MAYARÍ, Holguín.—Enamorado del arroz, igual que de la esposa, se confiesa campechanamente Félix Zayas Castillo, un labriego a quien se le puede creer cuando afirma que la producción del grano en este municipio tiene presente y futuro, siempre que las cosas se hagan bien.
A cargo de cinco hectáreas, en cada una de ellas, al concluir en el 2013 su primera cosecha, obtuvo como promedio cinco toneladas. Motivado por los resultados que se corrieron de boca en boca más allá de Guaro 3, le “entró con todo” al campo el pasado año y elevó el rendimiento por hectárea a 6,8 toneladas, varias veces por encima de la media nacional.
Junto con él, otros 25 usufructuarios, la mayor parte integrantes de la cooperativa de créditos y servicios Humberto Estupiñán, realizan igual faena. Todos devienen grupo de choque de la Empresa Agropecuaria Guatemala, responsable de expandir el arroz en más de 1 700 hectáreas, intención por materializar en el 2020, promovida por el Programa de Desarrollo Integral del municipio de Mayarí.
POTENCIAL Y VENTAJAS POR EXPLOTAR
Estudios de factibilidad orientados por el Ministerio de Economía y Planificación demuestran que en el área a poner en uso es viable lograr más de 7 000 toneladas de arroz cáscara-húmedo, el 50,2 % de las cuales sería lo posible a consumir después de molinadas.
También se dispone de abundante agua. Hoy, la presa Mayarí, elemento esencial de la vasta red de canales y otros tipos de obras integrantes del Trasvase Este-Oeste, retiene 354 millones de metros cúbicos.
La permanente disponibilidad del líquido facilitará sembrar en la temporada de frío (15 de noviembre hasta el final de febrero) una considerable parte de las áreas a explotar, señala el Máster en Ciencias Agrícolas Carlos Nelson Escalona, especialista de la Empresa Agroindustrial de Granos Gibara.
Así, argumenta el también coordinador provincial del Proyecto Vietnam–Cuba para el fomento del arroz, al sembrar en frío, etapa en la que el grano expresa su mayor potencial de rendimiento, igualmente es posible hacerlo en primavera.
“Resultado de los estudios realizados, está previsto doblar el 40 % de las áreas (volver a sembrar). La provincia de Granma, una de las que más siembra, hace esto en el 30 % de las tierras que cultiva”, razona.
Por desdicha, en las dos cosechas realizadas hasta la fecha, no se ha logrado el doblaje. Entre otras dificultades, a la Empresa Agropecuaria Guatemala le faltó financiamiento el pasado año y no pudo adquirir a tiempo los insumos necesarios para la preparación de tierras. La carencia de dinero postergó a la vez los pagos de la cosecha a los productores.
Cuando muchos de ellos acudieron al Banco de Créditos y Comercio (Bandec), este, tras analizar la situación, decidió otorgar sumas por solicitante que no excedieran los 20 000 pesos, cuantía por debajo de lo necesitado en varios casos.
Para Carlos Nelson el Bandec actuó con el propósito de preservar el dinero del Estado. Tuvo en cuenta que los productores no estaban en capacidad de dar garantías de devolución de créditos por sumas mayores a las que decidió conceder.
Las lecciones de esta situación son varias. Una indica que la Empresa Agropecuaria debe manejar a punta de lápiz sus finanzas para poder cumplir los compromisos. Otra, advierte a los cosecheros que en lo adelante, en la medida en que tengan ganancias, deben dejar reservas para momentos de emergencia.
MARCHA A RITMO ACELERADO
Según los directivos de la Empresa Agropecuaria Guatemala, antes del 30 de junio tendrán sembradas unas 350 hectáreas. Este propósito será logrado si las fuerzas del Ministerio de la Construcción realizan las labores ingenieras contratadas.
Por el cronograma de ejecución, el Bloque 6 está próximo a entrar en explotación. Sus 60 hectáreas serán responsabilidad de una granja estatal.
Le seguirá el Bloque 7 (75 hectáreas más), en el sitio conocido como “El 26”, en las cercanías de Guaro. En correspondencia con el avance actual, está previsto ponerlo en uso en mayo. La delimitación de las parcelas va acompañada de la excavación de un enorme reservorio, tarea que proporciona el material base para los canales de riego e interconexión de bloques.
Información aportada por el técnico René Charón Ochoa, al frente de la unidad básica de la Construcción que asume los contratos, indica que la magnitud de los mismos en el 2015 rondará los 15 millones de pesos.
Tal cantidad resulta similar a la invertida en el territorio en esta lid a favor de la producción arrocera desde el 2012 hasta hoy, de acuerdo con datos brindados por Nivardo Ibarra, director de la Empresa Agropecuaria Guatemala.
Tan pronto concluyen los trabajos ingenieros en las áreas, incorporan nuevos usufructuarios al Programa del Arroz, en respuesta a la estrategia puesta en marcha. Se constata en el Bloque 5, en la zona de Manacal, donde Osvaldo Sarmiento Perdomo recién plantó 10,5 hectáreas, dedicadas tiempo atrás a la ganadería, tras ser beneficiado por el Decreto Ley 300. Su hermano Octavio hizo lo mismo en otras 9,3 hectáreas. Ambos esperan tener buenos rendimientos en su primera cosecha, porque le están poniendo el corazón.
Sobre la atención brindada por la empresa, Osvaldo plantea que la preparación de tierra ha estado en línea con las necesidades. Asimismo, le llegaron a tiempo la semilla, los fertilizantes (potasio, fósforo, urea) y los productos para combatir las malas hierbas y las plagas.
Esta vez la campaña ha tenido mejor organización, asegura Evelgi Betancourt Argota, director de la UEB Agroindustrial de Granos de la empresa. Toma de ejemplo el uso más racional y eficiente del pelotón de tractores dedicado especialmente a prestar servicios de preparación de suelos.
Por las mismas razones, agrega, cuando comience la recogida del grano se sacará más provecho a los demás equipos, donados en su mayoría por el Proyecto Vietnam-Cuba. Forman parte de la apreciada contribución tres mini-combinadas capaces de cortar hasta 15 toneladas diariamente.
Con el afán de sellar grietas, la empresa intensifica la colaboración con especialistas de la Estación de Investigaciones de Granos Jucarito, de la provincia de Granma. También gestionó el adiestramiento de un topógrafo para desempeñarse en las áreas arroceras y facilitó a la CCS Humberto Estupiñán la incorporación de un técnico en sanidad vegetal, encargado de revisar las siembras, combatir las plagas y enfermedades y asesorar a los productores.
AGROINDUSTRIA AL BATE
Falta poco para la apertura en la zona de Guaro, se anuncia la apertura de un centro concebido para secar, reposar, moler y envasar arroz. Si imposible resulta pasar por alto su dilatado proceso inversionista, debido a varias insuficiencias, es inevitable destacar que la instalación completa el ciclo cultivo-procesamiento y le concede la integralidad necesaria al programa.
Los productores del municipio no tendrán que enviar el arroz a instalaciones de similar uso en el territorio de Granma, como ocurrió en las dos cosechas realizadas. Las ganancias son muchas, porque será inferior el gasto de dinero en combustible y alquiler de medios de transporte. Por otra parte, la cascarilla, que posee diversos usos (uno es complemento para alimentación animal), queda en el territorio.
Con el propósito de operar los equipos en la primera fase de explotación, ha sido adiestrado un grupo de 12 trabajadores. Adriel Cedeño Viel, será uno de los controladores del funcionamiento del molino apto para procesar hasta 16 toneladas por jornada de 20 horas, y Vladimir García Cruzata estará a cargo de dos silos, cada uno de 50 toneladas de capacidad.
Para ambos, pasar de las labores netamente agrícolas a operarios de la industria, revela progreso y voluntad de elevar la producción de alimentos, fines indiscutibles de quienes toman parte en el Programa del Arroz en marcha aquí.













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Jose R Oro dijo:
1
24 de abril de 2015
09:20:34
alex dijo:
2
24 de abril de 2015
21:54:52
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