Toda una vida laboral han dedicado a las soluciones de problemas los técnicos Manuel Lara Rousseau y Eladio Romero Secades. Ambos pertenecen a la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) y cuentan en su exquisita hoja de servicios con incontables aportes a diversas empresas del país, al garantizar el funcionamiento de equipos y maquinarias que hoy pudieran estar inactivos.
Lara Rousseau y Romero Secades pertenecen desde hace más de 30 y 40 años, respectivamente, a la Empresa Metalmecánica Inoxidables Varona, entidad adscrita al Ministerio de Industrias (Mindus). Dicho centro laboral tiene en su nómina 116 innovadores y racionalizadores (16 mujeres), divididos en cuatro comités de Innovadores y Racionalizadores (CIR), a los que se agrega un comité de Jubilados que brinda sus conocimientos todavía.
Además de servir a aquellas entidades del país que solicitan su presencia para recuperar equipos que presentan dificultades con su funcionamiento —como los destinados al almacenaje y refrigeración de la leche y transportadores de bandas—, la empresa Inoxidables Varona cuenta con innovadores y racionalizadores en otros países como Bolivia, Tanzania y Venezuela, quienes colaboran en el montaje de plantas procesadoras de cítricos ubicadas en distintos puntos de la geografía de esas naciones.
“Hablamos de trabajos de racionalización, porque los equipos (tanques de acero inoxidable y tuberías de conexión) salen hechos desde aquí, y allá se realizan las adaptaciones según el espacio de las fábricas. Esta es una labor que requiere de conocimiento y capacidad de creación por parte de nuestros especialistas y técnicos en la búsqueda de soluciones ante cualquier dificultad que se pueda presentar”, señaló Romero Secades, quien es jefe del Departamento Técnico de Pailería Inoxidable.
Dentro de los servicios que brindan a nivel nacional sobresalen los trabajos en las entidades pertenecientes al Mindus. Lara Rousseau, apuntó que han laborado en otras empresas, vinculadas a los ministerios de la Industria Alimentaria, del Interior (Minint), y la Agricultura (Minag). También, Inoxidables Varona ha puesto su granito de arena en el Proyecto Mariel.
“En el caso del Minint trabajamos en la modificación de unos tanques (pipas) de agua que necesitan adaptaciones para acoplarlos a distintos camiones y que puedan circular sin mayores inconvenientes. Por otro lado, se labora en la empresa de Pienso Occidente, adscrita al Minag, en la que hacemos transportadores de tornillos sin fin, lo cual permite trasladar el pienso a varias distancias entre un equipo y otro durante el proceso productivo”.
Otra de las entidades donde se trabaja en la puesta en funcionamiento es la empresa Labiofam Cienfuegos, en particular la fábrica de Glucosa. “Ellos contactaron con nuestra entidad para sustituir un filtro para la obtención de glucosa. Además, laboramos en el área de procesamiento del azufre y en la línea de obtención del Vimang, utilizado en la confección de cremas, jarabes y pastillas”, añadió Lara Rousseau, graduado como ingeniero en Construcción de Maquinarias.
INGENIO VS. DIFICULTADES
Tanto Lara Rousseau como Romero Secades sostuvieron que realizar una innovación de una pieza o equipo cobra una gran importancia, porque le permite a numerosas fábricas que sus aparatos sigan funcionando.
“La salida de un equipo o el deterioro de un componente puede provocar la paralización de un proceso productivo, con las consecuentes pérdidas económicas. Una innovación realizada a una maquinaria le puede alargar el ciclo de vida útil por varios años en numerosos casos, cuando se hace el trabajo de forma correcta”, subrayó Romero Secades.
Al preguntársele por la satisfacción que siente un innovador cuando comprueba que una maquinaria reparada años atrás aún se mantiene activa, no pudo ocultar su orgullo detrás de una sonrisa.
“Por nuestras manos pasan numerosos equipos, algunos con pocas posibilidades de volver a funcionar, sin embargo le ponemos todo el empeño para que ande una vez más. Al verlo funcionando años después, la alegría es grande porque sabemos que hicimos un buen trabajo, incluso es agradable el comunicarle a un joven trabajador que ese equipo de su fábrica todavía funciona gracias a la tenacidad de un innovador”, añadió.
Ello no quiere decir que el trabajo de innovadores y racionalizadores esté exento de dificultades, pues las carencias de piezas, materias primas y herramientas pueden retrasar sus labores.
“También hay adaptaciones que se hacen más difíciles que otras, por eso tiene mucha importancia la capacidad y destreza de la persona que hace la innovación; el conocimiento adquirido es nuestro principal aliado para encontrar soluciones”, sentenció Lara Rousseau.
Un ejemplo donde la voluntad y el empeño de los aniristas dejó su huella es en la capitalina fábrica de Gases Industriales Juan Hidalgo. Según Romero Secades, a mediados de los años 90 uno de los equipos (lóbulos para soplador de CO2) de esa entidad sufrió una seria avería.
“Personal de nuestra empresa fue el encargado de la puesta en funcionamiento de los lóbulos y hasta el día de hoy trabaja sin que presente afectaciones. Fue un proceso complejo, pero los especialistas que participaron en la reparación tenían bien definido qué hacer para encontrar una respuesta al problema”.
Por el resultado del trabajo de sus aniristas, en el año 2008 la Inoxidables Enrique Varona recibió la placa Talentos de Oro de la ANIR. En igual sentido muchas de sus innovaciones, posteriormente, se han presentado en los Forum de Ciencia y Técnica a nivel de base, y en no pocos casos hasta en el nivel nacional, obteniendo reconocimientos durante las distintas etapas por las que transitan.













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Orestes Oviedo dijo:
1
1 de septiembre de 2015
12:56:02
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