ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Una vez más se repetía un ciclo, ya visto en varias ocasiones a lo largo del país, durante etapas diferentes: grandes aglomeraciones populares en Cadeca y los bancos porque, presuntamente, para la unificación monetaria solo restaban horas.

Eran dignos de estudio sociológico los diálogos establecidos en dichas filas, bien audibles porque se suscitaban en sitios enclavados en arterias principales de nuestras ciudades: «Me lo dijo Fulanito, que trabaja en tal sitio».«Es seguro, el cambio es a 15». «No, está equivocada, es a 18». «Oye pa´esa, no sabe na´».

Pero nadie se refería al asunto esencial: el párrafo final de la nota de desmentido, publicada días antes: «En el Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba se ratificó una vez más la decisión de garantizar los depósitos en cuentas bancarias en divisas extranjeras, pesos convertibles (CUC) y pesos cubanos (CUP), así como el dinero en efectivo en poder de la población».

Cuando el momento llegue, el pueblo tendrá una información oficial. Nunca va a ser a través de rumores. Porque los rumores, de cualquier tipo, son muy perjudiciales.

Primero es una voz ocasional que se escucha al paso, sin siquiera discernir bien de quién proviene. Después, tiende a acentuarse, y aquello que se oyó, al parecer eventualmente, cobra fuerza hasta formar parte del diálogo cotidiano de las personas.

El rumor es como una simple pajuza en medio del cañaveral a la que por algún descuido, o mala intención, la alcanza el fuego.

Del mismo modo que el incendio busca expandirse y no entiende del sudor trajinado allí mismo para plantar las nuevas cañas, la «bola» propaga su carga  –por lo general de mala información– y arrasa con cuanto de verdad haya a su paso.

Si bien algunas veces parte de cierta noción o idea alrededor de determinado fenómeno por venir, en buena parte de las ocasiones es erigida sobre bases infundadas.

Si, según Quevedo, el ocio es el padre de todos los defectos, el rumor resulta descendiente directo de tres nada ilustres progenitores: la ignorancia, la desinformación y –aunque no siempre ha de incluirse su culpa seminal– la maledicencia.

Ni al menos cauto, creo, le quedan dudas ya a estas alturas de que existen de varios tipos; y entre ellos no escasea el importado. Son arteros embustes cocinados por el enemigo en el exterior para intentar entorpecer el normal desenvolvimiento de las cosas.

Constituyen artimañas urdidas con el objetivo de confundir, embaucar, sembrar injustificadas alertas, poner en jaque a la gente, casi siempre apelando a posibles inseguridades relacionadas con su futuro inmediato.

Las «bolas» echadas a correr por amanuenses criollos, truhanes internos que le hacen el juego al imperio e introducen en la opinión pública absurdas mentiras, no siempre resultan desatendidas ni mucho menos combatidas por todas las personas; y eso, a mi modo de ver, es lo peor del asunto.

Aunque podría parecer algo prácticamente improbable con el nivel cultural de este pueblo, es sorprendente, no ya como se paran las orejas ante cualquiera de estas manipulaciones, sino que incluso se les da crédito a partir de vincularlas con distorsiones, interpretaciones erradas de noticias, interconexiones hueras...

En eso nosotros, los medios, tenemos nuestro poco de culpa, porque la explicación cotidiana, por muy didáctica que pueda parecerle a alguien que no la necesite, continúa siendo necesaria, para aclarar en su momento y no tener que salir al paso cuando ya el mal está hecho, y no queda más remedio que practicarle la autopsia al cadáver.

Quizá sea la analogía más socorrida, pero es la mejor para definirlo: el rumor maligno es como una bola de nieve que va ganando tamaño a medida que avanza.

Para que su efecto avalancha quede neutralizado en los primeros estadios solo existen tres remedios conocidos: cultura integral, información e ideología definida. Ante ellas el sofisma fallece de muerte natural. Lo que también es verdad es que a veces la información debe partir de forma más ágil de las fuentes oficiales.

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loy dijo:

1

2 de septiembre de 2018

23:36:01


Mi estimado Julio, es cierto que a través de la corta historia de la Revolución , se han escuchado muchos rumores, "BOLAS·" que han tenido diferentes mátices y orígenes. Unos como Ud. afirma muy correctamente por desinformación y otros persiguiendo objetivos mayores para dar pie a la politización del asunto. Pero en el caso que nos ocupa, la dualidad monetaria... qué papel reactivo a jugado la prensa, que haya obligado a las fuerzas decisorias en el asunto, moverse ? hemos escuchado en múltiples ocasiones desde q

loy dijo:

2

2 de septiembre de 2018

23:50:19


disculpe dejé la idea inconclusa... decía que en variadas ocasiones hemos escuchado en el discurso oficial, la intención de que respecto a este problema de la dualidad monetaria, no se tomarían medidas de choque que pusieran en aprieto económico a las grandes masas del pueblo... de ahí la necesidad de pensar y repensar una y otra vez... pero pregunto acaso cuando pusimos el CUC a 25 CUP en el mercado interno del comercio no era una medida super que drástica para el trabajador cuyo salario medio en ese momento no sobrepasaban los 8 CUC?... y qué pasó?... NADA, seguimos criticando que los salarios son bajos, que si la pirámide está invertida, etc..,etc., pero lo más importante no hubo estallido social, y el pueblo prosiguió enfrentando esa problemática, y en condiciones peores, pues ahora para un que un simple trabajador pueda tomarse una cerveza en verano tiene que dispones de al menos dos días de salario en el bolsillo(30 CUP o 1.5 CUC) y seguimos escondiendo..., qué? a mi criterio el problema principal, el obstáculo que no se quiere quitar del medio... la demostración de la INEFICIENCIA que nuestras estadísticas empresariales muestran actualmente al contemplar un cambio de 1 a 1 !!!!! ABSURDO!!!! y seguir permitiendo que existan más de una tasa de cambio para ese CUP o ese CUC. A eso!!, ... , a desenmascar a todos los ineficientes que se esconden actualmente tras esa dualidad monetaria y esa infame tasa de cambio para la empresa estatal socialista es que considero que la acción periodística debe dirigirse, por muy duro que sea leer que pocos son eficientes actualmente!! Suponga una empresa que cumple su plan de 10 millones ... en qué moneda? EN PESOS !! (1 CUC=1 CUP)!!! y para comprar materia prima necesita invertir en 500 mil dólares , como se saca esta cuenta?