CIEGO DE ÁVILA.—Cuba afronta uno de los mayores periodos de sequía de los últimos años, a tal extremo que se han agotado numerosas fuentes de abasto con las lógicas afectaciones para los diferentes sistemas de riego.
En la agricultura cañera de Ciego de Ávila ello incide, sobre todo, en la atención a los retoños, que abarcan una gran parte de las áreas comprometidas para la venidera zafra.
El ingeniero Norelvis Gallo Saroza, director general de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila precisó a Invasor digital que, desde el punto de vista geográfico, la zona más crítica es la centro-norte, específicamente las áreas abastecedoras del central Enrique Varona; con fuertes incidencias, también, para los productores que tributan a los ingenios Primero de Enero y Ciro Redondo.
“Hasta ahora solo ha escapado el Ecuador, que si bien no ha contado con grandes volúmenes de lluvias, sí ha tenido una ocurrencia esporádica, con mayor periodicidad que sus homólogos. No obstante, la estrategia para el territorio avileño es ponerle más atención a la tierra”.
Enfatizó, entre un grupo de tareas priorizadas, mantener de manera general, y por encima de lo habitual, la atención al cultivo, máxime las que tienen que ver con la fertilización y la lucha contra las malas hierbas, para mejorar el estado vegetativo de las plantas y el aprovechamiento de las lluvias que puedan caer.
“Otro aspecto que no podemos descuidar es el empleo del bioestimulante y antiestresante Fitomas–E; ya hemos tratado unas 40 000 hectáreas y dado una aplicación mayor que en la etapa del año anterior.
“Otra medida es la de lograr el uso más eficiente del riego en aquellas fuentes de abasto que aún permiten su explotación, con el fin de alcanzar un crecimiento intensivo y lograr así un mayor volumen que posibilite paliar el déficit que ocasiona la sequía. De igual forma, se debe incrementar la aplicación de nitrógeno en aquellos lugares aún permisibles”.
En cuanto a la siembra, el directivo informó que ya hay plantadas algo más de la mitad del plan del año, “pero ante la situación excepcional que afrontamos, hay que adoptar decisiones también excepcionales, relacionadas estas con la eficiente utilización de la maquinaria con el fin de continuar preparando tierras y surcando a un ritmo acelerado para aprovechar de inmediato la humedad que puedan dejar las lluvias.
“En esta vertiente y en el resto, las direcciones de las unidades empresariales de base de Atención a Productores Agropecuarios y de las bases productivas, tienen que poner al tope las capacidades organizativas, tanto de los equipos y medios como de los hombres y su atención, pues no se puede perder de vista que ahí está la fortaleza para plantar la simiente que sería la continuidad del crecimiento cañero para la zafra 2016–2017”. (Tomado de Invasor digital)













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zweety dijo:
1
5 de agosto de 2015
17:06:38
Zidy dijo:
2
6 de agosto de 2015
11:42:50
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