“…y para formar esas futuras generaciones, lo esencial es la semilla, lo esencial es el maestro.”

CAMAGÜEY.— Alianet Checa Acosta acaba de ver materializados los sueños de pequeña: en sus manos sostiene con especial cariño el diploma de graduada de la Escuela Pedagógica Nicolás Guillén, de esta provincia, luego de cuatro años de estudios para formarse como maestra de la enseñanza preescolar.
“Llegó, por fin, el anhelado momento que todos esperábamos y eso se lo debemos, en primer lugar, a los profesores, que tanta pasión y empeño pusieron en nuestra formación y en hacernos mejores seres humanos”, reconoce la joven floridana, quien figura entre los mejores graduados de esta primera promoción.
Al igual que Alianet, cerca de 500 muchachos y muchachas se estrenarán oficialmente en septiembre próximo como docentes, una experiencia única que les permitirá aplicar los conocimientos adquiridos en una profesión donde la superación constante y la entrega personal constituyen importantes cartas de triunfo.
“Fui ubicada como educadora en el círculo infantil Semillitas del futuro, de Florida, centro en el que espero no sentirme extraña, pues allí mismo hice las prácticas y logré compenetrarme con su colectivo de trabajadores y con las especificidades de la labor educativa con los pequeños.”
—¿Tienes algún antecedente familiar vinculado al magisterio?
—Ninguno. Mi mamá trabaja en la Dirección Municipal de la Vivienda y mi papá es electricista en el Central Agramonte. Sin embargo, lo importante es que recibí de ellos el aliento y el apoyo necesarios, siempre pendientes de todo, para perseverar en la decisión asumida de formarme como maestra.
—¿Alguna preferencia por el trabajo con los más pequeñines?
—Sí. Me encanta trabajar con los niños, en especial los de edad preescolar. Cuento con los conocimientos necesarios para asumir la tarea, pero viene ahora la experiencia práctica en los salones del círculo infantil, que es donde de verdad se adquieren las habilidades imprescindibles.
—¿Qué opinas sobre la validez de la reapertura de este tipo de escuelas?
—Considero que ha sido una idea excelente. Esta es la primera graduación del curso de formación de maestros, pero vendrán otras que garantizarán poco a poco la estabilidad de la fuerza docente en la provincia y asegurarán el relevo lógico en enseñanzas tan importantes como la preescolar, la primaria y la especial.
—¿A qué te compromete el diploma que acabas de recibir?
—Lo primero es que nos reconocemos herederos de una rica tradición pedagógica, lo que nos obliga a prestigiar también esta bella profesión con nuestra entrega absoluta, responsabilidad, rigor y disciplina a la educación, instrucción y formación de lo más preciado del país: su infancia.
—¿Qué sientes ahora al ver hechos realidad tus sueños de niña?
—Es un sentimiento difícil de describir. Por un lado, la alegría y satisfacción de culminar con buenas notas la carrera que escogí y, por otro, la enorme responsabilidad que representa estar a tono con las exigencias de un proceso docente-educativo que prioriza la formación de cubanos virtuosos, inteligentes, cultos y patriotas.
Pie: Alianet (al centro) comparte con sus compañeros el significativo momento en sus vidas. foto del autor


















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Linda dijo:
1
18 de julio de 2014
12:31:02
Carlos Simon "Carlitos" dijo:
2
18 de julio de 2014
14:10:26
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