LAS TUNAS.— De continuar sucediendo, entonces pediría que otro "distraído (o distraída) no se apropie de los bloques, tal y como parece haber ocurrido en este caso.
Si no fuera posible ninguno de esos lógicos deseos, preferiría que nadie tirara restos de cartón, latas vacías, hojarasca vegetal y otros desechos —así— fuera de la estructura o dispositivo instalado para evacuar todo desperdicio que atente contra la salud humana.
Y si a pesar de todo ello continuaran esas negligencias, entonces preferiría un verdadero rabo de nube, que acabe con la inercia, la pasividad y la indiferencia de quienes debemos enfrentar, en todas partes y a cualquier hora tan impropias conductas.
¿Será mucho pedir dentro de los límites familiares, comunitarios e institucionales donde se enmarca la disciplina social?



















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