ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Germán Mesa anunció a José Ignacio Bermúdez como el primer abridor. Foto: Mónica Ramírez

Santo Domingo.- El césped del legendario Estadio Quisqueya Juan Marichal contempla los últimos retoques de la selección cubana de beisbol antes del debut oficial en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo-2026.

A dos días del arranque del torneo, la tropa antillana probó variantes en un juego de preparación frente al conjunto anfitrión que concluyó con victoria cubana de 7-3.

Los dirigidos por Germán Mesa compilaron diez indiscutibles y jugaron sin errores. Ambos conjuntos utilizaron un lanzador por entrada para engrasar sus maquinarias, y en el desafío no hubo cuadrangulares por ningún equipo.

Los nuestros debutan el venidero viernes a las 11:00 de la mañana frente a Curazao. En medio de la práctica, conversamos en exclusiva con el director técnico del elenco cubano, el histórico torpedero Germán Mesa, quien analizó con serenidad la puesta a punto del picheo, la integración de las figuras contratadas en ligas extranjeras y la filosofía con la que afrontan la exigencia de subir a lo más alto del podio.

–La presencia temprana en Santo Domingo les ha permitido efectuar este tope de preparación en el Quisqueya. ¿Cuánto aporta este choque previo para evaluar al grupo antes del inicio de la competencia?

–Es un partido de una importancia enorme. Este choque de fogueo nos ayuda muchísimo a terminar de conformar la alineación titular y a evaluar el comportamiento competitivo de los muchachos bajo presión. Además, medirnos a la escuadra dominicana, que siempre presenta un equipo de primerísimo nivel, nos sirve de vara para saber exactamente dónde estamos parados antes del debut oficial.

–El equipo ha sufrido algunos ajustes y contratiempos en la recta final de la preparación. A solo 48 horas de romper el fuego, ¿cómo llega el grupo y qué nos puede adelantar sobre la rotación abridora?

–A pesar de las dificultades lógicas que hemos tenido en el camino, nosotros somos como los samuráis: siempre vamos hacia adelante, sin mirar atrás. En cuanto a la rotación, el plan inicial contempla al derecho José Ignacio Bermúdez como abridor.

«Detrás de él tenemos pensados a lanzadores como Randy Cueto, pero vamos paso a paso. No me gusta adelantarme demasiado con el picheo porque el torneo te va marcando pautas, pero la responsabilidad del choque inaugural recaerá en Bermúdez».

–En los últimos días se completó la incorporación de varios atletas que militan en ligas profesionales. ¿Cómo valora la inclusión de estas piezas en la dinámica?

–Era, precisamente, el engranaje que nos estaba faltando. Ya pudimos realizar dos entrenamientos completos con el grupo consolidado en Cuba y este juego de preparación en Santo Domingo nos da la confirmación real de cómo están.

«Aunque la comisión técnica y los agentes internacionales nos mantenían informados con estadísticas y datos constantes, yo soy de los que piensan que "vista hace fe". A mí me gusta ver al jugador en el terreno, evaluar su forma física con mis propios ojos y no quedarme solo con lo que dice un papel».

–Se ha especulado sobre dudas en el cuadro, especialmente en la segunda base. ¿Tiene ya definida la alineación abridora para el torneo?

–Sí, la alineación está prácticamente definida. Hoy saltamos al terreno con una estructura que esperamos sea la titular.

«Aquí cada atleta conoce el rol que le toca desempeñar dentro del equipo, por ahí no tenemos ningún tipo de fisura. Salimos nueve a jugar, y aunque no sabemos cuántos terminarán el torneo como titulares, los que están en el banco se hallan listos para responder en el momento en que se les llame. No tengo dudas con el grupo que va a comenzar».

–¿Qué información maneja el cuerpo técnico sobre rivales complejos como Curazao o la propia República Dominicana?

–El trabajo del grupo de análisis estadístico y sabermetría ha sido sumamente serio y profesional; aprovecho para felicitar a los muchachos de esa área por la ayuda tan grande que nos han brindado.

«Ya disponemos de radiografías completas sobre los lanzadores y bateadores contrarios. Esa información se le ha estado transfiriendo de forma individual a nuestros pitchers y bateadores. A partir de hoy cerramos ese ciclo para ir con un plan de juego mucho más preciso contra cada rival».

–En Cuba se suele decir que cualquier resultado en el beisbol que no sea la medalla de oro se considera un fracaso. ¿Cómo gestiona esa exigencia con sus dirigidos?

–Soy del criterio de que lo peor que podemos hacer como cuerpo técnico es transmitirle a los peloteros esa presión asfixiante de que «hay que ganar el primer lugar de forma obligatoria». Yo le digo a los muchachos que salgan a jugar y a divertirse.

«No nos presiona el reto que tenemos por delante; al final, el terreno es el que tiene la última palabra. Yo fui parte de la selección nacional durante muchos años y sé perfectamente lo que significa el beisbol para nuestro pueblo. Los jugadores también lo saben, no hace falta recordárselo todos los días. Lo que nos toca a nosotros es salir a jugar al beisbol con alegría y disciplina; el resultado saldrá solo».

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