
LAS TUNAS.— Los estudios de factibilidad arrojaron luz. Concretar bien los detalles en la práctica era entonces fundamental. Aquella instalación para producir materiales de construcción, ubicada en la zona de Becerra, en la ciudad de Las Tunas, podía insertar un nuevo renglón, exótico según algunos, por la capacidad de sustituir o reducir importaciones.
Concebido a filo de trazo, cálculo y centavo, el proyecto para producir el llamado cemento cola gustó y atrajo financiamiento nacional, sobre todo para asuntos de materia prima, porque como explica Juan Antonio Góngora Mena, director adjunto de la empresa provincial de mantenimiento de la construcción, el talento creador permitió rescatar, aprovechar y poner en función de esa idea equipos ubicados allí mismo.
Áridos como la arena sílice (procedente de Sancti Spíritus) y carbonato de calcio, traído de Las Parras, en suelo tunero o de la vecina provincia de Granma, confirman lo conveniente que puede resultar el empleo adecuado y sin perjuicio para el medio ambiente, de recursos naturales asentados dentro de la geografía nacional y reservar gastos de compra en el exterior solo para productos imprescindibles, como ocurre con ciertos aditivos, en este caso concreto.
De acuerdo con estadísticas al año de su despegue productivo este cemento dejó utilidades por casi 16 000 CUC, 4 783 de ellos aportados al Gobierno del territorio para enfrentar necesidades locales.
El cemento cola es un producto adhesivo compuesto por cemento gris o blanco, elementos minerales de naturaleza silícea o caliza y algunos aditivos, con el propósito de ser usado en el “enchape” o colocación de baldosas de cerámica en pisos o paredes, ya sean interiores o exteriores.
Listo para recibir la proporción correspondiente de agua y ser empleado, este cemento acentúa su aplicación en obras sociales, patrimoniales, productivas, así como en actividades de albañilería dentro del entorno familiar o residencial.
De hecho, afirma Odalys Nieves Marchán, directiva en el Grupo empresarial de comercio en Las Tunas, “el cemento cola ha tenido notable aceptación en tiendas de todo el territorio donde se realiza la venta de materiales de construcción”.
Producirlo es un primer paso. Asegurar eficiencia en el proceso, estabilidad, calidad del producto y posibilidades de acceso a él resulta no menos importante. Más de 600 toneladas han entregado hasta la fecha los trabajadores que laboran en ese renglón. Por lo general, la demanda en torno a productos así no suele declinar. Los áridos están ahí, el proyecto se afianza, genera ingresos y ayuda a paliar necesidades. Siga entonces la mirada más en la naturaleza del entorno que en la bodega de buques por arribar.


















COMENTAR
leo dijo:
1
11 de septiembre de 2014
09:18:20
Jge dijo:
2
11 de septiembre de 2014
11:18:23
Julio F dijo:
3
11 de septiembre de 2014
11:30:38
Ricardo dijo:
4
8 de diciembre de 2022
19:52:11
YADIRA RODRÍGUEZ Respondió:
29 de abril de 2023
13:14:01
Responder comentario