
HOLGUÍN.— En plena campaña antivectorial está el Centro Provincial de Electromedicina tras asumir la recuperación de termonebulizadores, nomenclatura técnica con que se conoce a las motomochilas y “bazucas” operadas por el personal responsable de fumigar viviendas e instalaciones sociales y estatales.
Al expediente de racionalizaciones e innovaciones del centro se incorpora el alta de dos equipos de similar función, diseñados para su uso en vehículos y cubrir así grandes espacios.
Ambos estaban de baja por deficiencias en el sistema eléctrico y falta de componentes sensibles, entre ellos termostatos; sin embargo, los especialistas de la entidad combinaron los conocimientos con la búsqueda de alternativas y los echaron a andar, comunica el vicedirector técnico, Eladio Palacios Tarafa.
El empuje mostrado en este rol emergente es el mismo que los condujo el pasado año a recuperar, de conjunto con los centros territoriales de la especialidad ubicados en Sagua de Tánamo, Mayarí y Banes, unos 13 000 muebles clínicos.
La prioridad fue otorgada a los hospitales Vladimir Ilich Lenin, Lucía Íñiguez Landín y Octavio de la Concepción de la Pedraja (pediátrico), al Centro Psicopedagógico y el Hogar de Ancianos Jesús Menéndez, en la ciudad de Holguín.
También recuperaron más de 700 equipos médicos. La lista de estos, descrita por el director del centro, Luis E.
Almaguer, contiene, entre otros, autoclaves de esterilización, biseladoras de lentes para espejuelos, destiladoras de agua, lámparas infrarrojas, entre otros.
Con la reanimación de esos equipos, por el concepto de recuperación y fabricación de piezas de repuesto, ahorraron más de 473 000 pesos, anuncia. A cualquiera de los miembros de las brigadas del colectivo le resulta habitual recorrer centros asistenciales de la provincia con el fin de reparar equipos, relatan Armando Rodríguez y Yodanis Fernández, quienes están a punto de devolver, listo para el trabajo, un compresor perteneciente a una consulta estomatológica situada en el municipio de Moa.
“A este le adaptamos aros de grafito. Puede trabajar sin problemas unos seis o siete años más”, afirma Armando. Además dijo que planea poner de alta, otro compresor con más de 15 años de servicios.
Los integrantes del colectivo también emprenden el montaje de equipos novedosos, como ocurrió en el Centro de Reproducción Asistida y las áreas correspondientes a Cobalto Terapia y Rayos Gamma, en el Hospital Lenin, donde hoy intervienen en el ensamblaje de una planta de tratamiento de agua para hemodiálisis.
Esta última no es una labor casual, porque la atención a los medios empleados en la prestación de ese servicio vital para centenares de enfermos está entre las prioridades de trabajo. Baste con decir que hace poco recibieron componentes nuevos para los riñones artificiales y los instalaron apenas los tuvieron en las manos.
Tal faena garantiza a la Salud Pública en Holguín un alto coeficiente técnico de los equipos en uso, asunto en el que no puede obviarse que más del 30 % de los mismos, según dato ofrecido por Luis E. Almaguer, rebasa los 25 años de explotación. Obvio, el trabajo abunda en este colectivo, pero no es motivo de quejas. Ante el número de tareas aflora el humor y aparece aquello de que “aquí nunca escampa”.













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Luis Enrique dijo:
1
19 de febrero de 2015
08:50:27
vladimir electromedico dijo:
2
19 de febrero de 2015
12:58:08
Valle Gestion Tecnologica dijo:
3
20 de febrero de 2015
09:02:11
eneas dijo:
4
20 de febrero de 2015
10:39:10
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