PINAR DEL RÍO.— A solo un año de haberse empezado a fomentar en esta provincia, como parte de un proyecto enfocado en el desarrollo de la producción de granos y plantas oleaginosas, el cultivo del sorgo se extiende con sorprendente rapidez sobre las tierras pinareñas.
Tras una primera cosecha de apenas seis hectáreas (ha) en el 2013 dirigidas a la obtención de semillas, el área plantada ha crecido 104 veces hasta el momento (628 ha), y pudiera seguirse incrementando en lo que resta del 2014.
Lo mismo sucede con los productores que han accedido a plantarlo. De cuatro que se aventuraron a hacerlo un año atrás, solo en el municipio de Consolación del Sur, hoy existen más de 400.
Se trata de un resultado que nadie se habría atrevido a avizorar. Rogelio Ortúzar, uno de los primeros cuatro campesinos que aceptaron introducirlo en sus fincas, reconoce que “cuando empezamos en esta experiencia, no pensé que fuera a crecer tanto”.
No obstante, señala que en materia de agricultura suele prevalecer el viejo refrán de que vista hace fe. Por ello, “cuando se recolectaron las primeras áreas y los productores vieron los resultados, se decidieron a sembrar”, comenta Ortúzar.
Jorge Luis Argüelles, a cargo de la actividad de cultivos varios en la Empresa Integral y de Tabaco consolareña, explica que el fomento del sorgo partió de un proyecto que se lleva a cabo en tres municipios del país, entre los cuales figura Consolación del Sur.
“A través de esta iniciativa, el territorio ha sido beneficiado con la entrega de tecnología que permite el cierre del ciclo productivo, a partir de la entrada de implementos para la preparación de suelos, la siembra, la cosecha, y el beneficio de los granos”, precisa Argüelles.
Destinado básicamente a la obtención de semillas, y a la empresa porcina de la provincia para la alimentación animal (en la actualidad se introducen otras variedades que también pueden emplearse en el consumo humano), el sorgo posee entre sus virtudes, la posibilidad de cultivarse en cualquier época del año, y los altos rendimientos.
En comparación con el maíz, por ejemplo, los campesinos coinciden en que con el mismo paquete tecnológico, se puede obtener más del doble de la producción en una misma área.
Unido a ello, Roberto Barrabé, de la Cooperativa de Créditos y Servicios Pascual Martí, un campesino que ha logrado rendimientos de hasta cuatro toneladas por hectárea, destaca que se adapta muy bien a las tierras y al clima del territorio, mejora el suelo y posee altos contenidos de proteínas y azúcares.
“Creo que esta es una muy buena opción para poder solucionar el problema de la alimentación animal. Lo he usado tanto en los cerdos como en las aves, y en ambos casos ha dado buenos resultados”, dice.
Con esa convicción, tras una primera experiencia en dos hectáreas en el 2013, este año Roberto decidió extenderse a 30.
Aun cuando el crecimiento, en solo dos campañas, ha sido vertiginoso, los especialistas aseguran que este es apenas el comienzo.
Según Argüelles, solo en Consolación del Sur se pretende llegar en el 2015 a las 1 800 hectáreas, una cifra que implicaría sembrar casi el triple del área plantada este año.
En esa dirección, afirma que ya la empresa tiene en su plan de inversiones, las acciones necesarias para poder respaldar un crecimiento de tal magnitud.
Por otra parte, asegura que en el resto de la provincia también se prevé la introducción del sorgo, sobre todo como cultivo intercosecha en las tierras tabacaleras, a fin de aprovechar los medios de trabajo y los sistemas de riego existentes en ellas.
De esa manera, además de obtener importantes volúmenes de alimento animal, se estarán mejorando los suelos, para iniciar un nuevo ciclo, en el que, alternando con cultivos tradicionales como el tomate, los frijoles o el tabaco, millones de espigas de sorgo volverán a colorear de rojo los campos pinareños.













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Jorge Surós Santarén dijo:
1
27 de junio de 2014
06:50:06
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