ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Banner
La elaboración de comida para el pueblo es muy importante en la actual coyuntura. Foto: Freddy Pérez Cabrera

Mientras un ejército de batas blancas y verdes batalla en nuestros hospitales, centros de aislamiento y otras instituciones de salud por preservar la vida de los enfermos y sospechosos de padecer la COVID-19, otros miles de cubanos, desde diferentes sectores de la sociedad, también libran su propia guerra en apoyo a esos profesionales y al pueblo al que se deben.

Entre ellos, destacan sobremanera, por la importancia de la labor que realizan, los trabajadores de Comercio y la Gastronomía, quienes de manera anónima, laboran jornadas interminables para garantizar la alimentación del pueblo, el lavado de la ropa empleada en nuestros hospitales o la confección de nasobucos, sábanas u otra prendas para las instituciones de salud, además de otras tareas.

En Villa Clara, por ejemplo, un total de 8 249 personas beneficiadas por el Sistema de Atención a la Familia (SAF), reciben a diario el servicio de alimentos en sus hogares; mientras otras 213 unidades elaboran comida para llevar o vender a domicilio; además de las 115 fondas y 101 restaurantes encargados de confeccionar más de 106 000 platos diarios, que son distribuidos en barrios y consejos populares, destacó Digna Morales Molina, directora del Grupo Empresarial del Comercio en el territorio.    

En este último caso se trata, al decir de la directiva, de platos elaborados a base de cerdo, carne de res, subproductos, arroces, embutidos, viandas y ensaladas, entre otros productos, cuyos precios oscilan entre los diez y 15 pesos, no así la comida que se le entrega a los abuelitos en sus casas, que es mucho más barata.

En ese sentido, destacó el rol desempeñado por los centros de elaboración de la provincia, donde a diario se elaboran miles de raciones de comida para ser distribuida en lugares muy puntuales de cada municipio, en coordinación con los puestos de mando establecidos por los Consejos de Defensa, explicó Morales Molina.

Asimismo, significativo ha sido el papel de las lavanderías pertenecientes a la Empresa de Servicios Técnicos Personales y del Hogar, donde se procesa toda la ropa empleada por los trabajadores de salud que atienden a los pacientes ingresados en los centros de aislamiento, y la usada por los enfermos.

Una muestra de esa labor es el trabajo desarrollado por los lavatines La Rotonda y la Marsellesa, de Santa Clara, donde se han esterilizado más de 71 000 kilogramos de prendas desde que comenzó la propagación de la pandemia en Cuba.

La confección de nasobucos y otras prendas ha resultado decisiva en el enfrentamiento al nuevo coronavirus. Foto: Freddy Pérez Cabrera

Según la explicación brindada por la administradora de La Rotonda, Yaimé Hernández López, allí se lava toda la indumentaria del personal médico, de servicios y de los pacientes, además de la ropa de cama, teniendo procesado hasta el momento 42 761 Kg de ropa; mientras en el taller La Marsellesa, se higienizaron 28 330, cifras que ponen muy en alto el prestigio de los trabajadores del Comercio y la Gastronomía en Villa Clara.

Según la directiva, en esas instalaciones se toman todas las medidas para evitar el contagio de sus trabajadores. «La ropa sucia viene en nylon sellado y primero se desinfesta en solución de cloro, luego se lava y más tarde es secada a una temperatura de 60 o 70 grados centígrados», explicó.

Importante también, ha sido la labor de las atelieres villaclareñas donde se confeccionan nasobucos, batas para el personal médico, sábanas y fundas, además de otras piezas destinadas a las instituciones sanitarias que hoy encabezan la batalla contra el nuevo coronavirus.

Así, por ejemplo, en la atelier  Nuevo Diseño, de Santa Clara, ya se han elaborado más de 20 000 nasobucos, según la explicación brindada por Noemy Ávila Bernal, administradora de la instalación, quien mencionó, además, la confección de ropa sanitaria y la reparación de toallas.

En total, en las atelieres de la provincia se han elaborado hasta la fecha más de 63 000 nasobucos para la población, una cifra impresionante que demuestra el compromiso de estos trabajadores con el sector y con su país.

El lavado de la ropa de los hospitales resulta una tarea de suma importancia. Foto: Freddy Pérez Cabrera
COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.