
¿Acaso una adolescente de 12 años está preparada para ser madre? ¿Acaso un adolescente de 15 años está preparado para ser padre? Quizás para muchos parezca extraño, pero en la sociedad cubana, situaciones como estas constituyen una preocupación social y de salud.
El inicio de las relaciones sexuales de los adolescentes es cada vez en edades más tempranas. En Cuba, como tendencia, ocurre entre los 13 y 15 años, y de acuerdo con la Encuesta Nacional de Fecundidad del 2009, el 30 % de las personas de estas edades, de ambos sexos, tuvo su primera relación sin ninguna protección.
De ahí, que como consecuencia de estas acciones, un embarazo a edades tempranas se convierta en la expresión más precoz del inicio de la vida sexual de muchos adolescentes. Pero, ¿son ellos los únicos responsables de este fenómeno?
Pues no. Claro que tienen su cuota de responsabilidad, pero dónde queda la familia, la escuela, las instituciones de salud, los medios de comunicación, la sociedad en general. Cada uno desempeña un rol importante en la orientación, no solo sexual, de adolescentes y jóvenes.
Los números hablan por sí solos. Según el Anuario Demográfico de Cuba, en el 2016, 377 nacidos vivos fueron de madres menores de 15 años, mientras que 16 mil 725, de madres de entre 15 y 19 años. Por la parte paterna, siete fueron de progenitores menores de 15 años y dos mil 559, de padres entre 15 y 19 años.
Análisis demográficos reflejan la contradicción que vive Cuba al presentar indicadores de baja fecundidad, que contrastan con la persistencia de elevadas tasas de fecundidad adolescente, un fenómeno que, según los especialistas, muestra una resistencia a descender, principalmente en el rango de edad de 12 a 14 años.
Por tanto, que empiecen a sonar las alarmas en todas las direcciones posibles. La familia a involucrarse más en las preocupaciones de los adolescentes, a tratar de entenderlos, comunicarse con ellos y no prejuiciar una etapa que en su formación es esencial. Para los centros educacionales, la tarea de siempre: orientación y educación sexual, algo que en estos tiempos se pasa por alto porque creemos que los adolescentes «se las saben todas».
Para los servicios de salud, ampliar más su diapasón y disponibilidad de tiempo y recursos humanos para estos muchachos y muchachas, no solo para la realización de abortos o procedimientos anticonceptivos, sino para orientarlos sobre los métodos más seguros y otras inquietudes que usualmente tienen estos grupos etáreos.
Para los medios de comunicación, la labor nada fácil de tratar de llegar a los adolescentes y sus familiares, con productos atractivos y diferentes, pensados para ellos, como una forma de culturizar e involucrar en estos temas a toda la sociedad.
No podemos seguir asumiendo la adolescencia como una etapa de caos o conflictos individuales, sin saber interpretar y orientar a quienes se adentran en estos años, dejándolos solos con sus miles de dudas y preguntas sin responder. La adolescencia es una etapa de oportunidades, descubrimientos personales y elección del camino propio.
Es para dejar a un lado prejuicios sociales y diferencias de género, negociar con la pareja el uso de la anticoncepción, no solo para evitar un embarazo no deseado, sino también las Infecciones de Transmisión Sexual. Es para decidir el cuándo y el dónde iniciar la vida sexual, sin presiones de amigos, parejas o familiares.
Es para valorarse y comprender las posibles consecuencias de una actitud irresponsable, es darle importancia a lo que piensas por muy diferente que parezca ante las mayorías, es saber que sea cual sea tu decisión, ese es tu derecho
Tomado del Periódico Ahora


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pablos dijo:
1
10 de noviembre de 2017
10:10:23
Nelson dijo:
2
10 de noviembre de 2017
15:14:46
Antonio J. Martínez Fuentes dijo:
3
11 de noviembre de 2017
12:10:33
Bayardo E. dijo:
4
15 de noviembre de 2017
14:15:53
vivi Respondió:
17 de noviembre de 2017
14:44:36
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