Siempre he escuchado decir que el pitcheo es el 75 % de las posibilidades de triunfo de un equipo de béisbol. Esa fue la principal virtud del equipo de Estados Unidos, capaz de reducir la ofensiva de Cuba a un solo indiscutible, para salir airoso con marcador de 5 carreras por 2.
Roger Machado hizo lo correcto, cambiar su alineación ante un lanzador zurdo, sacar a jugar a Urmary Guerra y colocar a Malleta en el séptimo turno. Pero cuando Nate Smith perdió el control en el segundo capítulo y el jit de Raúl González remolcó dos carreras nadie podía suponer que después retiraría a trece hombres por su turno, apoyado en una curva que rompió la mayoría de las veces en la zona de strike. Después vendrían Casey Coleman y el cerrador Josh Hader, este último sacando los tres últimos outs por la vía de los strikes.
También era difícil creer que Freddy Asiel Álvarez se repondría de un inicio muy incierto, permitiendo tres imparables consecutivos, uno de ellos jonrón del torpedero Andy Padrino. Pero lo hizo y consiguió colgar cuatro escones antes de cederle el puesto a Liván Moinelo después del decisivo doblete de Tyler Pastornicky sobre una recta al medio, su lanzamiento número 96.
Fue una noche aciaga para Frederich Cepeda engullendo cuatro ponches, aunque el resto de sus compañeros tampoco aportó nada a la causa. Este lunes, desde las 12 el día, jugarán ante Puerto Rico.



COMENTAR
yadira dijo:
21
13 de julio de 2015
16:48:04
Lázaro Tito Valdés León dijo:
22
13 de julio de 2015
17:20:47
Ruben dijo:
23
13 de julio de 2015
18:39:58
Diestra dijo:
24
14 de julio de 2015
08:35:03
Responder comentario