Durante mi vida he encontrado diferentes motivaciones por las cuales levantarme cada día; pero desde que soy padre, esa responsabilidad tan hermosa que constituye la paternidad se convirtió en mi principal motor.
Nunca pensé que fuese algo fácil, pero tampoco alcancé a comprender cuántos esfuerzos, desvelos, temores y alegrías podría proporcionarme hasta que lo sentí en carne propia, y así entendí mucho mejor a mi papá.
Cada paso, caída, balbuceo, palabra, diente, sonrisa, es motivo de algarabía, de mil emociones; se puede pasar en segundos de un salto en el estómago a un terrible escalofrío, y terminar en la más satisfactoria alegría. Son escenas de una película que corre sin cesar y no quieres perderte ningún momento, porque deseas ser parte de ella.
Tengo el ejemplo de mi papá, lo que me deja una meta bien alta al querer imitarlo. Hoy entiendo mejor cada regaño y exigencia. Intento seguir todo lo que aprendí de él, y eso es lo que me inspira y guía.


COMENTAR
yam dijo:
1
20 de junio de 2021
16:34:57
Responder comentario