte y el mal estado del Terraplén (Situación que continúa). Pero aun así cuando llegas a esa comunidad no lo olvidas nunca, no solo por lo lejos e intrincado que esta sino por la capacidad que tienen sus pobladores de resolver los problemas y condolerse del vecino, todos son una familia, aun allí están mis padre, demás familia y todos mis recuerdos. Me alegra mucho que la Provincia de Santic Spiritus tome riendas en este asunto de la transportación del personal hacia esta zona. Ojala y este programa de atención a las comunidades rurales, no solo se quede en las líneas de este periódico o en una información la cual hoy estarán leyendo todos, en todas partes del mundo , los cuales incluye a los vecinos de Sopimpa que recibirán este periódico por una avioneta que hace círculos sobre el campo de pelota,,,,,,,,,,,,,,,,,,

Janier acosta Respondió:


21 de junio de 2016

21:33:31

Yomaiqui como estas?

jorge Luis Medina Mendez dijo:

5

24 de septiembre de 2015

11:21:09


Esa actitud de la gente de Sopimpa es la que engrandece a Cuba, no existe adversidad contra la que no se pueda luchar, y aunque no estoy viviendo en la isla me hace feliz saber lo que hacen día a día mis compatriotas por engrandecer la Patria, un saludo a la gente de la Guanábana y a los Sopimperos también.

guillermo de la rosa dijo:

6

25 de septiembre de 2015

15:48:45


Soy de esa zona de corina especificamente y me alegro mucho q se ascuerden de esos lugares donde vive tanta gente buena comprometida con el proceso revolucionario soy hijo de una maravillosa mujer q ya no esta pero dejo su impronta en esos lugares como eterna luchadora en la limpia del escambray la fundacion de los CDR yFMC a raiz del triunfo revolucionario junto a su esposo guillermo de la rosa su nombre calixta lemus canizares esos fueron mis padres

Elien Rodríguez dijo:

7

5 de marzo de 2022

21:11:54


Mi papá fue chófer por muchos años de esa ruta fomento _sopimpa y yo hice muchos viajes tengo muchos recuerdos muy lindos de esa zona y lo más querido mis hermanos de sipiabo ....arriba mi gente linda