ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Banner
Junto a la imagen del hombre que tanto defendió el internacionalismo y la solidaridad, Eduardo se enorgullece de su misión cumplida. Foto: Leydis María Labrador

En medio de un cálido aplauso, llegó a su hogar en la ciudad cabecera del balcón del oriente, Eduardo Brito Pérez, licenciado en enfermería y especialista en Cuidados Intensivos, que estuvo batallando más de dos meses contra el nuevo coronavirus en Crema, Lombardía.

«No lo dudé ni un minuto cuando me convocaron. Desde el primer instante estuve dispuesto a cumplir esta misión». Así compartió con sus familiares y vecinos el profesional de la salud, quien varias veces  ha sido llevado por su vocación internacionalista a otras regiones del mundo, como miembro de la Brigada Henry Reeve, incluido el continente africano para enfrentar el ébola.

Varios reconocimientos le fueron entregados por parte de la Dirección Provincial de Salud, los CDR, su sindicato y su centro de trabajo. Foto: Leydis María Labrador

Veintitrés años avalan una historia de solidaridad entre Las Tunas y Lombardía. En 1997, se firmó el hermanamiento entre esta oriental provincia y el coordinamiento en esa región de la Asociación de amistad Italia-Cuba. En 1998, llegó hasta aquí la primera brigada de trabajo voluntario, integrada por hermanos italianos y desde entonces, nunca ha faltado su apoyo en cada una de las batallas ideológicas libradas por nuestro pueblo. Han laborado además en centros de deporte, cultura, educación, salud, con aporte de recursos materiales y financiamiento.

Esa historia, vibró muy fuerte durante su estancia en Lombardía, explicó a este medio de prensa el licenciado tunero.

«Fue muy emocionante encontrarnos todo el tiempo con personas que conocían a Cuba, que tenían pleno conocimiento de nuestra historia, incluso la historia de Las Tunas. Todos ellos fueron de gran apoyo, y unieron a su agradecimiento, la voluntad de que nos sintiéramos siempre acompañados».

Aunque todos lo llaman héroe, Eduardo siente que ese era su deber y por lo tanto, no había para él otro camino.

«Un hombre debe estar allí donde es más útil, donde el deber lo llama. Por eso yo hoy siento orgullo de poder decir que volví a mi patria con la misión cumplida. Estoy muy agradecido de las muestras de cariño de ambos pueblos, pero sobre todo del nuestro. Agradecido también a nuestro Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, por su preocupación y por sus palabras para nosotros».

Lágrimas de orgullo, de amor, de cubanía, fueron derramadas en el recibimiento de este humilde héroe. Reconocimientos de la Dirección Provincial de Salud, los CDR, su sindicato y su centro de trabajo, avalan el sentir de los agradecidos que durante dos meses lo aplaudieron cada noche y seguirán haciéndolo, por los que como él, también han dicho presentes al llamado del deber dentro y fuera de Cuba.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.