
Un estudio liderado por André Strauss, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Alemania, revela que la decapitación más antigua del continente podría haber tenido lugar hace 9.500 años en el este de Brasil.
El trabajo se basa en los restos humanos hallados en la cueva de Lapa do Santo en el centro-este de Brasil, que contiene evidencias de ocupación humana desde hace 12.000 años, y el lugar en el que en 2009 se descubrió el caso de arte rupestre más antiguo del nuevo mundo, según informa EFE.
En 2007, los investigadores encontraron fragmentos de un cuerpo enterrado, al que bautizaron ‘Entierro 26′, y que incluía un cráneo, una mandíbula, las seis primeras vértebras cervicales, y dos manos cortadas. Dichos restos fueron sometidos a técnicas de datación de radiocarbono por AMS para determinar su edad.
Además, la disposición de los restos lleva a los autores a pensar que probablemente se trataba de una decapitación ritualizada, es decir, que no es un trofeo de guerra, sino el resultado de un sofisticado rito mortuorio a un individuo local.
La decapitación era un acto común entre los nativos americanos (Inca, Nazca, Moche, Wari, Tiwanaco, entre otros).








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Ramón Suárez Torres dijo:
1
6 de octubre de 2015
12:58:43
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