
GÜINÍA DE MIRANDA, Villa Clara.—De Ismeisy López Moreno, la presidenta de la CPA Ángel Bombino, se cuentan muchas historias y leyendas en el lomerío villaclareño.
Algunas, pueden parecer algo exageradas, otras un poco más verosímiles. Unos dicen que tiene “la recta a más de 90 millas”, otros que esa “gorda” trabaja por diez hombres a quienes no les resulta difícil ser gobernados por una mujer de uñas tan largas y pintadas. Lo cierto es que ella manda, y lo hace muy bien.
Fue el recién fallecido Félix González Viego, quien fuera presidente de la ANAP, el que la bautizó como La Condesa de Güinía, un sobrenombre que se corresponde con la autoridad y el prestigio ganado por la fémina en la comarca de La Sabana.
Precisamente, González Viego, entonces máximo dirigente de la organización campesina en Villa Clara, fue quien le pidió en el 2008 a Ismeisy, demostrar a los hombres de Manicaragua, que una fémina podía cambiar el rumbo de la cooperativa, la cual, por sus pobres resultados, estaba condenada a desaparecer.
Cuando rememora aquellos instantes, la presidenta de la Ángel Bombino, de Güinía de Miranda, no atina a saber a ciencia cierta por qué el líder anapista se fijó en ella. “Debe haber sido por lo molesta que yo me ponía en las asambleas cuando escuchaba a la antigua directiva de la CPA deshacerse en justificaciones ante la crítica situación económica de la entidad”, explica.
“Para asombro mío, la propuesta fue aceptada por unanimidad. Aquella noche no dormí pensando en que no podía fallar a la confianza depositada. Recuerdo que mi esposo dijo: ‘tú estás loca, te has metido en camisa de once varas’, a lo cual respondí, ‘lo único que quiero es que me ayudes y tú verás como voy a salir adelante’”, rememora la ingeniera.
En 1998 ella se había graduado de Agronomía, siendo ubicada en esa cooperativa. Entonces corrían tiempos difíciles, donde no se le prestaba la atención requerida a los cafetales, pero también era cierto que debían buscarse alternativas para hacer rentable a la entidad, y en eso pensaron los miembros del colectivo, que ella podía resolver aquel dilema.
“Cuando comencé, los rendimientos por hectáreas eran muy pobres, al igual que el número de plantaciones por campo. Todo ello llevó a tener una deuda con el banco de más de 200 mil pesos”, explica la presidenta, quien ante la disyuntiva reorganizó la junta directiva y propuso a todos trabajar sin descanso para cambiar aquel panorama desolador.
Debía recuperarse el café, que era nuestra razón de ser, pero además había que diversificar las producciones para mejorar el estado financiero de la cooperativa, señala, para lo cual propuso iniciar la ceba de toros, criar cerdos y fortalecer la actividad forestal, entre otras actividades.
Al hablar sobre el tema, Lino Turiño Pérez, trabajador de la entidad recuerda cómo los tres primeros años fueron difíciles, pero la gente comenzó a ver una pequeña luz en el horizonte. Sin mentirnos jamás, ella nos hablaba claro y pedía trabajar mirando al futuro con optimismo. Eso hicimos, y no nos arrepentimos de haber confiado la dirección de la CPA a una mujer.
Por su parte Ramona Díaz Bombino señala que hace tres años ya estaban obteniendo ganancias y han mejorado los resultados productivos, lo cual se traduce en superiores anticipos y utilidades, y todo, gracias a la labor desarrollada por Ismeisy.
“Si yo estoy aquí es por ella, quien me dijo: ‘dile a tu esposo que no sea tan machista y te permita trabajar; tú verás como mejora tu economía y la de la familia’, y así ha sido”.
Entre las principales actividades desarrolladas por los socios de la CPA para revertir la situación, figuraron el incremento de la población de los cafetales con variedades de calidad como el Arábico y Robusta, así como el fortalecimiento de las atenciones culturales a las plantaciones.
En cuanto a la ceba de toros, ya ha realizado varias, y para este año tiene previsto entregar 30, siempre con más de 420 kilogramos de peso, de los cuales ya vendió los primeros diez. También está incorporada a los convenios de ceba porcina, utilizando, además del pienso suministrado por la Empresa Porcina, muchos alimentos alternativos como el yogur de yuca.
También tiene un poblado vivero de café, con lo cual se autoabastece y es capaz de entregar a otras entidades, obteniendo así otros dividendos económicos.
Sobre el tema de la mujer en puestos de dirección, expresa que es una defensora a ultranza de esa posibilidad. “Creo, sin autosuficiencia, que somos mejores que los hombres en esta función, porque controlamos más y tenemos una mejor cultura del detalle. Fíjate si es así, que en mi junta directiva, de los siete miembros, cuatro somos del mal llamado sexo débil, y de los 30 socios, nueve son féminas”, explica.













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Claudio dijo:
1
3 de abril de 2014
10:09:27
Armando Cardona dijo:
2
3 de abril de 2014
12:20:36
El Oriental dijo:
3
3 de abril de 2014
16:56:49
Canario. dijo:
4
3 de abril de 2014
17:05:24
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