HOLGUÍN.— El hecho es lamentable. En la Fábrica de Implementos Ortopédicos de esta provincia no se saca provecho a varios equipos que muchos centros del país quisieran tener a mano.
Conforman el conjunto de referencia una máquina de inyección de plástico y una dobladora de tubos (ambas con control numérico), una cámara de pintura electrolítica, una prensa y una moledora de plástico.
Clasificados de segunda mano, llegaron espaciadamente a partir del 2000, donados por una entidad europea que atiende discapacitados. Con el acuerdo de las autoridades del gobierno de la provincia se decidió instalarlos en la citada fábrica, entonces perteneciente al Centro Nacional de Ortopedia Técnica (Cenot) y subordinada desde mediados del 2012 a la Dirección Provincial de Salud Pública.
En la fase inicial estaba previsto ensamblar sillas de rueda. Tal y como se comprometieron, los donantes suministraron piezas plásticas y metálicas, telas anti-escaras y otros componentes, con los cuales armaron 500 unidades. El lote fue distribuido gratuitamente a instituciones médicas y miembros de la Asociación Cubana de Limitados Físico Motores (Aclifim).
La segunda fase, o sea, la fabricación, nunca se materializó. Para hacerla realidad era necesario disponer de materia prima, lo cual los donantes dejaron claro que correría a cargo de la parte cubana.
Tampoco fructificó la intención de fabricar bastones, muletas, andadores y otros medios clasificados en la categoría de ayuda técnica, idea en la que pusieron empeño y talento especialistas de la Universidad Oscar Lucero Moya.
En la búsqueda de argumentos que expliquen el frustrado propósito, a finales del pasado año este reportero contactó por vía telefónica desde la ciudad de los parques con el director del Cenot, quien respondió que en esa entidad siempre argumentaron la imposibilidad de obtener los recursos. En esa ocasión prometió, mediante el empleo del correo electrónico, una posterior precisión de los hechos, hasta hoy y después de reiteradas llamadas a su despacho, no ha habido respuesta.
SITUACIONES PARA PENSAR
Hasta el 2007 los equipos trabajaron ocasionalmente a modo de entrenamiento de los operarios. La máquina de inyección de plástico, que llegó con un solo molde, empleó algunos de esos dispositivos prestados por la Hilandería de Gibara hasta que falló el sistema de control, problema aún sin solucionar.
No se puede en este caso pasar por alto la falta de dinero para reponer el monitor dañado, pero es cierto que a la fábrica y a la dirección provincial de Salud Pública les ha fallado la convocatoria a innovadores de este u otros sectores. Igual no se han completado los moldes porque se ha desperdiciado la oportunidad de encargarlos a industrias del territorio con posibilidades de fabricarlos.
La dobladora de tubos está completamente apta. Hace poco intervino en la producción cooperada de elementos necesarios para poner en funcionamiento un parque infantil.
Mejor suerte ha corrido la cámara de pintura, que se usa de forma similar a la que se emplea en otros sitios. Sin embargo, la salida encontrada convierte en pieza de museo a la pistola especialmente diseñada para esparcir la pintura electrolítica, recurso este último que nunca ha llegado al centro. Así se anula un proceso que garantiza productos con superior terminación.
Al analizar el largo periodo en el que las máquinas no han rendido los resultados deseados, es evidente que un primer fallo estuvo en no especificar, al parecer, las condiciones que sostendrían el proyecto, cosa que debieron dejar claro las autoridades del Ministerio de Salud Pública desde el primer instante.
Al respecto, la política económica y social del Partido y la Revolución es clara. En su Lineamiento 108, registra que debe garantizarse que todas las acciones de colaboración internacional que Cuba recibe estén incluidas en el plan de la economía, de manera que la integralidad de las mismas esté asegurada.
También es una realidad que ha faltado un enfoque integral para hacer funcionar los equipos una vez que quedaron a disposición absoluta de la parte cubana. Eddy Rodolfo Fernández, administrador del establecimiento, y Vladimir Rodríguez Cobiella, jefe de una de las brigadas, afirman que han abordado reiteradamente el tema en reuniones del sindicato y en encuentros con diversos funcionarios del Minsap, pero nunca ha aparecido la respuesta.
Tal vez si pertenecieran a otro sector, como aquellos que agrupan entidades que prestan servicios similares, ya estarían solucionados los problemas de los equipos y la disponibilidad de recursos para hacerlos funcionar, plantea Eddy, quien pone sobre el tapete un tópico que no puede pasar inadvertido.
Al respecto, llama la atención lo que menciona Alexis Hernández Carralero, director de la fábrica de muebles metálicos de Holguín, una de las instalaciones cercanas a la Fábrica de Implementos Ortopédicos, quien estima que la economía del país pierde con la actual situación. Algunos de los equipos que hoy el vecino no emplea, acota, tienen más posibilidades productivas que los propios.
Explica que ambos colectivos podrían integrarse. A fin de cuentas su establecimiento también asume contratos mediante los cuales presta diversos servicios a Salud Pública, entre ellos la reparación de camas y otros tipos de muebles usados en hospitales y policlínicos.
Hubo momentos en los que las autoridades del gobierno de la provincia pensaron en la posibilidad de la unificación, refiere. “Por supuesto que la decisión final, facultad de los ministerios a los que pertenecemos, impone una evaluación a fondo”, declara.
INQUIETUDES VIGENTES
La provincia de Holguín es la tercera del país con mayor nivel de envejecimiento de la población (17,3 %), asegura la doctora Nitzabel Álvarez del Pino, a cargo del Departamento del Adulto Mayor de la Dirección Provincial de Salud.
En la medida en que las personas alcanzan esa categoría, dice, también crece el número de discapacitados, quienes suman hoy en el territorio, según el registro vigente, unos 6 900, apremiados de algún tipo de ayuda técnica, lo que contempla muchas veces el uso de sillas de rueda.
Del uso de uno de esos medios depende la locomoción de Alejandro Vargas Barreto, presidente de la Aclifim en Holguín. Es obvio que le duele lo que ocurre con el fallido proyecto.
“En el 2014 recibimos 194 unidades provenientes de la fábrica Minerva, lo cual es insuficiente. Hoy mismo necesitamos algo más de 200 para nuestros afiliados”, añade.
A Floraida Leyva Leyva, responsable del departamento de Apoyo Técnico de la Fábrica de Implementos Ortopédicos, que también presta el servicio de alquiler de sillas de rueda, la abruman las solicitudes provenientes de personas residentes en el perímetro de la ciudad de Holguín, único espacio que pueden cubrir hoy.
“Tenemos 282 y todas están en manos de pacientes, la mayoría ancianos. Hemos tenido que organizar un escalafón para ofertarlas en la medida en que se liberen, aunque estas se alquilan por un periodo de un año, tras lo cual hay derecho a renovar el contrato. Por eso no es fácil obtenerlas”.
Al abordar estas inquietudes, la doctora Elizabeth Segura Sierra, directora de Salud Pública en la provincia, aclara que están en marcha acciones organizativas para concretar la subordinación de la Fábrica de Implementos Ortopédicos al Taller de Electromedicina del territorio.
Esta entidad, señala, será independiente, con presupuesto capaz de resolver sus necesidades logísticas, de ahí que debe aprovechar las capacidades instaladas en el establecimiento que incorporará con la misión de concentrarse en la reparación de sillas de rueda, camas, sillones de estomatología y mobiliario médico en general.
Las autoridades de Salud Pública de la provincia y la nación, deben emprender acciones en conjunto con los órganos de gobierno, y pensar realmente si es conveniente mantener el establecimiento o entregarlo a otro ministerio, con estructura y funciones aptas para emprender la planificación de la adquisición de los componentes de complejos medios técnicos de producción, materias primas e insumos en general.
El análisis de los pasos a seguir en esta situación, que ha permanecido sin solución por tan extenso periodo a la vista de muchos actores sociales, debe ser realmente integral, como dictan las complejidades del ámbito económico del país.
También se requiere de mucha sensibilidad. De por medio están ancianos, discapacitados, enfermos u otras personas necesitadas de tan importante apoyo.













COMENTAR
Freddy Pérez Cabrera dijo:
1
13 de febrero de 2015
07:51:02
Dámaso dijo:
2
13 de febrero de 2015
09:31:42
Gero dijo:
3
13 de febrero de 2015
17:57:04
Responder comentario