
PINAR DEL RÍO.— En materia de ganadería, sobrepasar la barrera de los 1 000 litros diarios de leche constituye un resultado que en las condiciones actuales, solo unas pocas vaquerías consiguen durante los meses pico de la producción. Tanto es así, que incluso las mejores unidades pueden pasar varios años sin lograrlo.
Dadas las dimensiones de los depósitos refrigerados existentes en ellas para recepcionar el alimento (también de 1 000 litros), los ganaderos suelen asociar el arribo a esa cifra con el llenado de tales recipientes.
De ahí que Orlando Franco, director técnico de la Empresa Pecuaria Genética Camilo Cienfuegos, ubicada en el municipio pinareño de Consolación del Sur, en lugar de acudir a los números para hablar del despegue que va teniendo la entidad, prefiera decir que ya son tres las vaquerías que llenan el tanque diariamente.
Entre ellas la 122, que lo ha venido haciendo desde principios de mayo, con un promedio de más de 10 litros por vaca en ordeño (algunas de las cuales superan incluso los 20 litros), y la 120, que no alcanzaba este nivel productivo desde el 2006.
Según Franco, no se trata de hechos fortuitos, sino del resultado del esfuerzo que se ha venido haciendo para rescatar una actividad que sufrió severamente los efectos del periodo especial.
“En el último año, por ejemplo, reactivamos la producción de silos, algo que hacía 18 años que no se realizaba. En total, fueron 2 300 toneladas almacenadas, las cuales nos permitieron mejorar la alimentación de nuestros animales durante los meses de seca.
“Además, se ha estado potenciando la recogida de los residuos de cosecha (unas 3 000 toneladas durante el 2013), la siembra de pastos en todas las unidades, y también el rigor de la técnica ganadera. Tal es el caso de la alimentación diferenciada de la vaca en el último tercio de la gestación”, explica el directivo.
“Todo esto, unido a una serie de prácticas que hasta en los años más duros lograron mantenerse, como el acuartonamiento con cercas electrificadas, el ordeño mecanizado y el doble ordeño”, añade.
Gracias a ello, en lo que va de año se han obtenido de manera general 145 mil litros más de los pactados, en un plan que prevé cerrar el 2014 con 4,8 millones, en las 38 vaquerías pertenecientes al sector estatal. “En estos momentos, estamos sacando alrededor de 2 000 litros diarios por encima de lo planificado”, añade Franco.
Jesuceidy Quiñones, jefe de la vaquería 121, una unidad que hacía años que no llegaba a los 1 000 litros diarios, coincide en que “los resultados no salen de la nada".
"No somos magos. En ganadería, la producción depende de un trabajo estable”, dice. Por tanto, asegura que el repunte experimentado por la 121 es el reflejo de cuanto se ha venido haciendo desde el punto de vista técnico.
Entre las acciones realizadas, señala la atención a las 196 vacas (96 de ellas en ordeño), sobre todo a las recién paridas; la organización en grupos de acuerdo con sus rendimientos, la adecuada rotación en los cuartones.
“En esta vaquería tenemos 115 y todos están levantados. Si usted los recorre no va a ver ni un solo tramo de cerca en el piso”.
Por su parte, Rodolfo Pérez, jefe de la vaquería 120, considera que también la disponibilidad de forrajes ha empezado a expresarse en la producción.
“Desde las 10:30 a.m., hasta las tres o las cuatro de la tarde, el ganado se traslada desde los pastizales a las naves de sombra, para evitar que el sol lo castigue. Pero en ese tiempo, hemos logrado que se siga alimentando gracias a las áreas de caña y kingrass”, explica Rodolfo.
En los primeros cinco meses del año, todo ello habría contribuido a obtener 194 200 litros más que en el mismo periodo del 2013. No obstante, el director técnico de la Camilo Cienfuegos advierte que, a pesar de las fuertes limitaciones de recursos y medios, todavía es posible seguir mejorando esas cifras.
Para ello, afirma, se continúa insistiendo en la necesidad de suplir la falta de equipos para la rehabilitación y la siembra de pastos, con el uso de la tracción animal; en incrementar el aprovechamiento de los residuos de cosecha, en el manejo adecuado de los rebaños, para que lejos de constituir una excepción, cada vez sea mayor el número de vaquerías que logren llenar sus tanques.



















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CCasimiro Delgado Torres dijo:
1
29 de agosto de 2014
13:38:50
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